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  • Mitos y Realidades del Crédito

    Para muchos la solución
    de los problemas se encuentra en el uso creativo del crédito. No es raro leer
    que el sector agropecuario, la pequeña industria o el sector informal pueden
    producir más si se les aumentan los recursos de crédito. Esta teoría encuentra
    el respaldo en la diaria existencia. La familia que ha podido comprar su primer
    televisor por que le concedieron un préstamo, el profesional joven que se hizo
    a su vehículo a través de los consorcios y los yuppies colombianos que
    compraron su vivienda a través del sistema UPAC son testigos de excepción de
    las bondades del sistema de crédito.
    Infortunadamente, lo
    que es cierto para un caso particular a menudo no se cumple para todos. Si
    alguien se levanta en un estadio puede ver mejor algunas escenas de un partido
    de fútbol, sin embargo si todos los espectadores se levantan al mismo tiempo no
    solo no ven mejor el partido sino que terminan más cansados. Esto que el
    Profesor Samuelson ha llamado la falacia de la composición puede aplicarse a
    muchos aspectos relacionados con la economía y especialmente válido para el
    Crédito. Las ventajas obtenidas por  un
    sector cuando se le asignan recursos adicionales usualmente se derivan de un
    peor tratamiento a otros sectores o los ahorradores. 

    Los mitos sobre el
    crédito como el del famoso crédito productivo que ha servido de base conceptual
    para el llamado crédito de fomento tienden a persistir en Colombia. Las
    investigaciones colombianas a veces no tienen la divulgación que merecen. Los
    investigadores de FEDESARROLLO han encontrado que el volumen de crédito no
    incentiva la inversión en Colombia pero parece que nadie les cree pues se sigue
    recomendando como solución para una mayor inversión más crédito y menores
    intereses. Los modelos econométricos muestran que no hay un efecto positivo del
    volumen de crédito en la inversión de algunos sectores y sin embargo se 
    continúan promoviendo esquemas de crédito de fomento.
    El impacto negativo de
    los subsidios al crédito ha sido documentado en casi todos los estudios sobre
    distribución del ingreso sin que esto haya tenido mayor influencia en el cambio
    de las políticas crediticias. Por el contrario se persiste en asignar el
    crédito a nivel de detalle. El UPAC ha tenido toda suerte de distorsiones
    mediante la asignación de cuotas a diferentes tipos de vivienda cobrando tasas
    de interés diferenciales. Como consecuencia de este excesivo intervencionismo
    se pierde la transparencia del sistema haciéndose difícil conocer las tasas
    reales de interés realmente cobradas.
    Estos estereotipos
    sobre el comportamiento de la economía no solo originan recomendaciones
    equivocadas sino que impiden apreciar los grandes cambios que están ocurriendo
    en el sistema financiero. Por ejemplo, para muchos la pérdida de 
    participación del sector industrial en el crédito total de la economía es uno de las
    principales causas del pobre comportamiento de las manufacturas en Colombia.
    Sin embargo, esta reducción no es un indicador negativo sino que más bien
    muestra unos cambios importantísimos en el sector financiero. Desde la creación
    del sistema UPAC los industriales que producen materiales de construcción no
    tienen que financiar totalmente al comprador de sus productos sino que esto se
    hace a través del crédito al constructor. Más aún, algunos productores logran
    vender su producción con pagos anticipados gracias a la financiación del sector
    vivienda. Las compañías de financiamiento comercial al otorgar crédito a los
    comerciantes permiten que estos ya no dependan tanto del crédito de
    proveedores. Las compañías de Leasing y Factoring reducen las necesidades de
    acudir a los Bancos para aumentar el capital de trabajo. Los pasivos de las
    industrias son hoy en día menores de los que hubieran tenido si no existieran
    las Compañías de Financiamiento Comercial, las tarjetas de crédito los
    Factoring y los Leasing y por esta razón no han tenido que acudir a los
    intermediarios financieros tradicionales.

    Más aún, las grandes
    compañías industriales han podido prescindir de los intermediarios financieros
    y han logrado financiación directa del público a través de los papeles
    comerciales y más recientemente de los bonos. En resumen, la realidad
    crediticia parece haber desbordado la sabiduría convencional de los economistas
    colombianos.
  • No perderás

