Category: Universidad de los Andes

  • Ayudas Académicas

    Con el fin de ayudar a los posibles comentaristas el profesor George Stigler ha hecho una recopilación de algunos comentarios que se pueden utilizar en una de esas reuniones

    En la semana anterior se reunió en Bogotá la Asociación Económica de América Latina y el Caribe. El Congreso organizado por la Universidad de los Andes y Fedesarrollo fue un gran éxito. Asistieron destacados Profesores y economistas profesionales que trabajan con los Organismos Internacionales.


    Con el fin de ayudar a los posibles comentaristas el profesor George Stigler ha hecho una recopilación de algunos comentarios que se pueden utilizar en esas reuniones. Estos comentarios debidamente codificados aparecen en su libro “The Intellectuals and the Market Place” en un artículo titulado  El manual del Conferencista (The Conference Handbook). Con muy fino humor el Profesor Stigler propone que si estos comentarios son adoptados por todos, bastaría indicar los números de los comentarios para hacer más expeditas las conferencias.


    Para ayudar a los conferencistas colombianos presentamos a continuación una traducción de los comentarios codificados por el Profesor Stigler.


    Para la introducción:




    A. El trabajo es una espléndida revisión de la literatura que, infortunadamente no abre derroteros nuevos.
    B. El autor ha resuelto brillantemente el problema planteado, infortunadamente escogió el problema equivocado.
    C. Es una lástima que la erudición y el ingenio del autor estén tan mal orientados.
    D. Reconozco que soy solo un aficionado a estos temas y por lo tanto mis comentarios deben ser considerados como tentativos. Sin embargo, hasta un novicio encuentra material suficiente para sus críticas.
    E. Debo mostrar mi simpatía por el autor pues hasta hace dos años yo pensaba lo mismo.
    F. Es muy bueno que un neófito en el campo estudie el problema. Siempre existe la posibilidad de desarrollar un punto de vista novedoso, sin embargo y como de costumbre en este caso las ventajas de la división del trabajo se reafirman nuevamente.
    G. El documento contiene muchas novedades y muchos puntos bien tratados.
    H. Aunque el documento se debería entregar hace tres semanas lo recibí cuando estaba entrando a este recinto.


    Algunos comentarios:




    1 Adam Smith ya lo había dicho.
    2 Infortunadamente, hay un problema de identificación, que no ha sido suficientemente analizado en el documento.
    3 Obviamente, los residuos no son mormales y la especificación del modelo es incorrecta.
    4 El desarrollo de una teoría no es útil en este momento: se necesita realizar una serie de estudios de caso.
    5 Si bien los estudios de caso nos pueden ilustrar, es imposible avanzar hasta no desarrollar un modelo del proceso.
    6 Las consideraciones del segundo-mejor obviamente viciarían la argumentación.
    7 Este es un problema de números índices.
    8 ¿Ha intentado utilizar el método de los mínimos cuadrados en dos etapas?
    9 Las conclusiones cambian si se introducen condiciones de incertidumbre.
    10 ¿No utilizó el análisis probit?
    11 Yo ya había demostrado los principales resultados en un trabajo publicado hace varios años.
    12 El análisis se torna confuso por no haber distinguido entre los componentes permanentes y transitorios.
    13 El mercado obviamente no puede responder satisfactoriamente cuando se presenta esa externalidad.
    14 ¿Que pasaría si los costos de transacción no son iguales a cero?
    15 Ello se deduce del teorema de Coase.
    16 Obviamente, si se permite la inversión en capital humano, el panorama cambia completamente.
    17 Obviamente, la función de demanda es bastante inelástica.
    18 Obviamente, la función de oferta es altamente inelástica.
    19 El autor utiliza un martinete para cascar una nuez.
    20 ¿Qué resultados empíricos estarían en contra de su teoría?
    21 El argumento central no solo es una tautología sino además es falso.
    22 ¿Que pasa si se extiende el período de análisis hacia atrás (hacia adelante)?
    23 La motivación de los individuos es tan increiblemente egóista que no puede representar el comportamiento de personas de carne y hueso.
    24 El fofo actor económico en este modelo impresionístico debe ser reemplazado por un individuo que maximice su función de utilidad.
    25 ¿Tuvo algún problema invirtiendo la matriz singular?
    26 Es una lástima que se hubiera equivocado al elegir entre M1 y M2.
    27 Eso es correcto desde el punto de vista teórico pero no opera en la práctica (úsese ocasionalmente).
    28 El conferencista todavía cree en los refrigerios gratuitos.
    29 El problema no se puede tratar por métodos de equilibrio parcial: se requiere de una formulación de equilibrio general.
    30 El documento se encasilla en el paradigma neoclásico y por lo tanto no puede estudiar partes importantes de la realidad.
    31 La conclusión se basa en la hipótesis de gustos invariables, desafortunadamente los gustos han cambiado.
    32 El problema básico de la situación actual es que no se han asignado los derechos de propiedad.

