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  • Precandidatos liberales y su equipos economico

    Los tres precandidatos liberales con mayor opción, (por orden
    alfabético), eran los doctores Hernando Durán Dussán, Luis Carlos Galán
    Sarmiento y Ernesto Samper Pizano. La trágica muerte del Senador Galán obligó a
    su movimiento a buscar su reemplazo en el Dr. César Gaviria Trujillo. Como
    parte de la reanudación de la campaña electoral, recientemente suspendida por los
    dolorosos acontecimientos, todos los precandidatos han continuado con la
    conformación de sus equipos de trabajo y con la presentación de sus programas.
    Teniendo en cuenta la importancia creciente de la política económica en el
    marco de las campañas políticas y el profundo efecto que pueda tener en el
    país, es importante empezar a considerar si la elección de alguno de estos
    precandidatos puede afectar, de manera diferente, el manejo económico del país.

    Es posible adelantar algunos comentarios sobre la manera como cada uno
    de los tres precandidatos mencionados va a enfrentar el manejo económico. El
    doctor Durán Dussán, como ex-Ministro de Hacienda, indudablemente tratará de
    manejar él mismo la política económica, siguiendo el estilo del ilustre
    ex-Presidente Carlos Lleras. Pondrá en el Ministerio de Hacienda a alguien en
    quien confiar, versado en el manejo económico, pero que se deje orientar. El
    candidato para este puesto podría ser Fernando Gaviria, ex-Ministro de
    Comunicaciones, ex-funcionario del Fondo Monetario Internacional y muy allegado
    al Presidente Turbay. Para el Departamento Nacional de Planeación, el Doctor
    Durán podría estar pensando en el Ingeniero y Matemático José Fernando Isaza,
    actualmente manejando la CCA. El Iacoca Colombiano también podría ser
    considerado para el Ministerio de Desarrollo, dado su conocimiento de la
    industria automovilística. Un tercer miembro del equipo económico podría ser
    Edgar Moncayo, ex-Director del Incomex. Debemos recordar que estos tres
    profesionales formaron parte, junto con el Dr. Durán, del equipo de empalme del
    Gobierno del Presidente Turbay. Entre los economistas de línea académica que lo
    acompañarían podría estar el ex Vice-Ministro de Hacienda y actual Asesor de la
    Junta Monetaria, Javier Fernández. Su experiencia lo convertiría, sin duda, en
    alguien importante en la política monetaria y fiscal.

    El Doctor Gaviria Trujillo, dentro de los lineamientos del Dr. Galán,
    diseñará una política  “a lo Felipe
    González”, dejando un claro juego a las fuerzas del mercado. Dentro de una
    cierta continuidad con el gobierno del Presidente Barco, podría desarrollar una
    política económica innovadora.  Entre los
    técnicos que podrían acompañar al candidato del Galanismo estarían figuras del
    Nuevo Liberalismo Gabriel Rosas Vega, actual Ministro de Agricultura, quien
    dada su experiencia en el sector bancario, podría ser un magnífico Gerente del
    Banco de la República o Ministro de Hacienda. Una alternativa muy interesante
    para el Ministerio de Hacienda podría ser Carlos Ossa, actual Gerente del
    Incora y candidato a la Alcaldía de Bogotá en la primera elección popular. En
    la Dirección de Planeación podría estar Nohra Rey de Marulanda ex-Directora del
    Incomex y ex-Subdirectora de Planeación. Un posible Ministro de Desarrollo
    podría ser el actual director del IFI, Luis Eduardo Robayo. Otros posibles
    candidatos a posiciones dentro del gobierno galanista serían el Senador Ernesto
    Rojas, el ex-gobernador Gustavo Nicolás Esguerra y el Concejal Jorge Muñoz.
    Igualmente, se daría participación a los funcionarios del actual gobierno como
    Luis Fernando Alarcón Mantilla actual Ministro de Hacienda persona muy allegada
    al precandidato Gaviria. También podría ser considerado el actual Director de
    Crédito Público Luis Alvaro Sánchez quien ha tenido destacada actuación en las
    gestiones del nuevo crédito externo.

    El Director del Poder Popular, Dr. Ernesto Samper, en caso de ser
    elegido tendería a seguir el ejemplo de Alan García en su política económica.
    Entre los posibles miembros de su equipo económico estaría, como Ministro de
    Hacienda, su suplente en las listas, el ex-Ministro Guillermo Perry Rubio. El
    catedrático y permanente opositor del gobierno del Doctor Barco, Eduardo
    Sarmiento, podría seguir la tradición del Doctor Hugo Palacios Mejía, siendo
    primero Gerente del Banco de la República y posteriormente Ministro de
    Hacienda. La Dirección de Planeación, podría recaer en Florangela Gómez actual
    Presidente del Banco Popular y muy allegada al precandidato desde la época de
    ANIF. Ministro de Desarrollo podría ser Antonio Urdinola, ex-Director del
    Incomex.

    Podrían esperarse no solo diferentes estilos sino también diferentes
    matices dentro del partido liberal, teniendo en cuenta a los candidatos y a sus
    posibles equipos de trabajo. Indudablemente el más intervencionista y que
    implicaría un viraje mayor de la actual administración, sería el gobierno del
    Doctor Samper Pizano. Es muy probable que en su gobierno se renegocie la deuda
    externa, se controlen las tasas de interés, se establezcan cambios múltiples,
    se acabe con el UPAC, se congelen las tarifas de servicios públicos, se
    aumenten los salarios por decreto y en caso de que estas y otras políticas no
    generen los resultados esperados, es probable que se siga el ejemplo de Alan
    García, nacionalizando el sistema financiero.

    El gobierno de Durán Dussán haría un política con ciertos tintes
    fiscalistas, pero probablemente tendría dificultades en el manejo monetario,
    pues querría tener al mismo tiempo cañones y mantequilla. Los cañones, para
    poder actuar enérgicamente contra las guerrillas; y la mantequilla destinada a
    satisfacer su gusto por las obras de infraestructura. El manejo del
    endeudamiento externo puede presentar problemas por fricciones entre su
    gobierno y las instituciones multilaterales de crédito. No se debe olvidar que
    durante la alcaldía del hoy precandidato existieron controversias entre el
    Banco Mundial y la administración por el proyecto del Metro.

    El gobierno de Gaviria tendría una clara continuidad con el actual, no
    sólo porque parte de su equipo está colaborando con este gobierno, sino por su
    orientación de centro izquierda. Sin embargo, su gobierno, paradójicamente,
    podría adoptar algunas reformas de clara inspiración “Reaganiana”:
    basta recordar la Reforma Tributaria de 1986. El manejo económico se haría
    respetando las fuerzas del mercado y se dejaría en manos de técnicos con clara
    orientación del Presidente de la República. En donde se puede esperar una
    importante contribución de los antiguos militantes del Nuevo Liberalismo, sería
    en la gestión de los organismos descentralizados de carácter nacional. La
    experiencia ganada en el manejo de las empresas distritales, especialmente en
    el Acueducto, sentarían pautas para un necesario reordenamiento de su manejo.

  • Cursillo de economía práctico

    Como dice la canción la “distancia es cada vez más grande” entre los economistas teóricos y el hombre de la calle. Los artículos profesionales y los de los especialistas en el tema no son entendidos por la mayoría de los lectores. Los textos de las universidades parecen estar escritos para un mundo inexistente. Por otra parte, la solución de los problemas cotidianos del hombre de negocios son el fruto de la intuición y se basan muchas veces en decisiones tomadas al “ojímetro”.