                              
    El
    aumento considerable en los gastos de funcionamiento ocurrido en los últimos
    años unido a la disminución de los aranceles y de los recargos arancelarios
    tendrá impactos negativos sobre las finanzas del gobierno que deberán ser
    compensados por aumentos en los impuestos existentes.
    La semana anterior fue de intenso trabajo para los asesores tributarios y para los contribuyentes
    de los Estados Unidos pues la declaración de renta se debe hacer el 15 de
    abril. Para la gran mayoría de los colombianos ha sido una semana dedicada a la
    meditación y el descanso. Solo los grandes contribuyentes colombianos tuvieron
    que preocuparse por cumplir con su deber con el fisco. Definitivamente, uno de
    los pocos placeres negativos que nos queda a los colombianos en la segunda
    quincena de abril es no ser ciudadanos de los Estados Unidos para no tener que
    llenar las famosas formas 1040.
    Como consecuencia de
    los cambios en los procedimientos tributarios colombianos la obligación de
    declarar se ha diluido en el tiempo. Más aún, al eliminar la obligación de
    declarar y el Paz y Salvo Tributario, el vínculo entre ciudadano y dirección de
    impuestos se ha roto para muchos colombianos. Hoy en día, los contribuyentes no
    deben hacer largas colas en la Feria Exposición para entregar sus formularios y
    por tanto el cumplimiento de la obligación tributaria pasa desapercibida.
    Cuando la obligación de declarar deja de ser noticia se disminuye el interés de
    la opinión pública por evaluar y criticar el sistema tributario. En los Estados
    Unidos, hoy 16 de abril todos los ciudadanos están conscientes de lo que han
    pagado y como a todos se les hace excesivo se sienten muy concientizados del
    costo tributario. Solo un político kamikaze se atrevería a abogar en estas
    fechas por aumentos en los impuestos en los Estados Unidos.
    Para concientizar a los
    colombianos en materia de impuestos es bueno recordar que si bien el gobierno
    del Presidente Barco disminuyó la carga tributaria para algunos contribuyentes
    también realizó aumentos en las contribuciones al Seguro Social y los aportes
    al ICBF. El aumento considerable en los gastos de funcionamiento ocurrido en
    los últimos años unido a la disminución de los aranceles y de los recargos
    arancelarios tendrá impactos negativos sobre las finanzas del gobierno que
    deberán ser compensados por aumentos en los impuestos existentes. Estas
    decisiones en las que el próximo gobierno gastará su capital deberán ser objeto
    de intenso estudio.
    En las últimas reformas
    tributarias a las pequeñas empresas no les ha ido muy bien. Es cierto que se
    eliminó la doble tributación pero para el pequeños empresario que está
    comenzando a construir una nueva fuente de empleo y que como en los aguinaldos
    juega al dar y no recibir, esta eliminación de impuestos sobre las utilidades
    distribuidas no le ha representado un beneficio. Por el contrario la
    eliminación de la exención de los costos financieros ha encarecido el costo del
    crédito para la compañía. La administración de impuestos desde la época de una
    comentarista tributaria de un diario bogotano ha considerado que el principal
    objetivo de la pequeña empresa es la evasión de impuestos y ha amenazado con
    investigaciones a todas las pequeñas compañías. Es tan creíble esta amenaza que
    el primer consejo que le dan los asesores tributarios a sus clientes es que
    nunca declaren pérdidas pues si no serán investigados. Más aún, el régimen de
    rentas presuntivas y retenciones vigentes de hecho ha implantado por decreto la
    imposibilidad de perder. Al no ser conveniente mostrar pérdidas contables se ha
    generado un mercado de retenciones en donde se negocia la generación de
    ingresos artificiales. Surgen “brokers” que ponen de acuerdo a las
    compañías con pérdidas y a las que tienen ganancias. Es usual encontrar
    empresas que pagan retención más dos puntos. Esto quiere decir que por aceptar
    una compañía con pérdidas un ingreso ficticio cobra una suma igual a la
    retención que debe pagar por el ingreso más dos por ciento. La firma que
    declara el gasto sale ganando porque paga mucho menos que lo que le tocaría
    pagar de impuesto. Muchas veces se desarrolla un mercado en el cual el
    intermediario que une el cliente con pérdidas y el cliente con ganancias genera
    negocios de asesorías.

    Es evidente que hay
    compañías que por situaciones del mercado o por que están iniciando pueden
    tener pérdidas. También es claro que esta situación se va a presentar con más
    frecuencia en el futuro cercano cuando se comiencen a sentir los efectos de la
    reestructuración industrial iniciada por el actual gobierno. Sería muy bueno
    que se mejorará el tratamiento actual. No solo se debería eliminar como
    elemento de investigación las pérdidas contables sino que se debería permitir un
    tratamiento más adecuado desde el punto de vista tributario. Por ejemplo, se
    debería permitir trasladar las pérdidas de un período de vacas flacas a un
    período de vacas gordas. 
  • Yo capacito, tu capacitas

    La
    capacitación integral de la fuerza de trabajo tiene componentes de carácter
    específico y general y por lo tanto requiere de una colaboración estrecha entre
    las empresas que imparten este entrenamiento específico y las instituciones de
    capacitación que imparten entrenamiento general.
    El principal recurso de
    un país es su gente. Infortunadamente, el desarrollo de los recursos humanos
    no atrae toda la atención que se merece. Las empresas y el gobierno dedican
    considerable esfuerzo a la planeación de su planta física sin prestar
    suficiente atención a mejorar su capital humano. Para lograr competir
    exitósamente Colombia debe realizar esfuerzos considerables en mejorar y
    capacitar su fuerza de trabajo. Para esto el páis debe elaborar planes tanto a
    nivel global como a nivel de cada una de la multitud de grandes y pequeñas
    empresas existentes. Los esfuerzos del SENA en la Planeación de recursos
    humanos, tal vez por su carácter esporádico, no han encontrado eco en el sector
    privado pues hoy en día no se hace planeación de recurso humanos a nivel de las
    empresas.
    Es curioso que el
    proceso de planeación de los recursos humanos en Colombia haya comenzado  por el nivel regional y no por el de las
    empresas. Las técnicas de planeación son las mismas pero el grado de dificultad
    es mucho mayor en la planeación de recursos de un país. Para planear el
    desarrollo de los recursos humanos, tanto a nivel país como a nivel de una
    empresa, lo primero que debe hacerse es un inventario sobre los recursos
    humanos y sus habilidades por un lado y de los requerimientos necesarios para
    desempeñar los cargos por el otro. De la confrontación entre las habilidades
    requeridas y las ofrecidas por la fuerza de trabajo surge la definición de
    necesidades de capacitación de la fuerza de trabajo.
    Esta labor es
    increíblemente difícil de hacer al nivel del país o de una región por cuanto no
    se puede tener conocimientos de las habilidades de todos los trabajadores ni de
    los requerimientos de todos los empleos. En una empresa por el contrario es
    posible conocer, de una manera no muy complicada, los requerimientos del cargo
    y las habilidades de la fuerza de trabajo. De hecho, la gestión moderna de
    personal requiere una evaluación de oficios y mantener un inventario permanente
    de los conocimientos que tienen los trabajadores. El pago de salarios, las
    promociones realizadas de manera científica deben tener en cuenta los
    requerimientos del puesto y de las condiciones de los trabajadores.
    Elaborar un plan de
    entrenamiento a partir de la discrepancia entre las habilidades de la fuerza de
    trabajo y los requerimientos de los puestos es mucho más sencillo cuando se
    hace a nivel de la empresa que cuando se hace para todo el país. La definición
    a nivel nacional de un plan de capacitación suele ser  bastante difícil por la amplia variación en
    el contenido de los cursos necesarios para capacitar una fuerza de trabajo
    bastante heterogénea. La eficiencia de los programas de capacitación también
    presenta diferencias. Cuando se trata de capacitación a nivel de la empresa,
    los alumnos cuentan con un nivel de conocimientos relativamente similar lo cual
    tiende a facilitar el aprendizaje. Por el contrario, los alumnos de los
    programas generales de capacitación tienen menos bagaje en común y esto
    requiere muchas veces rebajar los estándares nivelando por lo bajo y
    desmotivando a los más adelantados.
    Los cursos son
    obviamente más especializados para la capacitación de la empresa mientras que
    el dado por instituciones como el SENA tienden a ser de carácter general. Como
    bien lo ha resaltado Gary Becker uno de los especialistas a nivel mundial en el
    tema, esta diferencia es crucial. Las empresas están dispuestas a invertir en
    la capacitación específica pues pueden recobrar su inversión. Por el contrario
    la capacitación de carácter general debe ser financiada por los trabajadores
    pues ellos al final de cuentas van a recibir la mayoría de los beneficios. La
    capacitación integral de la fuerza de trabajo tiene componentes de carácter
    específico y general y por lo tanto requiere de una colaboración estrecha entre
    las empresas que imparten este entrenamiento específico y las instituciones de
    capacitación que imparten entrenamiento general.
    Un ejemplo digno de
    seguir por Colombia es el de Francia. Allí existen empresas que tienen un plan
    de largo plazo para el desarrollo de sus trabajadores. Por ejemplo, Electricité
    de France tiene un programa de capacitación al que dedica el 12% del valor de
    su nómina. Este programa de capacitación está basado en el plan de desarrollo
    de su fuerza de trabajo y cubre a todo el personal. En promedio los
    trabajadores de EDF dedican el 2% de su tiempo a la capacitación.  Las políticas del gobierno frances incentivan
    esta inversión al aceptar que las empresas donde se gasta más del 1.2% de su
    nómina en capacitación no tengan que contribuir a los institutos de formación
    profesional.

