Category: estabilización de precios

  • Argentina: De Canciller a Mago

    Domingo
    Cavallo se ha venido preparando desde sus épocas en Harvard para dirigir la
    economía argentina.
    En la
    semana que termina hubo una conmoción en la economía de la República Argentina.
    El Ministro de Economía Erman González presentó renuncia y en su reemplazo el
    Presidente Menem nombró al Canciller Domingo Cavallo. A quienes no están
    familiarizados con los desarrollos de Argentina les causaría mucha sorpresa
    esta decisión pues pensarían que ni al mismo don Germán Montoya se le hubiera
    ocurrido cambiar al Ministro Luis Fernando Alarcón reemplazándolo por el
    Canciller Londoño Paredes nuestro gran experto en fronteras.
    Por el
    contrario, para los que hemos tenido el gusto de conocer al Canciller Cavallo
    el cambio se nos ha hecho lo más natural del mundo. Tuve el grato honor de
    iniciar el programa doctoral en el Departamento de Economía de la Universidad
    de Harvard con el hoy Ministro de Economía de la hermana República Argentina.
    Domingo, siempre se destacó por su dedicación y fue uno de los mejores
    estudiantes. No solo descolló como un líder entre los estudiantes latinos sino
    que siempre sobresalió en una promoción en la que también estaban Jeffrey Sachs
    y Alan Auerbach quienes han tenido un notable éxito profesional.
    Domingo
    Cavallo se ha venido preparando desde esas épocas para llegar a dirigir la
    economía argentina. Siempre estuvo interesado en ver la manera como se podían
    aplicar los conocimientos adquiridos en la universidad para mejorar el manejo
    tan complejo de la economía de su país. El fruto de su análisis culminó en su
    tesis de doctorado. En ella formulaba un plan para la estabilización de la
    economía argentina. Las charlas con el hoy Ministro de Economía de la Argentina
    forman una parte inolvidable de mi paso por Harvard. Los comentarios de Domingo
    Cavallo siempre llenos de sabiduría han influido considerablemente en mi manera
    de ver las cosas y los de las personas que han trabajado con él. De su época de
    Harvard y de su asistencia a la cátedra de econometría nació una importante
    relación profesional con el magnífico economista Yair Mundlak. Los estudios de
    Cavallo y Mundlak hechos para el IFPRI sobre el sector agropecuario argentino
    son sin lugar a duda un ejemplo de investigación económica aplicada. Estos
    estudios han servido de ejemplo para mucha de la investigación realizada sobre
    el sector agropecuario en Latino América.
    Uno de
    los más importantes logros profesionales del nuevo Ministro de Economía de
    Argentina ha sido la puesta en marcha del IEERAL el equivalente a nuestro
    Fedesarrollo. Este Instituto que nació en Córdoba, la segunda ciudad de la
    Argentina, se ha extendido a todo el territorio del país austral. Tal vez este
    es uno de los pocos casos en Argentina y en Latino América en el que un
    instituto del Interior logra expandirse por todo el país abriendo filiales en
    la capital y en la mayoría de las ciudades del interior. En Colombia, donde
    nuestros Institutos de Investigación han logrado un importante desarrollo
    todavía no existe uno verdaderamente nacional con sedes en varias ciudades y en
    los que se estudien las economías locales y regionales.

    Para
    bien de un país que siempre hemos admirado, esperamos que el nuevo Ministro de
    Economía logre realizar el milagro de estabilizar su economía. Los que
    conocemos a Domingo Cavallo estamos seguros de que el puede ser el mago que
    estábamos esperando.
  • Panorama Económico Mundial 1990

    Por
    estas épocas el Fondo Monetario Internacional publica todos los años su llamado
    Panorama Económico Mundial en el que entre otras cosas presenta sus pronósticos
    sobre la posible evolución de la economía mundial.
      