    Sin embargo, hay algunas ocasiones en que los principios elementales sirven para llegar a las mejores decisiones de los hombres de negocios. Uno de los ejemplos más estimulantes para los estudiantes de economía es el del fabricante que debe fijar el precio de un artículo que debe vender en dos mercados diferentes.

    Esta situación es bastante frecuente. El editor de una revista técnica tiene que decidir cuáles pueden ser las tarifas que debe cobrar a individuos y a las instituciones, empresas, bibliotecas. El dueño de un restaurante debe decidir el precio de los platos a la hora del almuerzo y a la hora de la comida. El gerente de una empresa de transporte necesita decidir la tarifa que debe cobrar a diferentes tipos de carga.

    La solución adoptada en la mayoría de los casos es fijar tarifas diferenciales para los dos mercados. Las revistas técnicas tiene tarifas más altas para las instituciones. Los almuerzos son más baratos que las comidas, las tarifas de servicios públicos son diferentes para diferentes tipos de consumidor.

    La solución que muestran los textos de microeconomía también es diferente para los dos mercados. Si bien el valor adecuado requiere de conocimientos precisos de la demanda en cada uno de los mercados es fácil comprobar que el patrón teórico es muy similar al patrón observado en la práctica.

    El patrón teórico se puede resumir en lo que se llama la regla del inverso de elasticidad de la demanda. Según esta regla el precio debe ser más bajo entre mayor sea el valor absoluto de la elasticidad de la demanda. Si los clientes en un mercado son muy sensibles a las variaciones en los precios, entonces es necesario fijar un precio relativamente bajo. Por el contrario, si el cliente no es muy sensible al precio el precio fijado puede ser relativamente alto.

    Si consideramos que las bibliotecas y otras instituciones no son muy sensibles al precio sino que las decisiones sobre compras de las revistas se hacen teniendo en cuenta la calidad misma de la publicación es posible concluir que la elasticidad de la demanda debe ser baja. Por el contrario, teniendo en cuenta que el individuo reacciona bastante a las variaciones en el precio se puede pensar que la elasticidad es relativamente alta lo que de acuerdo con la regla ya mencionada conduciría a un precio más bajo para el individuo que para la institución. En este caso el análisis teórico concuerda con la decisión del hombre de negocios.

    Muchas parejas que participan en la fuerza de trabajo toman su almuerzo por fuera de la casa. Aún en el caso de un solo trabajador dadas las grandes distancias y el reducido tiempo asignado para el almuerzo con frecuencia almuerza muy cerca a su lugar de trabajo. El almuerzo fuera de casa ha sido uno de los principales cambios en el patrón de gastos de las familias colombianas y por lo tanto el mercado de los almuerzos es cada día más competido. Dada la incidencia en el gasto familiar el trabajador es muy sensible al precio del almuerzo. Por el contrario, la comida por fuera de la casa es un evento poco frecuente y muchas veces está asociado con algo verdaderamente importante, cumpleaños, un negocio, una cita romántica. En esta situación el precio de la comida se convierte un poco en secundario y por lo tanto es menor la sensibilidad al precio. Es lógico pensar que de acuerdo con la regla de los libros de texto el precio del almuerzo debería ser menor que el de la comida.

    Esta práctica es frecuente en las grandes ciudades norteamericanas donde existen dos cartas con precios diferentes, una para el almuerzo y otra para la comida. En Colombia está comenzando a introducirse la fijación de precios diferenciales para un mismo plato. El menú ejecutivo de los restaurantes por regla general tiene un valor mucho menor que un menú similar servido en las horas de la noche.
    Los usuarios industriales por regla general tienen alternativas a los servicios públicos y por lo tanto son más sensibles al precio que las personas naturales. Por ejemplo, los grandes usuarios del servicio eléctrico pueden considerar como alternativa la autogeneración mientras que los particulares deben seguir conectados a la red. En la gran mayoría de los países las tarifas industriales son por regla general menores que las tarifas que pagan las familias. En Colombia ocurre lo contrario pues se ha pensado que las tarifas no sólo deben buscar un mayor ingreso para las empresas sino que deben también convertirse en modernos Robin Hood o sea que deben quitarle a los “ricos” para darles a los “pobres”.

    Los dos primeros ejemplos así como muchos otros de diaria observación están mostrando una de las pocas ocasiones en que la teoría económica es de utilidad práctica para el hombre de negocios. El tercer ejemplo nos ilustra sobre la importancia de tener en cuenta los objetivos. Obviamente los resultados de la regla microeconómica teórica no pueden aplicarse ciegamente cuando se pretende alcanzar objetivos diferentes a la maximización de los ingresos. 
  • Café y economía

    El cambio en las reglas
    de juego del sector cafetero, introducido por la suspensión del Acuerdo Mundial
    del Café, permite hacer unas observaciones elementales sobre la economía de
    nuestro principal producto de exportación. Más específicamente, nos referiremos
    a la decisión de vender café de las existencias acumuladas y a la conveniencia
    de mantener una diferencia entre el precio externo y el precio interno.

    El número de sacos que
    se deben exportar es un tema que suscita la opinión de muchos comentaristas.
    Muchos de ellos aceptan la idea expresada en la Columna del Café. [1]
    “Hoy día, se hace necesario darle un tratamiento distinto a los
    inventarios. En primer término, se debe aprovechar la libertad de mercado y la
    demanda existente por nuestra calidad para descargar éstos”. Este
    enunciado, aunque puede parecer acertado, no resiste un análisis detallado.
    Está dejando de lado que, en este tipo de decisiones, el vendedor debe tener en
    cuenta que la cantidad demandada de café, como la de otros artículos, está
    afectada por el precio al cual se vende.

    Evidentemente, en cada
    caso específico es necesario contar con información sobre el comportamiento de
    la demanda con relación al precio. Este conocimiento empírico se puede resumir
    en lo que técnicamente se llama la elasticidad de la demanda con relación al
    precio: el cambio porcentual en la cantidad demandada como respuesta a un
    cambio porcentual en el precio. [2] Si la
    elasticidad de la demanda en valor absoluto es menor que 1, los ingresos
    recibidos al ofrecer una cantidad mayor a un precio menor, son menores que los
    recibidos inicialmente. Por el contrario, si la elasticidad de la demanda, en
    valor absoluto, es mayor que 1, los ingresos serían mayores con un precio
    menor. Por ejemplo, si la elasticidad de la demanda fuera igual a 2, se tendría
    que la disminución del precio en 10% se compensaría con el aumento generado del
    20% en la cantidad demandada.

    Por otra parte, en la
    medida en que el artículo analizado no tenga 
    posibles substitutos, es posible pensar que la demanda no se verá
    afectada por el precio y, por lo tanto, la elasticidad de la demanda será baja.
    Aún más, la demanda de los bienes de mejor calidad tienden a ser menos
    sensibles a los precios que los bienes de consumo popular. El Mercedes Benz
    tiene una demanda menos sensible al precio que el carro popular; los
    apartamentos en Park Avenue, la Costa Azul, Cartagena, tienen una demanda menos
    elástica (elasticidad más baja) que los apartamentos populares en Bogotá.