  • Ni ahorro ni vivienda

    Una
    mirada a las estadísticas económicas nos indica que el problema de la vivienda
    es de fondo y tiene que ver también con el ahorro.
    En el último año el
    sector de la vivienda ha venido atravesando por una crisis que para muchos es
    apenas un reflejo de la situación recesiva a que se enfrenta la economía
    colombiana. Para otros es consecuencia de la famosa Ley Barco de Reforma Urbana
    y de los cambios introducidos en los esquemas de financiación de la vivienda.
    Para algunos más es el resultado de los problemas de orden público y de la
    inseguridad reinante en el país.
    Dentro de este panorama
    sombrío del sector existen ciertas luces que iluminan parcialmente algunos
    segmentos del mercado. Hay clientes que quieren comprar una de las viviendas
    que ya no se producen. Por ejemplo, buscan un sitio que tenga buenas
    características de acceso, que tenga más espacio o que sea menos costoso.
    Desafortunadamente, las necesidades de vivienda de muchas de estas personas no
    pueden ser satisfechas por dificultades para financiar la vivienda usada. Surge
    entonces la pregunta de si el sistema financiero de vivienda no está en
    capacidad de atender las necesidades de vivienda de estas familias.
    La respuesta es que en
    épocas como la presente en que la construcción de nuevas viviendas está pasando
    por un período de baja demanda el sistema de ahorro y vivienda puede financiar
    la compra de algunas unidades antiguas. La financiación se facilita cuando
    existe una obligación vigente con una Corporación pues es mucho más fácil
    ampliar una hipoteca que conceder una nueva.
    Para las viviendas que
    no tienen una hipoteca vigente la situación es mucho más complicada. La única
    solución a la vista suele ser la ofrecida por el BCH. La panacea que aparece en
    la propaganda muchas veces no se materializa pues el instrumento elegido por el
    Banco tiene serios problemas de orden práctico. El mayor de ellos es el
    descuento con que se debe negociar en el caso de querer liquidez inmediata.
    Este descuento se origina en las bajas tasas de interés reconocidas a este
    título valor de largo plazo. Los que diseñaron las Cédulas de Inversión estaban
    pensando en propietarios rentistas que bajo un regimen de control de
    arrendamientos aceptaban una obligación de largo plazo a tasas bajas con tal de
    salir de su problema con el inquilino de turno. Hoy en día esa situación,
    afortunadamente para los propietarios, ya no existe pero el descuento se
    mantiene.
    El BCH debe entrar a
    evaluar si sus famosas cédulas pueden ser reformadas y hacerlas más atractivas
    en la compras de vivienda usada. Pero no se debe perder en los detalles de los
    cambios sino que debe responder a preguntas fundamentales sobre los esquemas
    propuestos de captación de recursos. Por ejemplo, no puede pretender captar
    recursos de largo plazo pagando intereses más bajos que los que se pagan en el
    mercado del dinero. Los recursos de largo plazo en una economía inflacionaria
    como la colombiana tiene recargos considerables que deben reflejarse en el
    costo del crédito.
    Los problemas de la
    financiación de la vivienda no se originan solo en las decisiones del BCH. El
    sistema de Ahorro y Vivienda tiene rigidices en sus topes de colocación que
    dificultan la asignación de crédito a la vivienda usada. La distorsión
    introducida por la diferencia de tasas hace más atractivo prestar a los
    constructores que al usuario final. El crédito a la vivienda por ser una
    obligación del usuario final no resulta tan atractiva para las Corporaciones.
    Una mirada a las
    estadísticas económicas nos indica que el problema de la vivienda es de fondo y
    tiene que ver también con el ahorro. Como se muestra en el gráfico, en los
    últimos 4 años se interrumpió lo que se conoce como la profundización del
    sector financiero. Los recursos líquidos de la economía conocidos técnicamente
    como la oferta monetaria ampliada medidos como una proporción del PIB han
    disminuido. Este fenómeno común a los países con problemas de deuda externa
    deben ser objeto de atención prioritaria por parte de las autoridades
    económicas.