  • La investigación económica en Colombia

    La Universidad colombiana debe responder al reto de
    su internacionalización.
    La semana pasada se realizó un
    seminario con la participación de la Universidad de los Andes sobre la Transformación
    de América Latina. El seminario se inició con un discurso del rector Hommes en
    donde se presentaron algunas críticas a la política económica del gobierno y en
    la que el Rector previno sobre el peligro que podrían tener algunas actuaciones
    del Incomex, encaminadas a frenar la subfacturación en la reimplantación de las
    temidas licencias previas.
    A continuación se hicieron una
    serie de presentaciones por parte de investigadores latinoamericanos y alemanes
    sobre el tema del seminario. La calidad de los trabajos presentados fue un
    tanto disímil, dejando la  duda en
    algunos segmentos de  la audiencia si la
    investigación económica colombiana está a la altura de la europea y la de otros
    países latinoamericanos. Un indicador de la improvisación  de algunas investigaciones es la tardía
    entrega de los trabajos los comentaristas. En algunos casos los comentaristas
    tuvieron que improvisar pues el trabajo se entregó la víspera después de  horas de oficina.
    La falta de competitividad de
    los académicos colombianos en el contexto mundial no deja de ser preocupante.
    Las universidades colombianas no pueden quedarse atrás en el campo de la
    investigación económica. La política económica no puede manejarse con
    conocimientos obsoletos ni con falso consenso nacido en una sociedad de elogios
    mutuos.
    Realmente preocupante, para
    los que hemos defendido las bondades de las transformaciones estructurales de
    la economía colombiana en los noventa, la debilidad de la evidencia presentada
    para sustentar la validez de la reforma. Algunos de los académicos colombianos
    que  intervinieron en el seminario se
    limitaron a recitar una serie de frases de cajón sin un soporte sólido. Los
    resultados de las investigaciones no resultaban muy convincentes como soporte
    de las afirmaciones sobre la bondad de las reformas de la apertura.
    La universidad colombiana debe
    responder al reto de su internacionalización. De ahora en adelante tiene que
    estar presente en los grandes debates y debe hacerlo con excelencia. El evento
    como el realizado en la Universidad de los Andes es el instrumento adecuado
    para poder medirnos a escala internacional. Si nuestra calidad es inferior
    debemos reconocerlo y hacer esfuerzos 
    para lograr mejorarla  no podemos
    contentarnos con estereotipos que ocultan la verdad.
    Las universidades tienen que
    hacerse una autocrítica seria y para ello deben traer evaluadores de reconocido
    prestigio internacional. La Universidad de los Andes ha dado el ejemplo con una
    evaluación de su facultad de Economía. En aras de una discusión seria debería
    levantarse la reserva del sumario, si es que existe, con el fin de evitar las
    filtraciones selectivas del informe. El espectáculo de una discusión en la que
    las antiguas y nuevas directivas de la Facultad de Economía de los Andes
    utilizan el informe Calvo para sostener posiciones contradictorias no es muy
    edificante.
    Tampoco es justo personalizar
    las discusiones. Si existe un problema en las Facultades de Economía es por
    razones estructurales, tales como la falta de incentivos, las bajas remuneraciones
    y no por la gestión buena o mala de un decano. Los centros de investigación de
    las universidades colombianas tienen que volver a ganarse el respeto que
    tuvieron en otra época. No deja de ser motivo de preocupación el relativo
    estancamiento de los principales centros universitarios frente a Instituciones
    como Anif y Fedesarrollo que hacen presencia en los debates de política
    económica. Más sorprendente aún, si se tiene en cuenta que muchos de los que
    están a dirigiendo estas instituciones estuvieron vinculados a los principales
    centros de investigación universitarios. De vital importancia para el avance de
    la investigación económica es lograr vincular a las universidades colombianas
    profesores que estén en permanente contacto con la academia extranjera.
    La participación de los
    investigadores colombianos en las conferencias internacionales debe ser una
    tarea de altísima prioridad, pues solo compitiendo en los foros internacionales
    es posible mantenerse a la vanguardia de la ciencia. No solo debemos medirnos
    con nuestras contrapartes en el extranjero sino que,  además, debemos especializarnos, pues la
    competencia a alto nivel se hace entre especialistas. Los investigadores
    colombianos para lograr sobrevivir en un mercado de dimensiones minúsculas han
    apelado al expediente de convertirse en especialistas en casi todo. Las grandes
    figuras académicas colombianas cambian de tema de investigación como quien
    cambia de camisa.
    Como consecuencia de estos
    cambios nunca se profundiza en los temas y, por tanto, los aportes de los
    colombianos son marginales. Ojalá que el seminario realizado en la Universidad
    de los Andes marque el inicio de una nueva época en la investigación económica
    colombiana, en la que se ponga como meta el competir internacionalmente.

