Category: Productividad total de los factores

  • La productividad en Colombia

    El Departamento Nacional de Estadística
    produce regularmente las cuentas nacionales en las que se registra el total de
    bienes y servicios finales producidos durante el año. Las cuentas nacionales
    son de enorme utilidad para el análisis de la evolución del nivel de actividad
    económica y permiten establecer el pulso económico del país. Las cifras de la
    contabilidad económica complementadas con los estimativos de Planeación Nacional
    sobre el PIB trimestral permiten seguir la coyuntura económica colombiana.
    Sin embargo, las estadísticas publicadas por
    el DANE son menos útiles para un análisis correcto de la evolución de la
    economía en el largo plazo. En primer lugar y debido a los problemas de
    actualización del año base las cifras medidas en precios constantes pierden su
    utilidad. Medir los grandes agregados económicos en pesos de 1975 como se hace
    en Colombia, no es muy atractivo cuando 4 de cada diez colombianos no habían nacido
    en 1975 y por lo tanto no tienen ninguna referencia al valor de un peso de esa
    fecha. Mantener un año base tan distante lleva a distorsiones en la medida del
    tamaño de la economía colombiana. Estimativos preliminares muestran que si se
    midiera adecuadamente el PIB en Colombia su valor sería aproximadamente un
    cuatro por ciento mayor de lo que reporta el DANE.
    El problema de utilizar una base tan lejana
    es algo que ha venido preocupando al DANE desde hace algún tiempo. El cambio de
    base de las cuentas nacionales ha sido una de las preocupaciones del DANE y ha
    hecho esfuerzos para calcular las cifras con base en el año 1990 para el cual
    existe información censal sobre la actividad económica. Sin embargo, la
    solución no debe ser esperar quince años para hacer los cambios sino que lo que
    se debe hacer es utilizar metodologías mas apropiadas como el de utilizar
    índices encadenados en donde las ponderaciones van cambiando año a año. Las
    grandes oficinas estadísticas del mundo como la de los Estados Unidos ya han
    adoptado esta práctica y las estadísticas se producen utilizando el método de
    los índices encadenados.
    Los análisis de largo plazo no solo requieren
    una medición adecuada del crecimiento del producto sino que además necesitan
    una medición adecuada del crecimiento de los factores. Infortunadamente, las
    agencias estadísticas del gobierno colombiano no producen la información para poder medir adecuadamente el crecimiento de los factores de
    producción. Las estadísticas sobre empleo por rama de actividad son muy
    precarias. Solo desde hace poco tiempo el DANE está publicando cifras de empleo
    a nivel nacional que permitirían calcular el crecimiento en el número de
    trabajadores.
    Pero como lo han mostrado los estudiosos
    sobre el tema el número de trabajadores no es un indicador correcto del insumo
    trabajo. Lo que se necesita es un cálculo de horas trabajadas ajustadas por la
    calidad de los trabajadores. El crecimiento del empleo no es, pues, suficiente
    para medir adecuadamente el crecimiento del insumo trabajo y su medición
    correcta requiere de ajustes importantes que afortunadamente se pueden hacer
    con ayuda de las estadísticas laborales existentes.
    Algunos investigadores han comenzado a
    calcular adecuadamente el insumo trabajo pero esta no es una solución de largo
    plazo. A la larga las agencias del Estado tienen que incorporar dentro de su
    trabajo el cálculo del crecimiento del insumo trabajo. En los Estados Unidos la
    medición adecuada del insumo trabajo se ha incorporado después de más de treinta
    años de esfuerzos de destacados investigadores a la práctica normal de las
    agencias del Estado.
    Pero si la medición del insumo trabajo es
    débil, la medición del insumo capital está apenas en pañales. Saber algo tan
    sencillo como cuál es el valor de los equipos y estructuras que conforma el
    acervo de capital colombiano es bastante complicado. Hay tantas respuestas como
    investigadores han atacado el tema. El esfuerzo de estimar el acervo se repite
    innecesariamente pues todos los investigadores arrancan de cero por no contar
    con una cifra producida por las agencias del Estado.
    Las mediciones del valor del acervo de
    capital no son enteramente apropiadas para la medición del insumo capital. Como
    se explica en las primeras lecciones de los cursos de principios la medición
    adecuada del insumo capital debe hacerse por su productividad marginal y no por
    su valor. Calcular esta productividad marginal del acervo capital requiere de
    una gran paciencia que por regla general no tienen los investigadores que
    buscan un rápido reconocimiento.