    Como si no bastara
    estar sin ahorro y sin vivienda en estos días nos vamos a quedar sin Luis
    Guillermo Soto. El retiro del Presidente de Davivienda no solo entristece a los
    miembros de esa institución que el creó y consolidó como la líder del sector
    sino a todos los que hemos tenido ocasión de conocerlo y valorarlo. Ejecutivos
    que forman organizaciones de excelencia como lo ha hecho Luis Guillermo Soto en
    Davivienda es lo que necesita Colombia para lograr la transformación que todos
    deseamos. 
  • Los Cuatro Tigres

    Las cifras producidas
    en las encuestas de medición de audiencias siempre y cuando se fijen unos
    objetivos claros para cada uno de los participantes en el mercado de la
    televisión, pueden ser utilizados para un mejor control de su gestión.
    La gestión de los
    institutos descentralizados es un tema que mantiene una vigencia permanente.
    Los organismos de control fiscal analizan los resultados y alertan a la opinión
    sobre algunas fallas observadas. Muy sutilmente el control de la gestión ha
    venido cubriendo campos diferentes a los tradicionales. Esta nueva tarea que
    podríamos llamar de auditoría de gestión presupone una definición de los
    objetivos y metas de la entidad, requiere tener conocimientos especializados y
    contar con cifras sobre los resultados de la gestión.
    El público usuario de
    los servicios sin tener muchos elementos cuantitativos también ejerce esta
    auditoría de gestión. Por ejemplo el televidente raso, las programadoras y el
    político encuentran siempre críticas sobre el manejo de la televisión. Con la
    introducción de la medición de audiencias el lenguaje de este medio de
    comunicación de masas se ha vuelto más cuantitativo. INRAVISION, las programadoras,
    los anunciantes y hasta el público tienen un elemento más preciso para sus
    discusiones. Curiosamente, las cifras producidas en las encuestas siempre y
    cuando se fijen unos objetivos claros para cada uno de los participantes en el
    mercado de la televisión, pueden ser utilizados para un mejor control de su
    gestión.
    Si aceptamos que
    INRAVISION tiene como objetivo ofrecer una buena y balanceada programación,
    podemos utilizar las cifras de medición de audiencias para ver si este
    Instituto está cumpliendo con sus objetivos. Aún cuando la definición de una
    buena programación es muy discutible, parece razonable definirla como aquella
    que busca mantener al televidente frente a la pantalla, evitando perder
    clientes potenciales. El balance de la televisión se logra cuando las dos
    cadenas tienen una audiencia similar y cuando las programadoras tiene igualdad
    de oportunidades para competir. En una buena y balanceada programación los
    televidentes permanecen sintonizados y los dos canales tienen una participación
    similar.
    Los ratings de
    noviembre y diciembre muestran aspectos interesantes sobre la gestión de
    INRAVISION. En los dos meses se mantiene una participación similar de las dos
    cadenas. Las cifras muestran un ligero predominio de la cadena dos sobre la uno
    que puede muy bien deberse al error muestral inherente en este tipo de
    mediciones. Como lo muestra el gráfico adjunto, parecido a los dientes de una
    sierra, los televidentes viven cambiando de canal y apagando la televisión como
    consecuencia de una programación en donde abunda la carne con hueso. Por regla
    general, cuando hay un programa de alta sintonía en un canal en el otro se
    presenta un ladrillo total. Los programas de alta sintonía suelen estar
    precedidos y seguidos por programas de muy bajo rating.
    INRAVISION a pesar de
    sus esfuerzos continuos no ha logrado ofrecer una programación que responda a
    los patrones de la demanda. Por limitaciones impuestas en la última licitación,
    no está atendiendo segmentos de alta sintonía potencial como el espacio de las 7
    y 30 los días de semana. Las programadoras que se enfrentan a las cuatro
    telenovelas llevan todas las de perder. La pelea contra estos cuatro tigres de
    la televisión es tan desigual que la única manera para sobrevivir ha sido la
    disminución de la calidad de los programas enfrentados. Cuando la pelea es
    igual se logran altas sintonías como lo demuestra el caso de los martes a las
    ocho y media y el cine en domingo en diciembre.

    Un buen manejo de las
    cifras de sintonía puede ayudar considerablemente a la gestión de INRAVISION.
    Como nos lo ha enseñado Drucker el mejor control es el que uno mismo ejerce. Si
    el Instituto usa creativamente las cifras que tiene a su disposición puede
    lograr un mejor resultado. Es probable que INRAVISION necesite algunas reformas
    en tarifas, como las de permitir su variación de acuerdo con la demanda, y en
    su estructura, como la de contar con dos divisiones, una para cadena, que
    puedan establecer una sana competencia interna. 
  • ¿Azul, rojo o morado?

    Ante la
    ausencia de un mercado amplio de valores los analistas económicos colombianos
    no pueden utilizar el indice de Cotización de las acciones sino que tienen que
    acudir a otros instrumentos de predicción para inferir lo que puede significar
    el gobierno de los diferentes candidatos. Los programas y los equipos de los
    candidatos son sin lugar a dudas unos de los mejores indicadores de lo que va a
    pasar en los próximos años.