    Las políticas de
    comercialización de los productos también dan una indicación de la sensibilidad
    de la demanda con respecto al precio. Los productos con demandas poco
    elásticas, por regla general, usan bastante propaganda y no compiten en precio.
    Más aún, para la comercialización de estos productos de baja elasticidad, se
    forman asociaciones de productores o carteles para lograr restricciones en las
    cantidades vendidas y lograr mejores condiciones para los productores.

    Al analizar el café, la
    existencia de  una asociación de
    productores y un esfuerzo de promoción y propaganda bastante grande, permiten
    inferir que su demanda no parece ser muy elástica. Si además, analizamos el
    caso específico del café colombiano, podríamos concluir que por ser el producto
    de mejor calidad, tendría una elasticidad menor que la del resto de las otras
    variedades.

    Estas inferencias están
    además confirmadas por un estudio del Banco Inter-Americano de Desarrollo. Al
    analizar los diferentes productos agropecuarios se encuentra que el café
    colombiano tiene una demanda inelástica y que, por consiguiente, la política
    recomendada por la mayoría de los comentaristas sería nociva para el país pues
    se reducirían los ingresos de importación.

    Una segunda oportunidad
    de aplicar el análisis económico en el caso del café se presenta al considerar
    la decisión de eliminar los impuestos al grano. El estudio de la teoría del
    comercio internacional nos muestra que en casos en los que el país puede
    ejercer  influencia sobre el precio de su
    producto de exportación, debe definir un impuesto para lograr capturar así los
    beneficios de su posición monopolista. De otra manera, los beneficios serían
    capturados por importadores o productores.

    Estos beneficios pueden
    canalizarse a través de un impuesto en especie, un impuesto monetario, una tasa
    diferencial de cambio por debajo de la del resto de productos o  mediante una combinación de estos. En el caso
    del café se ha apelado a estas medidas, ocultando un poco la razón principal de
    su existencia. Sin embargo, debe anotarse que desde el punto de vista
    económico, la principal  razón para
    gravar el café, y no otros artículos, es la de explotar la importante posición
    de Colombia en el mercado cafetero. Otras razones como las de estabilizar el
    ingreso cafetero, tienen un respaldo teórico menos sólido y están basadas en un
    sentimiento paternalista, al suponer que los productores no son capaces de
    utilizar eficientemente sus ingresos altos, guardando ahorros para la época de
    las vacas flacas.

    Independientemente de
    si el precio es alto o bajo, es importante mantener una diferencia entre el
    precio pagado por el consumidor extranjero y el pagado al productor
    colombiano.  Dada la importancia del país
    en el mercado, debe procurarse que el ingreso generado por este diferencial
    vaya a manos del gobierno y no quede en otros bolsillos.






        [1] El Espectador, Domingo 6 de Agosto de 1989.
        [2] Parámetro que, por lo general, es un número
    negativo que puede variar entre cero y un
    número infinito.
  • Memorias de un economista

    Indudablemente una de las personalidades más atractivas dentro del
    campo de la economía es el Profesor John Kenneth Galbraith. Es uno de los
    pocos casos de un académico que ha tenido éxito en el campo de la política y de
    la diplomacia.
    En sus memorias tituladas A Life in our Times el Profesor
    Galbraith  nos relata, en su
    característico estilo, los principales eventos de su época.
    Un estilo con personalidad.
    A lo largo de las memorias se pueden observar dos características que
    distinguen al autor. Su punzante estilo y su arrolladora
    personalidad. Como él  mismo
    reconoce, buena parte de su éxito se ha debido a su habilidad para escribir con
    claridad sobre temas técnicos. En repetidas ocasiones su habilidad le
    abrió las puertas de nuevos campos. Su vinculación a la política del
    partido Demócrata como escritor fantasma en la primera campaña de Adlai
    Stevenson se debió en buena parte a sus dotes de escritor. 
    La arrolladora personalidad del Profesor Galbraith combinada con su
    elevada estatura lo convierten en el centro de toda reunión. Quien haya
    tenido la oportunidad de conocerlo personalmente gozará mucho con el relato de
    algunas de las experiencias en las que gracias a su personalidad logra salirse
    con la suya. Una anécdota de su libro ilustra la manera como Galbraith
    puede apabullar al ciudadano común. En una ocasión Galbraith debía visitar
    a uno de sus conocidos en un hospital. Cuando llegó, la hora de las
    visitas ya había pasado. Sin arredrarse, Galbraith continuó su  marcha y cuando la enfermera le preguntó
    quien era, inmediatamente contestó “el Doctor Galbraith”.
     Conociendo la imponencia del Profesor Galbraith me puedo imaginar el
    estado en que quedó la pobre enfermera.

    La Crítica de la Teoría Neoclásica.
    A lo largo de su vida Galbraith ha sido uno de los críticos más
    caracterizados del modelo neoclásico. Permanentemente ha atacado lo que él
    bautizó como la sabiduría convencional. Especialmente, ha cuestionado la
    validez del modelo de competencia perfecta, argumentando que el mundo está
    caracterizado por la existencia de monopolios y empresas dominadas por
    tecnócratas que muchas veces no responden a los dueños sino que buscan su
    propio beneficio sin tener en cuenta objetivos de maximización de
    utilidades. 
    En sus memorias la lucha entre Galbraith y los economistas neoclásicos
    es permanente. Gran parte del relato de su vida gira alrededor de este
    tema y de su lucha por plasmar sus ideas en dos de sus libros: La Sociedad Opulenta
    y el Nuevo Estado Industrial. Estos dos libros, sin lugar a dudas, se  convierten en protagonistas principales en
    estas memorias. El difícil proceso de su creación muchas veces interrumpido por
    eventos de la política y la diplomacia muestra la angustia del escritor por ver
    concluida su obra. El éxito abrumador de estos dos libros corona las
    angustias del autor y además le abre nuevas oportunidades y le permite
    financiar su entrada al Jet‑set.
    Si bien un lector desprevenido de las memorias del Profesor Galbraith
    pueda concluir que la ortodoxia neoclásica ha sido reemplazada por la visión
    galbraithiana, la realidad es que los académicos americanos han considerado que
    la contribución de estos dos libros al avance de la ciencia ha sido muy
    limitada. Por el contrario, nadie puede dudar de la gran influencia que
    han tenido los escritos del Profesor Galbraith en las decisiones de
    política. Como lo recuerda el autor en sus memorias buena parte de la
    concepción de los programas de La Gran Sociedad se basan en La Sociedad
    Opulenta. También es notable la influencia del Profesor Galbraith en la
    introducción de consideraciones sobre la calidad de la vida para complementar
    el objetivo de crecimiento de la producción.
    El Hombre Público
    Se pueden distinguir dos fases en la carrera pública de
    Galbraith. En la primera de ellas se vincula de tiempo completo mientras
    que en la segunda y una vez ha sido contratado por la Universidad de Harvard
    mezcla  sus labores docentes con sus
    intervenciones públicas.
    La primera fase burocrática de Galbraith está íntimamente relacionada
    con el manejo de la economía de los Estados Unidos durante la segunda guerra
    mundial. Después de haber desempeñado algunos puestos secundarios
    Galbraith se convierte en  Zar de Precios
    de los Estados Unidos y allí comienza a tener destacadas
    figuraciones. Tanto su poder como el número de subordinados crece
    considerablemente al intensificarse la participación de los Estados Unidos en
    el conflicto bélico. 
    En la segunda fase  Galbraith
    comienza como un experto en temas económicos que asesora a algunos de los
    políticos demócratas. Más tarde y gracias a sus habilidades de escritor entra a
    formar parte del grupo de escritores fantasmas en la campaña de Stevenson y de
    allí se convierte en uno de sus principales asesores económicos.
    El triunfo de los demócratas a comienzos de los sesentas le permite a
    Galbraith el volver a brillar en el firmamento político. Durante el gobierno de
    Kennedy es nombrado como Embajador en la India donde se ve envuelto en la
    guerra entre China y la India. En el gobierno de Johnson su influencia es
    muy notoria en cuanto se refiere a la política doméstica. La influencia de
    Galbraith comienza a evaporarse al convertirse en uno de los principales
    críticos de la participación de los Estados Unidos en el Vietnam.
    Con la llegada de Nixon a la Casa Blanca comienza un período en el que
    la influencia del político es muy limitada y en la que comienza a crecer su
    importancia como crítico del sistema. 