    Hasta ahora se están comenzando a ver los
    primeros resultados de una medición adecuada de los insumos. Las cifras que se
    obtienen en estos trabajos pioneros hechos por estudiantes de nuestras mejores
    universidades son el primer paso para lograr mejores estimativos del
    crecimiento de la productividad de la economía colombiana. Este esfuerzo debe
    continuarse con el apoyo de las principales agencias del Estado. El DANE, el
    DNP y el Banco de la República deben apoyar este importante esfuerzo de
    medición del crecimiento económico colombiano. 
  • Algunos misterios de la apertura económica

    Todavía no es claro es si el éxito de la apertura se
    logró por la aceleración notable en la inversión o si se dio por mejoras
    significativas en la productividad.
    A pesar de la importancia
    del tema, la apertura económica colombiana no ha sido objeto de un análisis
    serio y profundo que permita sacar lecciones claras sobre tan importante
    proceso.  La revisión de los ocurrido en
    los últimos seis años permite comenzar a dilucidar algunos de los interrogantes
    que se discutieron al comienzo del proceso. 
    La experiencia colombiana ha mostrado que es más recomendable una
    apertura rápida y amplia.  En primer
    lugar, no solo el demorar la apertura hace que los enemigos de ella tengan tiempo
    para sabotearla sino que además muchas veces inhibe las respuestas
    adecuadas.  Como se recuerda, la apertura
    económica estuvo a punto de fracasar por quererla hacer muy despacio.  Las importaciones se estancaron notablemente
    en espera de una baja adicional de los aranceles y en una mayor revaluación del
    peso.  Solamente cuando se decidió
    acelerar el proceso de apertura y cuando se adoptó una política de bajas tasas
    de interés se logró consolidar el proceso de apertura económica.
    En segundo lugar, no es fácil
    realizar predicciones de quien va a ganar o perder en un proceso de apertura
    pues el resultado final depende de muchos factores que no son fáciles de
    predecir a priori.  El éxito o el fracaso
    de una rama industrial en un proceso de apertura depende de la adopción de
    políticas novedosas y de la reacción que tengan posibles competidores
    externos.  Los reales factores claves del
    éxito de una empresa son muy difíciles de prever y hasta los mejor informados
    pueden equivocarse.  Nadie en Colombia
    pensaba que las ensambladores de vehículos, que habían gozado de enormes
    niveles de protección, podrían sobrevivir una apertura tan extrema como la que
    se planeaba.  Sin embargo, la realidad ha
    mostrado que el sector automotor logró un crecimiento espectacular en el
    periodo pos apertura y que las ensambladores que lograron adaptarse mejor
    subieron más sus ventas.
    En resumen puede decirse
    que el éxito de la apertura se debió en buena parte a su rapidez y amplitud. Lo
    que no queda claro es si el éxito de la apertura se logró por la aceleración
    notable en la inversión lo que llevó a contar con mejores equipos e
    instalaciones o si se dio por mejoras significativas en la productividad.  Es claro que las rebajas arancelarias de los
    bienes de capital, las bajas tasas de interés real y la revaluación del peso
    dispararon la demanda de inversión de los industriales.  Las cifras de importaciones de bienes de
    capital, y en general las de la inversión industrial muestran un notable
    crecimiento en los años posteriores a la apertura económica.  Por otra parte los estudios de los casos
    exitosos son más consistentes con incrementos importantes en la productividad
    total de los factores logrados como consecuencia de cambios en la mezcla de
    productos y la especialización en las líneas más rentables.
    Los primeros intentos
    hechos por el DNP y FEDESARROLLO para medir la contribución del aumento de la
    productividad total de los factores en el crecimiento de la industria
    manufacturera parecen asignar todo el crecimiento de la producción industrial a
    la formación de capital, dejando por fuera la importante contribución del
    incremento de la productividad.
    Al revisar las cifras y la
    metodología empleada comienzan a surgir algunas posibles soluciones a este
    enigma.  Lo primero que queda claro es
    que las mediciones del acervo de capital son en extremo inciertas.  En primer lugar, la inversión no es llevada
    por ramas de actividad económica sino por sectores institucionales y por lo
    tanto el cálculo tanto de la inversión como del acervo de capital para la
    industria manufacturera puede resultar poco preciso.  Más aún, la manera como se mide el acervo de
    capital no es la adecuada para calculo de productividad.  Pero lo más grave es que la tasa de
    depreciación económica del capital no se conoce y por lo general se estima a
    partir de vidas útiles de los bienes que no siempre corresponden a lo que es
    acertado desde el punto de vista teórico.
    Pero si esto no fuera
    suficiente para despertar serias dudas sobre los estimativos de los
    investigadores del DNP y FEDESARROLLO, bastaría hacer la observación de que el
    proceso mismo de apertura tiene que haber influido en el acervo de capital de
    la industria.  En primer lugar, al
    disminuir los aranceles y abrirse la economía una parte de los equipos
    productivos de las industrias se vuelven obsoletos y tienen que darse de
    baja.  La apertura causa pues una
    disminución abrupta del acervo de capital que no es considerada en ninguno de
    los dos estudios mencionados.  En
    consecuencia el acervo de capital y por tanto su contribución al crecimiento
    del producto están sobrestimados.
    Adicionalmente, después de
    la apertura es de esperar que la depreciación del capital sea más rápida que
    antes de la apertura y por lo tanto no debería ser lógico calcular el acervo de
    capital con la misma tasa de depreciación antes y después de la apertura.  Los dos estudios al calcular el acervo de
    capital con la misma tasa antes y después de la apertura tienden a sobrestimar
    el crecimiento del acervo de capital y por lo tanto a subestimar la contribución
    de la productividad total de los factores.
    Con el debido respeto que
    merecen los investigadores de tan importantes entidades es conveniente anotar
    que el país necesita un esfuerzo mayor para lograr establecer una respuesta
    precisa a la pregunta clave del desarrollo. 
    ¿Qué tanto se explica por el crecimiento de los factores y qué tanto se
    explica por el crecimiento de la productividad.