    Las Bolsas de Valores
    en los países industrializados además de servir para el intercambio entre
    oferentes y demandantes se han convertido en indicadores de la situación
    económica. Las subidas y bajadas de Wall Street muchas veces han servido como
    termómetros de la posible actividad económica. En algunas otras ocasiones y
    especialmente cuando se producen descensos la economía continua su marcha
    ascendente. Como bien lo anota el Profesor Samuelson,  Wall Street ha anunciado 15 de las últimas
    tres recesiones.
    Las Bolsas de Valores
    de los países avanzados sufren fuertes variaciones con ocasión de las
    elecciones. Cuando se percibe que la política de los ganadores va a favorecer
    el desarrollo por lo general los mercados suben. Los triunfos de Reagan,
    Margaret Thatcher y Bush siempre estuvieron acompañados de aumentos en los
    mercados de Nueva York y Londres.
    Ante la ausencia de un
    mercado amplio de valores los analistas económicos colombianos no pueden
    utilizar el indice de Cotización de las acciones sino que tienen que acudir a
    otros instrumentos de predicción para inferir lo que puede significar el
    gobierno de los diferentes candidatos. Los programas y los equipos de los
    candidatos son sin lugar a dudas unos de los mejores indicadores de lo que va a
    pasar en los próximos años.
    A diferencia de
    anteriores ocasiones en donde había diferencias entre los programas de los
    candidatos para 1990-1994 las opciones no son enteramente azules ni rojas sino
    que más bien son de color morado. Tanto César Gaviria como Rodrigo Lloreda representan
    tendencias de centro en cada uno de los partidos tradicionales. Los
    representantes del sector productivo verían con buenos ojos el triunfo de
    cualquiera de ellos. El relevo generacional tan importante en sus aspectos
    políticos es vital en el aspecto económico. Los candidatos del noventa
    representan un cambio considerable con relación al pasado reciente. El
    intervencionismo excesivo del Estado representado por el Senador Samper y el
    equipo de asesores ha sido sin lugar a dudas el número uno de los damnificados
    de las elecciones de marzo.
    Si bien las opciones
    tienen bastantes semejanzas también tienen diferencias apreciables. Un gobierno
    del candidato del Partido Liberal tendría una política económica de carácter
    más tecnocrático. Tanto el candidato como su equipo de asesores se sienten más
    cómodos hablando de temas técnicos que de temas sociales. Más aún, en la parte
    social el equipo de Gaviria tiene una visión tecnocrática. Para muchos de ellos
    el problema de la justicia, la salud y la educación se resuelve aumentando la
    eficiencia de los sistemas existentes.
    El candidato del
    partido Social Conservador haría un gobierno con mayor énfasis en el aspecto
    humano del desarrollo y buscaría cambiar el sistema de prestación de los
    servicios sociales. La formación javeriana del Doctor Lloreda y de algunos de
    sus asesores influyen notablemente en esta visión humanística del desarrollo
    económico. La experiencia positiva de la privatización de los servicios
    públicos en Bogotá indudablemente guiará un gobierno del Partido Social
    Conservador. El Candidato y sus asesores se han mostrado receptivos a la noción
    de cambiar el resultado de la gestión pública a través de la participación del
    sector privado.
    En la formación del
    equipo de gobierno el candidato del partido liberal tendría menos libertad que
    el candidato social conservador. El acuerdo de gobernabilidad logrado en
    vísperas de las elecciones se ha tornado hoy en día en un acuerdo de
    ingobernabilidad. Los damnificados del 11 de marzo tendrán su premio de consolación
    y buscarán poner en práctica las teorías no triunfadoras en las
    elecciones.  El Ministro de Hacienda más
    probable en el Gabinete del Doctor Gaviria sería el actual Ministro de
    Agricultura Gabriel Rosas. El Doctor Rosas fue por mucho tiempo el Ministro de
    Hacienda en la Sombra en el Nuevo Liberalismo y podría ocupar la cartera para
    la cual se ha preparado con arduos esfuerzos. El Director de Planeación podría
    ser Rudolf Hommes quien fue el coordinador económico del precandidato
    triunfante. Eduardo Robayo, Ricardo Sala y Nohra Rey dentro de los
    representantes del galanismo y  Luis
    Fernando Alarcón, María Mercedes de Martínez, Francisco Ortega y Luis Alvaro
    Sánchez dentro de los miembros del equipo económico actual tendrían una
    participación importante en el próximo gobierno en el caso en que ganara el
    candidato liberal. Los refuerzos podrían venir por los lados de Carlos
    Caballero, Ulpiano Ayala y Cecilia López de Rodríguez quienes en la actualidad
    se encuentran por fuera del gobierno. La participación conservadora en el
    equipo de Gaviria podría estar por el lado de Roberto Junguito. En un gobierno
    en donde se reconociera la importancia de los temas económicos en el manejo de
    las relaciones internacionales los servicios de un Ex-Ministro de Hacienda con
    amplio prestigio en la Banca Internacional serían invaluables. Los vínculos
    nacidos en la Universidad de los Andes contribuirían a un buen trabajo de
    equipo.

    En el caso en que
    ganara el candidato conservador podría llamar a su equipo económico a los Ex-Directores
    de Planeación Miguel Urrutia, Jorge Ospina, César Vallejo o Hernán Beltz. Los
    Ex-Ministros de Hacienda Hugo Palacios, Rodrigo Llorente, Jaime García Parra o
    Roberto Junguito podrían ser considerados como alternativas. El diligente
    Ministro en la Sombra Rodrigo Marín Bernal sería un candidato excelente para
    encabezar un equipo económico de un partido totalmente unificado. Académicos
    como Jorge García García, Sebastian Arango y Luis García podrían contribuir con
    su visión del mundo en un posible gobierno conservador. La participación
    liberal en el Gabinete Lloredista podría tener una de dos características. La
    mujer tendría participación importante. Las Vice-Ministras del Gobierno del
    Presidente Betancur como Florangela Gómez, Cecilia López y  María Angela Tavera podrían entrar al
    gabinete. Los galanistas de vieja data como Gabriel Rosas y Nohra Rey serían
    candidatos a la representación liberal en un gobierno encabezado por Rodrigo
    Lloreda.
  • El Cambio Tecnológico y los Computadores