    Al concluir la lectura de estas largas memorias no puede uno menos que
    agradecer el gran esfuerzo hecho por el autor para mostrarse como una de las
    personalidades más atractivas de los últimos cuarenta años.
  • El manual del burócrata

    Una de las experiencias más frustrantes para el público interesado en
    los temas económicos es ojear las páginas de las revistas especializadas. Los
    artículos tratan temas muy abstractos y, por lo general, adolecen de una
    superabundancia de expresiones matemáticas. La situación ha llegado a tales
    extremos que muchas personas, que alguna vez pregonaban su entusiasmo por
    la  utilización de las matemáticas en la
    economía, tienen que ser obligadas a leer uno de estos artículos. Algunos de
    estos economistas arrepentidos han prometido no volver a comprar libros en los
    que aparezcan fórmulas matemáticas.

    En medio de esta avalancha de artículos intensivos en el uso de las
    herramientas matemáticas, ocasionalmente se publican trabajos de economistas
    famosos, realmente interesantes y muy bien escritos que presentan en un
    lenguaje al alcance de la inmensa mayoría, enunciados económicos muy profundos.
    Si además el autor logra condimentar sus artículos con sentido del humor,
    convierte la lectura de temas económicos en una experiencia tan agradable como
    leer una buena novela.

    Si alguien duda de la existencia de escritos económicos que puedan
    deparar un rato agradable y dice, como Santo Tomás, hasta no ver no creer, debe
    leer algunos de los artículos del Profesor George Stigler publicados en su
    libro “The Intellectuals and the Market Place”

    El Manual del Académico

    Uno de los artículos publicados en este libro se titula The Conference
    Handbook y busca facilitar la labor de los participantes en las conferencias
    académicas. Para ayudar a los académicos Stigler presenta una
    codificación de los comentarios más frecuentes. Con muy fino humor propone
    que  estos comentarios sean adoptados por
    todos, para  simplificar la tarea, a
    veces penosa, de criticar un trabajo académico; de esta manera, sería
    suficiente  indicar los números de los
    comentarios.

    Algunos de los comentarios codificados son realmente graciosos, como
    puede apreciarse por la muestra que se presenta a continuación:
    Para la introducción:
    A.El trabajo es
    una espléndida revisión de la literatura que, infortunadamente no abre
    derroteros nuevos.
    B.El autor ha
    resuelto brillantemente el problema planteado, infortunadamente escogió el
    problema equivocado.
    C.Es una lástima
    que la erudición y el ingenio del autor estén tan mal orientados.
    D.Reconozco que
    soy solo un aficionado a estos temas y por lo tanto mis comentarios deben ser
    considerados como tentativos. Sin embargo, hasta un novicio encuentra material
    suficiente para sus críticas.
    Algunos comentarios:

    1.Adam Smith ya lo
    había dicho.
    2.Desafortunadamente,
    hay un problema de identificación, que no ha sido suficientemente analizado en
    el documento.
    3.Obviamente, los residuos
    no son mormales y la especificación del modelo es incorrecta.
    4.El desarrollo de
    una teoría no es útil en este momento: se necesita realizar una serie de
    estudios de caso.
    5.Si bien los
    estudios de caso nos pueden ilustrar, es imposible avanzar hasta que no se
    desarrolle un modelo del proceso.

    El Anti‑Stigler a la colombiana.

    Aunque a Stigler nunca se le pasó por la mente facilitar al burócrata
    la defensa de sus actividades, uno podría desarrollar unas ayudas para los
    funcionarios colombianos, ahora que han tenido que defender sus presupuestos
    contra los que intentan reducir el déficit fiscal:

    1.Este es el
    programa favorito del Ex‑Presidente …..

    2.El proyecto esta
    definido de antemano : son …. y se trata de financiarlo.

    3.Porque dicho
    proyecto tiene adscrito un determinado nivel de beneficios sociales y porque no
    se le compara  en este respecto con otros
    proyectos posibles, la cuestión de rentabilidad se reduce a la de costos.

    4.Los másteres de
    Chicago propusieron lo mismo en el Cono Sur.

    5. Es una
    propuesta digna de Hood Robin pues le quita a los pobres para dárselo a los
    ricos.

    6.Si la reforma
    pasa, se habrá perdido la principal conquista del último siglo.

    7.La propuesta es
    muy buena en teoría, pero infortunadamente no opera en la práctica.

    8.Una solución
    perfecta para los países avanzados, pero que no funciona en el trópico.

    9.La alternativa
    planteada no ha sido ensayada hasta el momento.

    10.Nuestra
    Institución ha sido pionera en este campo. Ayer recibimos la visita de una
    delegación de parlamentarios extranjeros interesados en estudiar la manera
    como estamos llevando a cabo nuestras labores.

    Unos consejos
    finales para el burócrata: busque un nombre para su instituto que despierte los
    más hondos sentimientos y trate de conseguirse el patrocinio de Hefestos.

  • El Déficit Fiscal de los Estados Unidos

    El Presidente Ronald Reagan  se
    dirigió recientemente a todos sus gobernados por las cadenas de televisión
    norteamericana con el objeto de buscar el apoyo de los norteamericanos
    para su plan de control del déficit fiscal. Sin lugar a dudas para un
    observador imparcial lo más notable de la charla televisada fue la manera
    impecable como el presidente de los Estados Unidos hizo su
    presentación. El “Gran Comunicador” en su mensaje ante las cámaras
    convincentemente mostró la necesidad de controlar el déficit. Según
    Reagan el problema más grave que afronta la economía americana lo constituye
    el exceso de gastos sobre el ingreso fiscal de los Estados Unidos. Dicho
    problema puede poner en peligro el bienestar de todos los norteamericanos,
    haciendo nulos los esfuerzos hechos en el pasado reciente para lograr un rápido
    crecimiento. 


    La forma

    El mensaje tuvo un alto contenido cuatrijuliero con invocaciones a la
    grandeza de los Estados Unidos y con 
    exaltaciones a las bondades del mercado. Además  para motivar a su audiencia, llegó a  utilizar palabras de John
    F. Kennedy; citó lo dicho por Kennedy en su posesión: “No
    preguntemos qué puede hacer el país por nosotros sino más bien  qué podemos hacer por el país”. 