  • Salarios y productividad

    El principio de ligar
    los aumentos de productividad y del costo de vida a los aumentos salariales es
    supremamente lógico.
    Hace 31 años, los
    consejeros del Presidente Kennedy buscando evitar una aceleración de la
    inflación causada por el ejercicio del poder de los monopolios se inventaron la
    idea de ligar los incrementos salariales a los aumentos de productividad y los
    incrementos de precios a las variaciones en los costos unitarios. Estas guías
    definidas durante la Administración Kennedy dejaron de ser útiles a partir de
    1966, cuando se comenzó a acelerar la inflación. En consecuencia, el consejo de
    asesores económicos del presidente Johnson cambió esas guías incorporando en
    ellas las expectativas un ajuste por el costo de vida.
    Aunque existen dudas en
    cuanto a la efectividad de las políticas de ingresos y salarios seguidas en los
    años sesentas en los Estados Unidos, diversos gobiernos acuden a estas
    políticas de ingresos o salarios para evitar que las luchas con la inflación
    afecten negativamente a los trabajadores. Es así como el Gobierno mejicano, con
    el fin de conseguir su aprobación para el NAFTA, ha establecido, recientemente,
    una política de aumentos salariales ligados al crecimiento de la productividad.
    Si bien en Colombia,
    periódicamente se ha hablado de políticas de concertación para la fijación de
    precios y salarios, solo hasta la semana pasada se ha comenzado a hablar de una
    política en la que el aumento salarial esté ligado al crecimiento de la
    productividad.   El principio de ligar
    los aumentos de productividad y del costo de vida a los aumentos salariales es
    supremamente lógico. La teoría económica nos muestra que el crecimiento del
    precio de los productos menos el crecimiento del precio de los insumos tiene
    que ser matemáticamente igual al crecimiento de la productividad total de los
    factores.
    En teoría el cálculo del
    crecimiento de la productividad total de los factores es relativamente sencillo
    de hacer, en la práctica no lo es. En teoría, simplemente, basta
    restar de la tasa de crecimiento del producto la tasa de crecimiento de los
    factores para obtener la tasa de crecimiento de la productividad total de los factores.
    Sin embargo, en la práctica este cálculo es bastante complejo.
    El cálculo del
    crecimiento del insumo laboral no se puede hacer con precisión. En lugar de
    tener información sobre el número de horas-persona trabajadas para cada uno de
    los diferentes calidades de trabajo, apenas se 
    cuenta con información muy inexacta sobre el total de los trabajadores.
    La ausencia de información detallada sobre el insumo laboral impide medir con
    precisión la productividad laboral. La experiencia ha mostrado que en general,
    el utilizar el empleo como una aproximación de insumo laboral tiende a sobre
    estimar el crecimiento total de los factores y puede perpetuar las presiones
    inflacionarias o alternativamente a aumentar el desempleo.
    La medición del insumo
    capital es mucho más compleja que la del trabajo. En efecto, dada la ausencia
    de información sobre el stock de capital es necesario desarrollar
    procedimientos indirectos para poder calcular un verdadero valor para el acervo
    de capital. El analista tiene que reconstruir la historia de la inversión para
    poder establecer el acervo de capital de la economía. No solo debe reconstruir
    la historia sino que además debe calcular la eficiencia relativa de todas los
    equipos y estructuras para poder llegar a un estimativo de la contribución del
    capital a la producción.

    Como lo han demostrado
    los trabajos de destacados investigadores de los Estados Unidos y Europa, las
    dificultades prácticas del cálculo del crecimiento de la productividad total de
    los factores se pueden superar. La propuesta del Ministro de Trabajo Luis Fernando Ramírez puede
    servir para que en Colombia se comiencen a hacer trabajos profundos sobre el
    tema de la medición de la productividad. Para ello se requiere aumentar la
    cantidad y calidad de las estadísticas e incentivar el estudio de tan
    importante tema.