    El
    rápido crecimiento de los computadores en Colombia parecería estar mostrando o
    bien que la sabiduría convencional de los setenta no era muy acertada o que los
    estudios de factibilidad se han desarrollado considerablemente pues los
    empresarios han reaccionado notablemente a la disminución del precio relativo
    de los computadores.
    El ciudadano corriente percibe
    cada vez más la presencia del computador. Juan Gossaín ha hecho la transición
    de la Underwood al computador. El actual Ministro de Gobierno siguiendo el
    rastro del Doctor César Gaviria comienza a escribir sus brillantes discursos
    con la ayuda de su computador dejando de lado la máquina ejecutiva de su
    secretaría. El conteo de las elecciones se hace con computadores y no con lápiz
    y papel. El castigo de los votos de la consulta popular requiere de los
    servicios de varios Macintosh para llegar al veredicto de quien ha ganado.
    A algunos de los que
    hemos estado escribiendo discursos en el computador desde 1985 nos ha
    interesado saber exactamente la penetración de este genial aparato.
    Afortunadamente en días pasados la Asociación de Usuarios de Computador publicó
    los resultados de lo que ha denominado el Censo Nacional de Computadores 1989.
    Según este Censo en 1989 había instalados 48.591 microcomputadores en Colombia.
    Obviamente el número total es un poco más alto pues por lo menos cuatro
    computadores en que he escrito columnas para La Prensa no fueron
    contabilizados. Si contamos dos computadores de mis hermanos, tres de un colega
    que tiene oficina en el mismo edificio y otros tres de un constructor amigo que
    tampoco aparecen en el Censo podemos decir que por lo menos hay 48.603
    computadores en Colombia.
    Si el parque actual es
    difícil de precisar, más complicado es lograr establecer de una manera
    aproximada su crecimiento. Las cifras que ha venido produciendo periódicamente
    la ACUC no son fácilmente comparables pues a medida que transcurre el tiempo el
    cubrimiento del Censo ha venido aumentando. El aumento del cubrimiento es fácil
    de comprobar comparando los resultados de los dos últimos censos. Según el
    último Censo, de los 48.591 microcomputadores 41.885 ya estaban instalados en
    1988. En 1988 el Censo de ACUC empadronó 18.475 microcomputadores cifra muy
    inferior a los 41.885 calculados a partir del Censo de 1989.
    Cualquiera que sea la
    verdadera cifra sobre el crecimiento en el número de computadores el hecho real
    es que ha sido dramático. Las causas de este crecimiento indudablemente deben
    encontrarse en la disminución de sus precios relativos. El costo de estos
    equipos medido en términos del salario devengado o del costo de otros activos
    ha disminuido considerablemente. Los empresarios han tenido en cuenta estos
    cambios y han adquirido más equipos. Más aún, las empresas han entrenado a su
    personal y han cambiado sus procesos tecnológicos incrementando de paso la
    productividad de sus firmas. Lo interesante de este cambio tecnológico es que
    los actores han sido colombianos. No hemos tenido que girar muchas divisas por
    regalías ni hemos tenido que traer a expertos extranjeros para que nos enseñen
    a operar los equipos ni para que nos digan como hacer los programas de
    contabilidad.
    Lo curioso de este
    fenómeno es que desafía la sabiduría convencional de mediados del setenta. En
    esa época era usual sostener que los empresarios por no hacer estudios de
    factibilidad no podían seleccionar la tecnología que minimizara los costos.
    Como consecuencia de esta falla se argumentaba muy persuasivamente que los
    costos de los factores no influían en la selección de las tecnologías. 

    El rápido crecimiento
    de los computadores en Colombia parecería estar mostrando o bien que la
    sabiduría convencional de los setenta no era muy acertada o que los estudios de
    factibilidad se han desarrollado considerablemente pues los empresarios han
    reaccionado notablemente a la disminución del precio relativo de los
    computadores. 
  • Liberación y políticas macroeconómicas