    El presidente norteamericano 
    dejó muy en claro en su mensaje que el tamaño del estado había llegado a
    ser excesivo y que para controlar el déficit fiscal era necesario comenzar a
    reducirlo. Según Reagan, la estrategia para disminuir el tamaño del
    estado debe realizarse en dos etapas. Primero, disminuir los impuestos y luego,
    disminuir el presupuesto. En su discurso enfatizó la necesidad de
    continuar con la política de reducción de impuestos y renovó su promesa de no
    aumentar los impuestos federales.


    En su alocución, Reagan aprovechó para mofarse de sus críticos. Les
    recordó que cuando inicialmente propuso su política de reducciones en los
    impuestos, ésta se bautizó con el nombre de 
    Reaganomics pero cuando comenzó a tener éxito, dejó de conocérsele con
    este nombre.

    El fondo.


    Las propuestas de Reagan para acabar el déficit fiscal de los Estados
    Unidos se centran en la reducción de algunos gastos que están causando serias
    ineficiencias en la asignación de recursos. En su mensaje, el presidente
    mostró una sensibilidad hacia las clases menos favorecidas no reconocida por
    sus críticos norteamericanos y de otros países.


    De una manera muy gráfica, el presidente norteamericano mostró la
    necesidad de acabar con los ferrocarriles. Señaló que por cada pasajero
    los ferrocarriles estaban perdiendo 35 dólares y que, por lo tanto en muchas
    circunstancias, resultaría más conveniente darles pasajes de avión gratis a los
    usuarios del ferrocarril.


    También señaló el absurdo al que se ha llegado con la política de
    créditos subsidiados, pues hoy en día  el
    gobierno federal tiene un programa de créditos que supera con creces el del
    Chase Manhattan y el Banco de América. El Presidente Reagan propuso acabar
    con este tipo de crédito para las grandes corporaciones. Recomendó acabar
    con el crédito del EXIMBANK, Banco de Exportaciones  e Importaciones el equivalente norteamericano
    de PROEXPO. También  recomendó
    acabar con el crédito subsidiado de la Small Business Administration,
    equivalente a nuestra Corporación Financiera Popular  y  con
    los préstamos subsidiados a los estudiantes universitarios.

    En la línea de gastos que pueden suprimirse, y a la vez contribuir a
    una mejor asignación de recursos, el Presidente Reagan mencionó el apoyo a las
    compañías de buses urbanos. Señaló que cada vez que un pasajero aborda un
    bus el gobierno federal tiene que aportar diez centavos de dólar. 


    Para lograr el apoyo de los demócratas ofreció controlar los gastos en
    defensa manteniéndolos  a un nivel
    relativo constante. Prometió que los gastos de defensa se mantendrían a
    un nivel tal que representaran una fracción constante del PIB. Recordó que
    dicha fracción sería inferior a la alcanzada en las administraciones  de Kennedy y Johnson.


    Las consecuencias

    Aunque es difícil de pronosticar la probabilidad de que el presidente
    Reagan pueda convencer al congreso y logre disminuir el déficit fiscal, sí se
    puede prever la importancia de su control.
    En primer lugar, si los Estados Unidos logran un control efectivo de
    los gastos del gobierno darán un ejemplo a otras naciones con el mismo
    problema. En estos momentos es muy difícil predicar una política de
    austeridad cuando la casa está un poco desarreglada.


    En segundo lugar, la reducción del déficit fiscal de los Estados
    Unidos permitirá una reducción de las tasas de interés internacionales, lo que
    traerá como consecuencia una disminución de los pagos por servicio de la deuda
    en los países latinoamericanos. Al disminuirse el nivel de las tasas de
    interés en los Estados Unidos, se creará una situación en la cual la inversión
    en activos domésticos sea más favorables.


    El ajuste en el frente fiscal contribuirá a un ajuste en el sector
    externo norteamericano y contribuirá a la reducción del déficit comercial de
    los Estados Unidos. Al aumentar la competitividad de los productos
    norteamericanos  aumentará la competitividad
    de economías como la colombiana cuyo patrón monetario es el dólar. Es
    conveniente anotar que gran parte de los problemas del sector externo
    colombiano se hallan relacionados con la sobrevaluación de la divisa
    norteamericana y por lo tanto su solución se logrará en la medida en que el
    dólar llegue a su nivel de equilibrio.


    Finalmente, puede decirse que al aceptar el gobierno norteamericano
    la necesidad del ajuste se están enterrando las teorías de algunos profesores
    de la escuela de Chicago que prometieron mantener en equilibrio la economía con
    el uso de instrumentos de política fiscal y monetaria. Al igual que en el
    Cono  Sur, el empleo de las recomendaciones
    del profesor Mundell ha tenido que enfrentarse a la realidad de una moneda
    sobrevalorada la cual ha acabado con la competitividad de una economía.
  • El guante de la mano invisible

    La intervención del gobierno en la regulación del mercado usualmente
    se ha realizado por medio de reglamentaciones orientadas a fijar condiciones
    que deben cumplir los productores de bienes y servicios. Dichas
    reglamentaciones se traducen en una serie de trámites que deben cumplir los
    administradores de las empresas y que, por lo general, contribuyen a encarecer
    el producto final y a distorsionar el buen uso de los recursos productivos. El
    caso colombiano es un buen ejemplo de un proceso en el que la buenas
    intenciones de los gobernantes, poco a poco, han sido anuladas por las
    distorsiones causadas por un exceso de reglamentaciones. Es tal el descontento
    de los colombianos con los resultados de las políticas de reglamentación de la
    actividad económica que, como ha sucedido en otros paises, estarán dispuestos a
    respaldar al candidato que ofrezca una tregua entre el regulador y el regulado.

    Cambios recientes en la regulación de la actividad económica.

    La tendencia moderna en la regulación de la actividad económica es
    tratar de intervenir de una manera indirecta sin fijar restricciones, cambiando
    el esquema de incentivos para que el productor ajuste sus decisiones en la
    dirección que sea más conveniente para la sociedad. Se reconoce que si los
    incentivos no cambian, el agente económico, productor o consumidor, va a buscar
    eludir los controles diseñados por el gobierno, utilizando todos los medios
    legales a su alcance. Más aún, y lo que es más grave para el propio sistema, en
    último caso puede decidir evadir los controles impuestos apelando a
    procedimientos por fuera de la ley.

    El cambio en el proceso de regulación ha sido ampliamente debatido en
    los países industrializados y ha contado con el apoyo de una gran mayoría de
    los economistas, sobrepasando muchas veces sus aficiones partidistas. Charles
    Schultze quien fuera el asesor económico del presidente Carter ha dado su apoyo
    a un cambio en el proceso de regulación. Según Schultze, el gobernante debe
    buscar “utilizar incentivos privados para obtener el bienestar
    público” y para ello debe intervenir el sistema de precios, más bien que a
    través de reglamentaciones sobre el mismo proceso productivo.

    200 años después de la Riqueza de las Naciones, los economistas han
    redescubierto un papel para la mano invisible. Cuando el esquema de incentivos
    es correcto, los productores y consumidores pueden, a través del mercado,
    reemplazar la mano invisible del regulador.

    ¿Quién da más?

