Category: software de productividad

  • El empresario actual frente a la informática

    La reciente muestra de
    Compuexpo presentó algunos de los avances de la computación y fue una
    reconfortante oportunidad de ver algo que se comporta de acuerdo con la ley de
    la gravedad. En efecto, los precios de los equipos han experimentado una
    evidente disminución. En términos absolutos, lo que hace 3 años valía un millón
    de pesos hoy está valiendo un poco menos de quinientos mil. En términos
    relativos, el cambio ha sido aún más notable, pues lo que hace cinco años valía
    lo mismo que un R9 hoy día vale casi la décima parte.

    Esta disminución del
    costo de los equipos ha ampliado considerablemente el mercado para los
    programas utilizados en los micro-computadores. Este efecto ha sido positivo
    para el personal calificado, pues la demanda por gente entrenada que pueda
    manejar el equipo y sus programas ha aumentado considerablemente. La existencia
    de un mercado más amplio ofrece oportunidades para los ingenieros de sistemas y
    progamadores que han desarrollado software administrativo. Los productores de
    Software extranjero también han salido favorecidos por cuanto han encontrado
    rentable el hacer valer sus derechos de autor. Muchos de los programas que se
    podían conseguir regalados al comprar un equipo, hoy en día tienen su precio.

    Por otra parte, la
    disminución en los costos de los equipos ha afectado negativamente la demanda
    del personal de oficina de mediana calificación. Las mecanógrafas se han visto
    desplazadas de muchas de sus labores ante jóvenes profesionales que han
    aprendido a manejar los programas de procesamiento de palabra. No es extraño
    encontrar oficinas en las que los informes son escritos directamente en la
    pantalla por los profesionales. Algunos altos ejecutivos han encontrado más
    productivo utilizar el computador para escribir cartas y documentos internos,
    que apelar a los servicios de una secretaria.

    En la medida en que el computador
    personal pasa de ser un símbolo de status a ser un auxiliar importante en la
    oficina del ejecutivo, la utilidad del equipo se multiplica. Dada su mayor
    accesibilidad, es posible utilizarlo para labores rutinarias. Un buen ejemplo lo
    constituye el efectuar llamadas telefónicas por medio del computador.  Si se tiene una lista con los teléfonos en un
    archivo en disco y se utiliza un modem para poder comunicarse con cualquiera de
    los que aparecen en la lista, se está eliminando una de las actividades que más
    demandan tiempo de las secretarias.

    Otra labor que ocupa a
    muchas secretarias es el manejo de la chequera de la oficina. No solo es
    necesario llevar el saldo correcto en la chequera y escribir los cheques, sino
    que al final del mes se deben conciliar las anotaciones de la chequera con el
    extracto bancario. Esta última labor si bien fácil en principio, en muy
    contadas oportunidades se realiza bien.


    Programas como el
    Quicken, que no solo llevan el registro de los cheques sino que sirven para
    producirlos son, sin lugar a duda, una de las mayores contribuciones al aumento
    de la productividad de la oficina. Estos programas permiten mantener un archivo
    de todos los cheques girados lo que facilita la conciliación bancaria. Además
    de las labores rutinarias mencionadas, estos programas permiten producir
    informes con gastos e ingresos clasificados por diferentes conceptos,  e igualmente facilitan la consolidación de la
    información de tarjetas de crédito, caja menor, bancos y cuentas de ahorro con
    la de inversiones y obligaciones. 

    Lo más notable de este
    tipo de programas no es tanto el magnífico servicio que prestan sino su costo.
    El precio de lista de estos programas en Estados Unidos es de 55 dólares
    aproximadamente 22.000 pesos.

    Además, existe una
    amplia gama de opciones para llevar la contabilidad en el computador. Por un
    lado se encuentran los programas americanos de muy bajo costo y múltiples
    opciones. Por otro, se encuentran los programas colombianos de costos altos y
    especializados. Un programa americano integrado de muy bajo costo es el
    Dac-Easy. Su costo, adquirido por correo, en Estados Unidos es de 60 dólares
    (24.000 pesos). En este precio esta incluido la contabilidad general, pagos a
    terceros, cartera, inventarios y facturación. Los programas colombianos tienen
    un precio por módulo de 180.000 pesos.

    Todo este proceso de
    modernización, sin embargo, muchas veces encuentra serias restricciones para su
    cabal desarrollo. Respondiendo a la creciente demanda de sistematización y
    eficiencia, las empresas con frecuencia sobrestiman el alcance de sus
    decisiones sobre compra de equipos y programas más ágiles. Creen, erróneamente,
    que la modernización y las mejoras en productividad están también incluidas en
    el equipo recién adquirido. De hecho, mientras no se modifique la estructura
    organizacional para que responda eficientemente a la nueva tecnología en
    beneficio de la empresa, la decisión de compra no será más que eso, una adición
    al inventario.
    De otra parte, aunque
    es evidente la necesidad de capacitación del personal en el manejo de nuevos
    equipos y programas, el entrenamiento debe estar enmarcado dentro de los
    objetivos de la empresa. En primer lugar, la enseñanza de la utilización del
    equipo debe hacerse en función de los procesos básicos de interés y no ser una
    orientación de tipo general, en donde no son muy claros los beneficios que
    recibiría la empresa, en términos de productividad y eficiencia, a partir de su
    inversión en capacitación. En segundo lugar, es evidente que el entrenamiento,
    bien planificado, debe tener un efecto multiplicador en el personal. De lo
    contrario, la capacitación se limitaría a ampliar las habilidades de algunos
    privilegiados, generando un ineficiente factor de dependencia, lo cual está en
    abierta contradicción con la idea de mayor accesibilidad, característica de la
    nueva tecnología.