    El cambio realizado en
    la política comercial colombiana ha sido la noticia económica más comentada de
    la última semana. Estos cambios han sido ampliamente debatidos por los
    comentaristas y los gremios enfatizando cada uno su tema favorito. Los
    partidarios de la alta protección a la industria ven con gran temor los cambios
    realizados por el gobierno mientras que los partidarios de la apertura
    encuentran reparos al alcance de las medidas.
    No es posible todavía
    llegar a un veredicto final sobre el efecto de los cambios propuestos. Es
    evidente que no ha habido el tiempo suficiente para analizar en detalle los efectos
    de las medidas. Mientras los estudiosos ponen a funcionar sus computadores y
    determinan por medio de sus modelos el efecto de las medidas nos quedará la
    duda si los cambios en las políticas van a causar la ruina de la industria
    colombiana o si por el contrario no van a afectar sensiblemente el nivel de
    protección de la economía.
    Indudablemente el
    efecto de los cambios en el Comercio Exterior dependerá del estado de la
    economía mundial. Si la economía mundial crece a ritmos normales  es posible prever que los esfuerzos de
    apertura van a tener un resultado positivo. Por el contrario si la economía
    entra en la pronosticada recesión del noventa puede ocurrir que la apertura
    económica colombiana no tenga mucho éxito. Como muy bien lo ha apuntado Carlos
    Caballero el efecto de las medidas también depende de las condiciones
    competitivas de la economía colombiana. Teniendo en cuenta que actualmente la
    economía colombiana se encuentra en un punto en que su estructura de costos se
    ha acercado considerablemente a niveles internacionales se podría pensar que la
    apertura tendrá efectos positivos en la producción. Los antecedentes de la
    apertura realizada a comienzos de los ochentas no pueden aplicarse al caso
    actual pues en esa época Colombia tenía una posición competitiva muy débil
    originada en buena parte por el desfase cambiario.
    Los posibles ajustes
    que se deben realizar en el campo macroeconómico para complementar los cambios
    en el sector real inducidos por la apertura de la economía no han sido objeto
    de análisis. La apertura debe venir acompañada por cambios en las políticas de
    devaluación. Es muy probable que el gobierno deba aumentar la tasa de
    devaluación para compensar la disminución de los aranceles y los subsidios de
    exportación. Esto hará que la producción nacional pueda competir más
    favorablemente con las importaciones y que los exportadores compensen la
    disminución de los subsidios al crédito de PROEXPO. La aceleración de la
    devaluación tendrá efectos negativos para los sectores que no están orientados hacia
    el comercio exterior. Las empresas de servicio públicos y en especial las de
    alto endeudamiento verán incrementado su servicio de la deuda. En la medida en
    que no exista una compensación por parte del Gobierno nacional deberán aumentar
    sus tarifas.
    Otro aspecto importante
    que deben tener en cuenta las autoridades económicas tiene que ver con la
    política fiscal. Para compensar la disminución de los ingresos fiscales causada
    por los cambios será necesario pensar en algunas reformas en los tributos. El
    candidato más obvio para lograr un aumento en los recaudos es el impuesto hecho
    famoso por el grupo español La Trinca. El aumento en el Impuesto al Valor
    Agregado (IVA) permitiría compensar la disminución en los recaudos por concepto
    de aranceles. De no hacerse un aumento en los recaudos el déficit fiscal podría
    influir negativamente en la estabilidad monetaria.
    La política salarial
    debería sufrir cambios. Para lograr un ajuste en la economía se requiere un
    cambio en la estructura salarial. Los trabajadores de los sectores protegidos
    verán disminuidos sus ingresos en términos relativos. Los trabajadores en los
    nuevos sectores de punta lograrán mejorar su posición relativa. El gobierno
    deberá dar ejemplo en las negociaciones laborales y este ejemplo en gran parte
    implicará una disminución del salario real de los trabajadores estatales.
    La política de crédito
    indudablemente deberá ajustarse a la nueva situación. Las empresas deberán
    aumentar su productividad mediante cuantiosas inversiones. Las empresas que han
    venido gozando de protección deberán contar con recursos de crédito que les
    permita soportar un período de bajas utilidades. El sistema financiero
    requerirá de mayores recursos que deben obtenerse tanto internamente como
    externamente. Para lograr incrementar el ahorro interno es probable que se
    deban aceptar incrementos en las tasas de interés. Es necesario evitar la fuga
    de capitales y lograr la repatriación de los que están por fuera de Colombia.
    Estos cambios en las
    políticas macroeconómicas deben ser motivo de amplio estudio por el equipo
    económico de este y el futuro gobierno. De la formulación de un marco coherente
    puede depender en gran parte el éxito de la política de apertura de la economía
    colombiana. Los asesores de los candidatos y el público interesado pueden
    encontrar muy útiles las investigaciones de economistas como Michael Mussa[1] que han
    dedicado esfuerzos al estudio de este apasionante tema.


        [1]Macroeconomic Policy and Trade Liberalization: Some
    Guidelines. The World Bank Research Observer. Enero de 1987 pp 61-77
  • Colombia y su Agricultura

    La
    realidad es que en este último año hemos vivido la experiencia de países
    desarrollados con ventajas comparativas en industria y en servicios donde se
    subsidian la producción y las exportaciones agrícolas.
    Colombia tiene algunas
    características de país desarrollado. Nos estamos dando el lujo de pagar más
    por los productos básicos en Colombia que en el exterior. Estas prácticas
    comerciales que tradicionalmente se han dado en los países desarrollados están
    ocurriendo en Colombia. Componentes de nuestro desayuno cotidiano como el
    chocolate y el café hoy en día son más caros para el colombiano que para el
    extranjero. El costo de la libra de café es mayor para el consumidor colombiano
    que para el exportador. Lo mismo puede decirse del cacao. El proceso que con
    tanto esfuerzo ha hecho FEDERACAFE de substituir el cultivo del café por el
    cacao, ha tenido que contar con el patrocinio de los consumidores. Los cultivadores
    han necesitado un precio alto para poder compensar la baja productividad. La
    productividad de los cacaoteros colombianos se encuentra hoy en día por debajo
    de la mitad de los productores mundiales más eficientes.
    El azúcar desde hace
    tiempos se ha cotizado en el mercado colombiano por encima del mercado
    internacional. Los consumidores han tenido que poner su granito de sacrificio
    para permitir exportar este dulce producto en los mercados internacionales. El
    algodón materia prima para los textiles ha tenido un precio por encima del
    internacional. Esto ha contribuido a encarecer las telas lo que ha disminuido
    la competitividad externa tanto de los textiles como de las confecciones.
    Hemos vivido con la
    ilusión de que Colombia es un país con una amplia ventaja comparativa en
    recursos naturales, minerales, petróleo y especialmente en la agricultura. La
    realidad es que en este último año hemos vivido la experiencia de países
    desarrollados con ventajas comparativas en industria y en servicios donde se subsidian
    la producción y las exportaciones agrícolas.
    Para lograr exportar
    hemos mantenido una política de precios domésticos altos. Está política si bien
    ha contribuido a sostener el ingreso de los agricultores ha tenido altos costos
    no solo para el consumidor sino también para la economía, pues se están
    utilizando recursos en actividades que no están produciendo su máxima
    rentabilidad social.
    Para justificar estas
    políticas de precios altos muchas veces se han citado las ineficiencias
    originadas en otros sectores y los altos costos de los insumos importados. Los
    resultados del aumento de la producción agrícola observada en 1989 muestran que
    es posible compensar estas desventajas por medio de precios remunerativos.
    Infortunadamente, en el largo plazo la producción puede mantener un ritmo
    creciente únicamente si se logran aumentos en la productividad de la
    agricultura y si se eliminan las distorsiones creadas por la alta
    protección. 
    La noticia reciente de
    que la Federación de Cafeteros ha disminuido el subsidio a las exportaciones
    muestra que existe el deseo de terminar con estas políticas. Es posible que en
    el futuro se pueda volver a la situación de los libros de texto, en la que el
    precio de los productos con alta ventaja comparativa sea más bajo en el
    interior que en el extranjero.