    Algunos ejemplos de la utilización de los incentivos privados para
    lograr el bienestar de la comunidad, y que pueden ser adaptados al caso
    colombiano, tienen que ver con la asignación de recursos escasos por medio de
    licitación. Para nadie es un secreto que hoy en día hay una escasez de divisas
    y que, por lo tanto, el poseer licencias de importación es un activo que tiene
    un valor monetario muchas veces superior a otros más tangibles como el dinero
    en el banco. En la actualidad, el mayor precio pagado por los consumidores de
    los bienes extranjeros está llegando al importador, y en ocasiones, a funcionarios
    inescrupulosos encargados de tramitar las licencias de importación. Si se
    cambiara el sistema vigente por uno en el cual se subastaran las licencias de
    importación, no sólo se aumentarían los ingresos del fisco, sino que se
    mejoraría la asignación de recursos, pues quien mayor necesidad tuviera de
    bienes importados, ofrecería más por las divisas, logrando así una asignación
    de divisas a quien más las necesita.

    Otro caso en donde el proceso de licitación contribuiría a una mejor
    asignación de recursos es el de la televisión. En la situación actual, un
    espacio es asignado a la programadora que hace la “mejor” propuesta.
    Por este espacio la programadora debe cancelar un canon preestablecido. En un
    verdadero proceso de licitación, el proponente debe indicar hasta cuánto está
    dispuesto a pagar por el espacio que está licitando y la adjudicación se hace
    al proponente que ofrece más por el espacio. Una verdadera licitación no solo
    facilita el proceso de selección, sino que elimina los subsidios implícitos
    concedidos a programadoras favorecidas con espacios en tiempos cuyo potencial
    supera el canon de arrendamiento fijado.

    Un tercer ejemplo en donde un cambio en la regulación tendría efectos
    favorables se relaciona con la asignación de cupos a los vehículos de servicio
    público. Tradicionalmente, el cupo de buses, busetas y camiones ha sido fijado
    por las autoridades del transporte. Dadas las dificultades inherentes a las
    proyecciones del parque automotor, los cupos asignados muchas veces no
    coinciden con las necesidades reales del sector y, por lo tanto, han ocasionado
    algunos problemas. Algunas veces el cupo asignado ha sido inferior a las
    necesidades reales del sector, lo que ha dado lugar a inmoralidades en el
    proceso de adjudicación, mientras que en otras oportunidades, el número de
    cupos asignados ha sido superior a las necesidades, generando dificultades a
    los transportadores como consecuencia de un exceso de oferta. Si los cupos se
    asignaran mediante un proceso de licitación, indudablemente se lograría un equilibrio
    mayor entre oferta y demanda; si por otras razones, se juzgara necesario
    mantener unas restricciones en la oferta, los sobreprecios llegarían a las
    arcas del Estado y no se quedarían en las de los intermediarios.

    En circunstancias como las actuales, en donde hay un exceso de demanda
    por carros de servicio particular, un proceso de adjudicación de cupos, para
    ensamble o para importación, por medio de una licitación, contribuiría a
    mejorar la asignación de los recursos escasos del país.

  • En el transporte el precio no es correcto

    El
    transporte es uno de los campos en donde el sistema de precios no cumple bien
    su función indicadora. Como generalmente, el precio que paga el usuario por los
    recursos utilizados es cercano a cero no es posible señalar mediante un precio
    alto el caso en el que hay insuficiencia de recursos, ni mediante un precio
    bajo el caso en el que hay abundancia de ellos. Más aún, en ocasiones no solo
    no se cobra por el uso de ciertos recursos, sino que se deja de cobrar por el
    perjuicio a que se somete la comunidad.


    La
    Congestión Urbana


    Un
    ejemplo puede aclarar el problema que se presenta en la asignación de recursos
    en el transporte. El conductor que entra en una vía urbana congestionada, no
    solo está utilizando el espacio vial sin tener que pagar, sino que no  paga por el perjuicio que le está
    infringiendo a los otros conductores que están compartiendo la vía y que tienen
    que disminuir su velocidad como consecuencia del ingreso de un nuevo vehículo
    en la vía. La carencia de señales de precios hace que las vías se utilicen más
    de la cuenta causando una mala asignación de recursos.
    La
    recomendación de un economista puro, o sea diseñar un sistema de precios, tiene
    claras desventajas de tipo político y solo ha sido aceptada en Singapur. En el
    resto de las ciudades, el problema de la congestión trata de resolverse por
    métodos indirectos. En ocasiones se adoptan una serie de medidas de ingeniería
    de tráfico. Por ejemplo, se da preferencia a la utilización del vehículo de transporte
    colectivo, limitando el uso del vehículo particular en ciertas areas de la
    ciudad y creando carriles exclusivos para buses. Este tipo de medidas, aunque
    un poco extremas, suelen mejorar las condiciones del tráfico en las zonas
    congestionadas de la ciudad. Dado la mayor eficiencia del transporte colectivo
    en el uso del espacio vial las preferencias a este medio contribuyen a una
    mejor asignación de recursos.


    El
    Impuesto a la Gasolina


    Una
    manera indirecta de restringir el uso del carro particular sugerida por algunos
    analistas, es el gravar un bien o 
    servicio complementario con su uso. Entre los bienes que han sido
    sugeridos más frecuentemente se encuentran algunos insumos como la gasolina y
    las llantas. Se ha pensado que si un aumento en el precio de la gasolina tiene
    como consecuencia un menor uso del vehículo particular, el gravar la gasolina
    puede no solo generar recursos para el fisco sino que además puede contribuir
    a  aliviar el problema de la congestión.

    Si
    el anterior razonamiento es válido, nos estaría indicando que otro precio  del transporte que no es correcto es el de la
    gasolina. El precio que paga actualmente el consumidor  de gasolina en Colombia es muy cercano al
    precio internacional de la gasolina y por lo tanto el impuesto que realmente
    está pagándose por galón de gasolina es muy bajo. Si consideramos el porcentaje
    fijado por la ley (alrededor de 120%) 
    como un indicador del posible impuesto, 
    y si tomamos como base el precio internacional del galón de gasolina,
    podemos establecer que el precio de venta al público puede estar muy cercano a
    los 200 pesos por galón.


    Si
    bien un aumento de esta magnitud (cercano a un dólar por galón) tendría
    consecuencias muy desfavorables desde el punto de vista social, indudablemente
    contribuiría de manera muy favorable a disminuir la congestión en nuestras
    ciudades. La disminución de la congestión ha sido notable en países como
    Uruguay y Paraguay, en donde el Fondo Monetario Internacional ha logrado
    convencer a las autoridades de dichos países para que adopten precios del
    combustible más realistas.  Además, el
    aumento en el precio de la gasolina a una cifra de tres dígitos sería una buena
    oportunidad para adoptar el sistema métrico decimal.  Al no poderse indicar en los surtidores  un precio unitario de tres dígitos  se puede cambiar la unidad por una menor. Se
    puede entonces optar la solución que adoptaron algunas estaciones de servicio
    en los Estados Unidos en el año 79, consistente en medir en litros. Así, en
    lugar de cobrar 198 pesos por galón se podría cobrar 53 pesos por litro.