  • Fuga de cerebros

    No es de extrañar,
    entonces, que las facultades de economía se encuentren en la encrucijada. Los
    profesores se ven tentados por salarios evidentemente superiores a los que
    reciben en las Universidades.
    En un debate electoral
    en que las discusiones sobre temas económicos han brillado por su ausencia los
    periódicos han magnificado una controversia surgida por una carta de altos
    funcionarios del equipo económico al Rector de la Universidad de los Andes. Sin
    entrar a calificar quien tiene la razón es importante hacer algunas reflexiones
    sobre uno de los temas planteados. El país debe tomar conciencia de la
    importancia que tiene el sueldo que se paga a los profesores universitarios
    para lograr una universidad excelente.
    Colombia ha tenido que
    enfrentarse a una fuga de sus talentos. Los organismos internacionales atraen a
    una fracción importante de los graduados en el exterior. Los sueldos pagados y
    el ambiente que se vive en el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional,
    y ahora la OEA inducen una migración importante de nuestros economistas e
    ingenieros. Los cuantiosos recursos dedicados a la formación profesional de los
    colombianos en el exterior terminan de esta manera al servicio de
    organizaciones de carácter multilateral.
    La apertura económica,
    el revolcón institucional y el aumento del sueldo de los ministros disminuyeron
    un poco la gran brecha existente entre los salarios en el gobierno colombiano y
    los sueldos en los organismos internacionales. La fuga de cerebros se logró
    contener y en algunos casos se emprendió el retorno a casa de destacados
    economistas. La oferta de economistas respondió a los incentivos de precios y
    el gobierno y el país pudo contar con funcionarios de mejor calidad.
    Sin embargo, el aumento
    en los salarios de los ministros también afecto el mercado local. Los profesionales
    que laboraban en Colombia en otros sectores, también, encontraron atractivo
    vincularse al gobierno y dejar las actividades en que venían desempeñándose.
    Para contrarrestar la fuga de cerebros hacia el sector público muchas empresas
    tuvieron que incrementar el sueldo a sus economistas. Las favorables
    condiciones del mercado laboral de los economistas hizo que el salario de
    enganche de estos profesionales se elevara considerablemente lo que repercutió
    a su vez en un aumento en el deseo de estudiar economía. Es así como facultades
    que estuvieron a punto de cerrar vieron duplicar el número de estudiantes en
    pocos años.
    No es de extrañar,
    entonces, que las facultades de economía se encuentren en la encrucijada. Los
    profesores se ven tentados por salarios evidentemente superiores a los que
    reciben en las Universidades. Más aún con el aumento de la demanda por cupos en
    las facultades de economía la demanda por los servicios de los profesores
    estrella ha aumentado considerablemente.
    Como lo enseñan los textos
    básicos una reducción de la oferta, la fuga de cerebros hacia el sector
    público, y un aumento en la demanda tienden inexorablemente a un aumento en el
    precio y a una reducción de la cantidad demanda. Desafortunadamente, en las
    universidades no es fácil aumentar el salario a los profesores de una sola
    facultad. El sentido de igualdad imperante en una universidad tiende a igualar
    los salarios a nivel de todas las facultades, haciendo más difícil una
    respuesta rápida a las fuerzas del mercado.
    Lo que debe quedar
    claro del debate mencionado es que existe una gran brecha entre los salarios
    que pueden ganar los economistas de alto nivel en el sector público y lo que
    ganan los profesores de nuestras universidades. Las universidades tienen que
    encontrar una solución a este problema si quieren contar con profesores de alto
    nivel. Al país no le conviene la fuga de cerebros hacia el exterior y hacia los
    sectores público y privado.