    Las prácticas de precios altos en el interior
    y precios bajos en el exterior son imposibles de sostener en el largo plazo por
    el efecto negativo que puede tener en las exportaciones competitivas. Realmente
    no podemos hablar con la suficiente autoridad ante los Estados Unidos para que
    nos rebajen gravámenes anti-dumping en productos como las flores cuando estamos
    actuando en contra de las leyes del comercio internacional en productos tan
    importantes como el café, el azúcar y el algodón.
  • Opciones Presupuestales

    Los
    recursos necesarios para elaborar de manera rigurosa opciones presupuestales no
    son muy cuantiosos. El retorno de estas pequeñas inversiones es inmenso. La
    Empresa Privada podría financiar anualmente análisis serios de las alternativas
    presupuestales logrando una presupuesto más eficiente y justo.
                                               
    La visita a Colombia
    del Presidente Bush ha acaparado la atención de los colombianos. El tema de la
    conferencia entre los presidentes de las cuatro naciones ha desviado un poco la
    atención de temas de vital importancia que por esta época se debaten en Estados
    Unidos. Tradicionalmente en los primeros meses del año el tema obligado de
    análisis en los Estados Unidos es el Presupuesto. El Presidente debe enviar al
    Congreso su proyecto de Presupuesto acompañado de un mensaje sobre el Estado de
    la Unión.
    El proceso presupuestal
    de los Estados Unidos es admirable en muchos sentidos. Las revistas hacen una
    presentación de las principales variaciones introducidas en el presupuesto. Las
    publicaciones periódicas no se limitan a divulgar de manera ágil los
    principales rubros del presupuesto sino que tratan de analizar la validez de las
    cifras que han servido de base para los cálculos de los ingresos y egresos.
    Recientemente, las principales publicaciones han incluido en su presentación
    del presupuesto la opinión de la ciudadanía sobre los posibles cambios
    impositivos. Por ejemplo, la revista Time muestra la opinión de los americanos
    sobre una posible reducción en el impuesto a las ganancias ocasionales.
    La Brookings
    Institution (el FEDESARROLLO de los Estados Unidos) ha venido publicando cada
    año un libro en el que se presentan alternativas presupuestales. Estos libros
    que en una época se llamaron Definición de Prioridades Nacionales y que
    recientemente se conocen como Opciones Económicas son sin duda una gran
    contribución a la discusión seria del Presupuesto de los Estados Unidos. Cuando
    se tiene una opción cuantificada realizada con rigor las discusiones pueden ser
    constructivas. La Democracia verdadera requiere una discusión ilustrada de las
    diversas opciones presupuestales. Todos los participantes en los debates sobre
    el Presupuesto deben esforzarse en mejorar el proceso presupuestal. Los cambios
    introducidos por la nueva ley de presupuesto buscan mejorar la manera como el
    Gobierno prepara el Presupuesto anual. El Congreso debe mejorar
    considerablemente su capacidad analítica para mejorar su contribución al debate
    presupuestal. En este aspecto sería conveniente estudiar la posibilidad de
    crear una oficina encargada de los asuntos presupuestales siguiendo el ejemplo
    de los Estados Unidos. Los partidos políticos deben contar con recursos
    suficientes para poder elaborar alternativas presupuestales. No puede funcionar
    un esquema Gobierno-Oposición cuando la Oposición no puede formular
    alternativas viables a las propuestas del Gobierno. Para poder operar
    eficientemente, el Gabinete Sombra debe contar con elementos de juicio para las
    discusiones de política económica.
    El elaborar opciones
    presupuestales requiere de conocimientos sobre el proceso presupuestal así como
    de la posibilidad de diferir algunos gastos. Para ello se requiere un conocimiento
    detallado de las regulaciones vigentes y de los costos de posibles
    alternativas. Los recursos necesarios para elaborar de manera rigurosa opciones
    presupuestales no son muy cuantiosos. El retorno de estas pequeñas inversiones
    es inmenso. La Empresa Privada podría financiar anualmente análisis serios de
    las alternativas presupuestales logrando una presupuesto más eficiente y justo.
    La discusión de las
    opciones presupuestales debería extenderse a los planes de desarrollo que cada
    cuatro años hace el gobierno de turno. Hoy en día la discusión del Plan de
    Desarrollo se reduce a la presentación de comentarios sobre su contenido. La
    mayoría de las veces, se discute si el diagnóstico es correcto y si las medidas
    son coherentes. Nunca se presentan opciones alternativas que reflejen diversas
    prioridades.

    La discusión de las
    opciones presupuestales no debe circunscribirse al nivel nacional. Los Alcaldes
    elegidos popularmente deben tener a su disposición opciones alternativas. Las
    ciudades no pueden esperar un año mientras que los nuevos Alcaldes se enteran
    de las posibilidades que tienen a su disposición. Las Cámaras de Comercio
    podrían seguir el ejemplo de la Cámara de Comercio de Bogotá que ha patrocinado
    la elaboración y discusión de Planes de Desarrollo. Con el apoyo de entidades
    de prestigio sería posible contar con alternativas de manejo de nuestras
    ciudades desde el mismo día en que tomen posesión los Alcaldes.