Category: Resultados Censo de Población 1993

  • Ya casi somos seis millones en Bogotá.

    La concordancia entre las proyecciones y la realidad
    es una buena noticia no solo para el D E sino también para los estudiosos del
    campo demográfico.

    Hoy tendrá lugar un
    importante foro sobre la población de Bogotá organizado por el D E y la Cámara
    de Comercio de Bogotá.  El objetivo del
    foro es discutir los resultados revisados del último Censo de población y
    vivienda recientemente publicado por el Dane. A nadie escapa la importancia del
    tema pues no solo las transferencias del Distrito dependen de los resultados
    del Censo sino que además la planeación de los servicios públicos y sociales
    requiere de estimativos confiables de la población futura.
    El rápido crecimiento de
    Bogotá de hace cuarenta años dejó en la ciudadanía la impresión de que este
    crecimiento iba a llevamos a convertimos en una megalópolis similar a Ciudad de
    México.  Sin verificar la verosimilitud
    de las cifras se comenzó a hablar de una ciudad abrumada por las olas
    migratorias.  Sin saber de donde salió
    esta cifra, se comenzó a decir que anualmente llegaban doscientos mil nuevos
    migrantes a Bogotá.  Este enunciado de tanto
    repetirlo se convirtió en una de las verdades incontrovertibles que todo
    político repetía cuando quería resaltar las dificultades de manejo de la
    ciudad.
    Desmontar los mitos sobre
    la población de Bogotá ha sido una tarea difícil emprendida por algunos
    investigadores que han tratado de analizar con cabeza fría los resultados de
    los censos.  Lograr convencer a los dirigentes
    de Bogotá que su ciudad contaba con apenas 3 millones seiscientos mil
    habitantes en 1978 fue una de las más arduas faenas de un equipo de destacados
    investigadores del Banco Mundial.
    La discusión sobre la
    población de Bogotá en la Cámara de Comercio de Bogotá debe resultar muy
    interesante pues en el debate se van a oír todo tipo de opiniones muchas de
    ellas basadas en evidencia circunstancial. 
    Los interesados en convencemos de la explosión urbana no van a aceptar
    las cifras ajustadas del D E. Los casi cinco millones y medio de habitantes
    calculados por el D E para la fecha censal serán objeto de severas criticas por
    los que no se han podido librar del dogma de los doscientos mil migrantes
    anuales.
    Por otra parte, los
    estudiosos del tema van a aportar sus luces para tratar de mostrar que los
    datos del DANE son confiables.  además de
    destacar el esmero del Dane para hacer una meticulosa labor de revisión del
    Censo, anotarán que las cifras son con entes con sus pronósticos y con las
    tendencias demográficas observadas en la capital del país.  En efecto la mayoría de los pronósticos
    hechos por conocedores del tema están muy cerca a los estimativos producidos
    por el Dane. Por ejemplo, las proyecciones para Bogotá hechas en el análisis de
    la vivienda en el Censo de 1985 mostraban un estimativo de cinco millones
    trescientos seis mil habitantes para julio de 1993 y de cinco millones cuatro
    cientos cuarenta mil para julio de 1994. 
    Para casi todas las proyecciones se cumple lo señalado anteriormente:
    los estimativos del Dane son casi iguales a la proyección para mediados del
    noventa y cuatro.
    Más aún, otros resultados
    como el tamaño de los hogares resultan igualmente acertados.  El estudio patrocinado por el Dane, mencionado
    anteriormente, estimaba que el tamaño de los hogares iba a ser de 4 personas
    mientras que el Censo reporta un tamaño del hogar de 3,94 personas.  La concordancia entre las proyecciones y la
    realidad es una buena noticia no solo para el D E sino tambi n para los
    estudiosos del campo demográfico.  Los
    modelos y procedimientos utilizados por los investigadores son bastante 
    confiables.  Los errores son minúsculos y por lo tanto son
    una buena base para la planeación de los servicios públicos.
      El grado de precisión logrado en las
    proyecciones puede permitimos adoptar métodos de planificación utilizados en
    los países avanzados.
    En efecto, Francia y en
    Estados Unidos la planeación se hace para un tamaño dado de la población en
    lugar de definirlo para un año especifico. 
    En lugar de pensar en el año dos mil diez se piensa en diseñar los servicios
    para una población de siete millones de personas que probablemente se obtenga
    en el año dos mil diez.  Todos los
    diseños están hechos para ese tamaño de la población y los planes de inversión
    se calculan para atender los siete millones de personas.  Los resultados de los censos y de las
    encuestas de población de población permiten definir con mayor precisión si es
    necesario acelerar o desacelerar los cronogramas del proyecto.  Si los resultados de nuevas investigaciones
    demográficas indican que los siete millones se van a alcanzar antes, se
    acelerara el ritmo de inversiones.  Por
    el contrario, si se piensa que el crecimiento ha sido menor que el esperado el
    ritmo de inversiones se desacelera.
    Finalmente, la discusión
    sobre las cifras del censo del 93 y sobre las proyecciones del pasado debe
    dejar al paso a la visión del presente y del futuro cercano.  Un interrogante importante de resolver para
    muchos curiosos es si ya somos seis millones de bogotanos o si estamos cerca a
    esa cifra mágica.  También debemos calmar
    la curiosidad de cuantos bogotanos habrá al comienzo del nuevo milenio.  Los lectores de esta columna podrán
    deslumbrar a sus amigos diciéndoles que habrá seis millones de bogotanos el
    próximo 3 de septiembre y que habrá necesidad de contar con casi ochenta
    millones de uvas para la celebración del año nuevo en el 2000 por parte de seis
    millones seiscientos cincuenta y cuatro mil bogotanos.