    Para buena parte de
    nuestros analistas, Colombia constituye un caso excepcional. Los eventos que
    ocurren en la economía mundial suelen ignorarse completamente. Muy pocos comentaristas
    están pendientes de lo que acontece en otras partes del mundo. Las discusiones
    de política económica en Colombia no utilizan suficientemente la experiencia de
    otros países. Sin embargo, algunos tratan de estar informados de lo que está
    ocurriendo en el resto del mundo. Los informes que publican los organismos
    internacionales usualmente contienen información muy valiosa. El Banco Mundial
    presenta anualmente el Informe sobre el Desarrollo Mundial. El BID publica su
    Informe llamado Progreso Económico y Social de América Latina que presenta un
    interesante resumen de los acontecimientos económicos latinoamericanos. Por
    estas épocas el Fondo Monetario Internacional publica todos los años su llamado
    Panorama Económico Mundial en el que entre otras cosas presenta sus pronósticos
    sobre la posible evolución de la economía mundial.
    En el capítulo sobre
    los principales problemas de política en los países industrializados el informe
    del FMI nos presenta en primer lugar un interesante análisis sobre la importancia
    de considerar como principal objetivo de la política monetaria la estabilidad
    de precios. Según el análisis del fondo, la experiencia reciente parece estar
    mostrando que los países que han logrado reducir la inflación han experimentado
    una larga expansión económica. Para los que aprendieron macroeconomía a
    comienzo de los setenta estos resultados pueden parecer increíbles. En esa
    época se suponía que existía una relación inversa entre la tasa de desempleo y
    la inflación. Se pensaba que una inflación más alta permitía disminuir la tasa
    de desempleo y hasta distinguidos economistas galardoneados con el Premio
    Nobel, utilizaban estas relaciones para explicar cual debería ser la mezcla
    óptima de los instrumentos de política macroeconómica. Estos ilustres profesores
    del MIT dieron respetabilidad a lo que se conoció como la curva de Philips. Los
    eventos recientes parecen entonces estar mostrándonos que el célebre Profesor
    Inglés no hizo honor al lema de la famosa multinacional holandesa pues no fue
    “alguien en quien confiar”.
    Esta revaluación de la
    sabiduría convencional indudablemente debe afectar el manejo de la política
    económica colombiana. No es posible que mientras los países industrializados
    están pensando en adoptar una política de estabilidad de precios, en Colombia
    todavía estamos tolerando una inflación del 30 por ciento. Más aún, no
    deberíamos contentarnos con el veinte por ciento que nos ofrecen algunos
    distinguidos colegas.
    Evidentemente la
    reducción de la inflación no es fácil. Como decía Milton Friedman en una
    entrevista en el Playboy de febrero de 1973 desde el punto de vista técnico no
    es muy difícil parar la inflación. El problema real es que los efectos
    favorables aparecen al comienzo mientras que los problemas ocurren
    posteriormente. Según Friedman la inflación se parece al licor. Los primeros
    tragos producen un ambiente agradable mientras que el guayabo ocurre al otro
    día.  Los costos de reducir la inflación
    no son cero.
    El informe del Fondo
    Monetario presenta algunas experiencias interesantes de los países que han
    ingresado a la Organización de Inflacionarios Anónimos. Algunos de estos países
    han logrado desterrar de sus economías la inflación por medio de medidas
    ortodoxas mientras que otros han complementado las medidas ortodoxas de control
    de los medios de pago con otras un poco heterodoxas como el control de ingreso
    y salarios. Según el Panorama Económico Mundial 1990 “La experiencia
    sugiere que el basarse en una reducción endógena del déficit fiscal puede no
    ser suficiente para un programa creíble de reducción de la inflación. Donde la
    inflación se ha arraigado dando lugar a la indexación, las políticas
    financieras acomodaticias en exceso, son típicamente parte del problema y no
    una mera consecuencia de la inflación. En tales casos,un fuerte ajuste fiscal
    es una precondición esencial para un programa creíble de estabilización debido
    a que elimina las expectativas de una recaída en el financiamiento
    inflacionario del déficit fiscal”.