    Las
    Tarifas de los Parqueaderos


    Las
    tarifas de los parqueaderos por lo general son fijadas sin buscar una mejor
    asignación de recursos y en consecuencia, muchas veces terminan siendo fijadas
    incorrectamente. Desde el punto de vista de la asignación óptima de recursos,
    la política adecuada de tarifas de estacionamiento debe tender a disminuir la
    congestión y por lo tanto debe fijar un precio alto en los períodos pico  y en las zonas donde exista congestión y uno
    muy bajo o cercano a cero en los períodos y zonas donde no la haya. Por lo
    tanto deberá cobrarse una tarifa alta en las zonas de los distritos comerciales
    y en los períodos pico. Al aumentar las 
    tarifas de estacionamiento en los períodos pico se tenderá a reducir la
    congestión en dichos períodos, desplazando demanda por viajes hacia vehículos
    de transporte colectivo que utilizan más eficientemente el espacio vial.

    Como
    se ha podido comprobar recientemente con ocasión del cambio de las tarifas de
    los parqueaderos de la capital del país, la política vigente produce un efecto
    contrario al deseado, pues la tarifa es más alta en las horas  de la noche y en los días festivos cuando la
    congestión  es relativamente baja. Por
    otra parte, las tarifas más bajas por hora corresponden a los usuarios por
    mensualidades que por lo general utilizan las vías en las horas de mayor
    congestión. Estos costos promedios menores están contribuyendo a aumentar la
    congestión en los distritos comerciales. Más aún, para aquellos conductores con
    contrato mensual que miran únicamente el costo incremental de un viaje, el
    efecto de la  tarifa es cercano a cero, pues
    una vez cancelada la mensualidad, cesa el incentivo de no utilizar el vehículo
    particular para el viaje al trabajo.


    Cambios
    en las Políticas de Precios


    Si
    bien el cambiar una política de precios en el transporte urbano presenta serias
    dificultades por cuanto los más afectados tienden a ser las familias de menores
    ingresos, cada día se vuelve más urgente. El nivel de motorización de las ciudades
    colombianas es tal que sin un uso más racional del espacio vial sería necesario
    emprender cuantiosas inversiones en infraestructura de transporte. La presencia
    de un nuevo equipo de trabajo en el Ministerio de Obras Públicas con amplia
    experiencia en el tema puede servir para comenzar a fijar políticas mas
    realistas en este campo. El actual Ministro viene de cumplir una magnífica
    labor en ECOPETROL y por lo tanto conoce muy bien los efectos benéficos de una
    política de precios de la gasolina que refleje el costo real del combustible.
    La Vice‑Ministra en su actividad profesional ha tenido la oportunidad de
    analizar el campo del transporte urbano y conoce muy bien la mayoría de los
    estudios sobre el tema.


    Si
    tenemos en cuenta que organismos como el Banco Mundial han sido pioneros en el
    campo de fijación de precios de transporte y que por lo tanto estarían muy
    interesados en colaborar con el gobierno en un proyecto que busque mejorar la
    utilización de la infraestructura existente, fácilmente podríamos concluir que
    este es un momento preciso para intentar un cambio en las políticas de precios.


        
  • La vivienda en 1985

    Un análisis desapasionado de lo realizado por el actual gobierno en el
    período agosto de 1982 a diciembre de 1984, muestra que la vivienda ha sido un
    campo en donde se ha podido cumplir las promesas hechas durante la pasada
    campaña electoral. En efecto, tanto las entidades gubernamentales
    especializadas en el campo de la vivienda, especialmente el ICT y el BCH, como
    el sector privado a través del sistema UPAC, han cumplido con las metas
    asignadas en el plan Cambio con Equidad.

    Este resultado es de admirar pues se ha logrado en circunstancias
    bastante desfavorables. En primer lugar, ha sido necesario superar la
    desconfianza del público en el sector financiero. Al respecto es bueno recordar
    que el presente gobierno comenzó su período un par de meses después del
    comienzo de la crisis del sector financiero. En segundo lugar, hemos atravesado
    un período de recesión agravado por el desequilibrio del sector externo.
    Finalmente, el gobierno ha tenido que enfrentar situaciones heredadas de
    gobiernos anteriores, como el control de arrendamientos, que distorsionaron
    radicalmente el mercado de la vivienda.

    Los problemas de la vivienda en 1985.


    Con el fin de analizar las perspectivas del sector vivienda en 1985,
    es necesario pasar primero una revista a sus principales problemas.

    Sin lugar a dudas, el mayor problema del sector de la vivienda se
    relaciona con la demanda. Como es el caso se todos los bienes de consumo
    durable, la demanda por vivienda depende primordialmente del ingreso de las
    familias, del precio y de la tasa de interés. A pesar del discreto aumento en
    el PIB ocurrido en 1984, las perspectivas de mejoras sustanciales en el ingreso
    familiar durante el presente año no parecen muy factibles. Más aún, es muy
    probable que para poder cumplir con el programa de ajuste actualmente en
    negociación con el FMI, se requiera controlar la demanda agregada a niveles que
    afecten la demanda por vivienda.

    La evolución de las tasas de interés durante el presente año va a ser
    otro de los problemas que enfrentará la demanda por vivienda. Hoy en día, para
    nadie es un secreto que el nivel de tasas de interés está íntimamente ligado
    con el ritmo de devaluación. En la medida en que el ajuste cambiario se
    continúe haciendo mediante el proceso de las minidevaluaciones, el nivel de las
    tasas de interés se mantendrá alto. Mientras las tasas de interés se mantengan
    elevadas, la demanda por vivienda se mantendrá deprimida.

    El problema causado por el desfase cambiario y que ha dado lugar a las
    altas tasas de interés, también ha influido negativamente en el sistema de
    valor constante. Al aumentarse el ritmo de devaluación, el UPAC perdió
    competitividad frente a otros activos financieros, pues el rendimiento del
    sistema de valor constante se rezagó con relación al de sus alternativas, como
    consecuencia de la desaceleración en la inflación que acompaña una disminución
    rápida en las reservas internacionales. Para compensar la disminución de las
    captaciones ocasionada por el fenómeno descrito anteriormente, fue necesario
    incrementar la correción monetaria por encima de la inflación. Si bien esta
    reforma permitió recuperar la competitividad del sistema de valor constante,
    encareció el crédito a los constructores y a los usuarios. El aumento del costo
    del crédito, tuvo como consecuencia una disminución en la demanda por vivienda,
    que en parte se compensó por el aumento en los fondos prestables del sistema.

    El control de arriendos establecido por el gobierno en 1976, cuando
    era ministro de Hacienda el doctor Abdón Espinosa Valderrama, prácticamente
    acabó con la demanda por vivienda para arrendamiento. Poco a poco, se ha notado
    un resurgir de la demanda para arriendo como consecuencia de las medidas
    tomadas por el actual gobierno. La liberación de los arriendos para las
    viviendas financiadas por el sistema UPAC y la vinculación del canon al avalúo
    catastral, han permitido la solución del problema para los usuarios del sistema
    UPAC y para los propietarios que han reavaluado. Los efectos positivos de estas
    medidas se han visto reducidos por la confusión creada por las reformas
    propuestas por algunos políticos que se presentan con falsas “soluciones a
    la mano”.

    Perspectivas para 1985.


    El reto para el gobierno en el presente año es encontrar soluciones a
    los problemas mencionados anteriormente. El resultado de los programas de
    vivienda para el presente año va a depender en buena parte de la solución de
    los problemas que afectan al sector. Para que se construyan las viviendas que
    el país requiere es necesario incentivar la demanda. Para ellos es importante
    ante todo solucionar lo más pronto posible, el problema del sector externo colombiano.
    Mientras no se vuelva a la paridad cambiaria, es muy difícil mantener una
    demanda alta.

    Es probable que en el presente año se requiera realizar ajustes en los
    sistemas de financiación de vivienda. La experiencia ha mostrado que el sistema
    de valor constante es muy sensible a las variaciones en la rentabilidad de
    otros activos denominados en moneda nacional o extranjera y, por lo tanto, las
    perturbaciones en el sector externo se trasladan rápidamente al sector de la
    construcción. El sector oficial, bajo condiciones de un déficit alto, pierde su
    empuje. La posibilidad de utilizar fuentes externas se cierra cuando existe un
    retraso cambiario, por la dificultad política de trasladar al usuario el costo
    de una devaluación acelerada. En la medida en que existan entidades
    internacionales interesadas en financiar vivienda, parece razonable que el
    Banco de la República entre a compartir el riesgo cambiario, por cuanto los
    nuevos préstamos van a tener un impacto positivo en la reservas
    internacionales.

    Si el gobierno desea mantener el impulso al plan de vivienda debe
    tratar de contrarestar las fuerzas que están frenando la demanda. Un campo
    importante podrá ser relacionado con la vivienda usada. Para lograr una
    reactivación de la demanda por vivienda usada se requeriría, además de definir
    lo referente al régimen de arriendos, reforzar los mecanismos de financiación
    de este tipo de vivienda.

  • La visita del FMI: y el computador ¿para qué?

    Tan
    pronto como los periódicos informaron de la llegada de la misión del Fondo
    Monetario Internacional comenzaron las discusiones de los comentaristas
    económicos, cada uno desde su propio punto de vista, sobre el posible impacto
    que va a tener dicha mision.

    Para
    el cínico, son evidentes dos hechos: En primer lugar, que los funcionarios del
    Fondo no confían mucho ni en la infraestructura de sistemas de nuestro país ni
    en la habilidad de las aerolíneas para transportar el equipaje; de ahí que
    trajeron sus microcomputadores como “equipaje de mano”. En segundo lugar,
    que lo único que se va a lograr es que , al mismo tiempo que escampan un poco
    del crudo invierno de Washington, obtienen unos puntos para el plan de
    “Viajeros Frecuentes” al que pertenecen todos los funcionarios
    internacionales. (Si se tiene en cuenta que los viajeros del FMI se desplazan
    en primera clase, el recorrido Washington‑Bogotá‑Washington les representa un
    total de 10000 puntos). En el otro extremo estaría el nacionalista furibundo
    que piensa que la visita tendría repercusiones catastróficas, pues puede implicar
    el primer paso en la pérdida de la soberanía nacional.

    Sin
    embargo, el verdadero efecto de la misión estaría entre las dos posiciones
    extremas: contabilizará unos puntos para los “Viajeros Frecuentes” y
    va a generar un cambio en la política económica del Gobierno. Analicemos un
    poco lo que hará el equipo del FMI durante la visita.


    Actualización
    de Cifras.‑

    El
    objetivo primordial de la visita es preparar el informe sobre la situación
    actual de Colombia y, por lo tanto, es una actualización del realizado el año
    pasado. En este aspecto es muy poco lo que se va a adelantar. Los cambios no
    han sido muy grandes y además, dada la ausencia de cifras trimestrales de
    cuentas nacionales, los indicadores mostrarán únicamente aspectos parciales de
    la coyuntura económica. El trabajo de la misión en este campo, aunque
    dispendioso, no aportará mucho a la solución de los verdaderos problemas. Desde
    este punto de vista, la visita no se justificaría pues sería mucho más
    eficiente contar con suscripciones a revistas como Guión, (y otras más), que
    tratan oportunamente los temas económicos. O aún más simple sería cruzar la
    calle 19 en Washington, para hablar con los funcionarios de la División de
    Colombia en el Banco Mundial, los cuales, por lo general, se mantienen muy bien
    informados de la situación económica colombiana.
      
    Elaboración
    de un diagnóstico


    Además
    de la recopilación de información la misión del Fondo busca analizar las
    posibles causas de la situación, aunque para esto es muy probable que no
    hubiera tenido que venir a Colombia ni menos traer equipos de computación, pues
    probablemente hubiera bastado asistir a la reunión anual de la Asociación de
    Economistas Norteamericanos donde se discutieron  ampliamente los orígenes de los problemas de
    las economías latinoamericanas. Según la posición de un alto funcionario del
    Fondo, (que entre paréntesis es el Jefe de la División de los  integrantes de la misión), los problemas se
    han originado por errores en las políticas de los gobiernos,  más que por condiciones externas. De acuerdo
    a esta interpretación, que compartimos en parte, las causas de los problemas
    colombianos se deben a errores de políticas en el período 1978‑1982 que
    condujeron a un alto endeudamiento externo, a un retraso cambiario y a un
    déficit fiscal.      
      

    Formulación
    de recomendaciones
      
    Si
    bien las fases de actualización de cifras y de elaboración del diagnóstico algo
    van a ganar con la venida de la misión del Fondo probablemente la misión va a
    discutir con el gobierno algunas modificaciones en la política económica.
    Algunas medidas son tan obvias que no se requiere de un computador para
    analizarlas. Por ejemplo, es necesario llegar a la paridad cambiaria lo antes
    posible pues de otra manera no solo se perderán las reservas internacionales
    sino que se abortará cualquier intento de reactivación al mantenerse las altas
    tasas de interés reales. Realmente, no se necesita tener un microcomputador
    para sumar a la tasa de interés internacional, el monto de la devaluación y
    para restarle la tasa de inflación doméstica. Tampoco se necesita del
    computador para comprender que una política de flotación del dólar permitiría
    aliviar estos problemas. Si se tiene en cuenta que en este momento el dólar
    negro está muy cerca del dólar oficial se podría concluir que la flotación no
    tendría los efectos perjudiciales asociados con cambios muy bruscos. Más aún,
    una flotación unida a una disminución de las restricciones a las importaciones
    permitiría que la asignación de las divisas se hiciera a través del mercado y
    no de acuerdo al criterio de los funcionarios del INCOMEX.
      
    Tampoco
    se necesita de un computador para darnos cuenta que en una situación como la
    actual, se requiere cuidar muy bien las divisas. Es claro que proyectos que
    tienen un alto contenido importado y que no generan divisas, deben ser
    pospuestos. En este sentido, es de alabar la decisión del gobierno distrital de
    posponer la realización de la construcción del Tren Metropolitano. Si no se
    hubiera hecho esto, en lugar de tener en 1985 una disminución en las reservas
    internacionales de mil millones de dólares se tendría una de dos mil millones.
       

    Otras medidas como
    fijar un precio más alto a la gasolina y mejorar la administración de impuestos
    tampoco requieren de computadores. Probablemente lo que si necesita de un
    computador y específicamente de sus habilidades como procesador de palabra, es
    la reiteración de estas recomendaciones. En esta labor los microcomputadores
    son muy útiles pues un documento básico se puede actualizar muy rápidamente
    cambiando algunas frases y reubicando algunos párrafos. Probablemente para esta
    labor fue para la que los funcionarios del fondo trajeron sus microcomputadores
    y la razón por la cual no se apartaron 
    de ellos durante todo el viaje.¿Será que traen un informe y lo único que
    tienen que hacer ahora es reemplazar la palabra Brasil o Méjico por la palabra
    Colombia?.