Category: Jica

  • El transporte en Bogotá

    Un trabajo de más de un año de un equipo de expertos japoneses servirá de base para plantear soluciones al transporte urbano en la capital del país.


    Hoy se va a realizar un Seminario sobre el Plan maestro de Transporte para Bogotá realizado por la Agencia Japonesa para el Desarrollo, JICA. El objetivo del Seminario es presentar las conclusiones del trabajo realizado por el equipo de consultores japoneses que por casi un año han estado analizando el sistema de transporte urbano del distrito para poder definir una serie de recomendaciones que busquen aliviar el grave problema que agobia a los bogotanos.


    Al analizar la versión preliminar se puede apreciar un trabajo serio del equipo de investigadores que hasta cierto punto confirma lo conocido sobre el transporte urbano en la capital. Se destaca ante todo un esfuerzo importante en la recolección y análisis de la información sobre el transporte en Bogotá. Contrario a lo que piensa la gente, la información cuantitativa seria sobre el transporte en Bogotá es muy escasa y por lo tanto el gran esfuerzo de recolección hecho por la Misión Japonesa es una importante contribución al conocimiento de la problemática del transporte en Bogotá.


    Las relaciones funcionales desarrolladas por la Misión japonesa son muy parecidas a las ya conocidas. El número de viajes está muy relacionado con el tamaño de la familia y con la disponibilidad de vehículos particulares. Las familias que tienen carros a sus disposición realizan más viajes que las familias que no lo poseen. Teniendo en cuenta la estrecha relación encontrada por los expertos japoneses entre el ingreso de la familia y la propiedad de vehículos automotores se confirma la relación ya encontrada en otros estudios entre el ingreso de las familias y el número de viajes realizados por persona.


    Los analistas japoneses encuentran una relación estrecha entre la propiedad de automotores y la selección de medio de transporte. Encuentran que las personas que tienen vehículo propio lo usan para sus viajes y que las familias que no lo tienen utilizan el transporte colectivo. A diferencia de otros estudios en el que el costo y el tiempo de viaje influyen en la selección modal, el estudio de JICA no logra encontrar una relación entre la selección modal y el tiempo de viaje. Aunque el estudio mismo no lo destaca, es conveniente recalcar que al no existir una relación entre el tiempo de viaje y la selección modal, las mejoras en el transporte público van a tener muy poca influencia en el posible desvío de usuarios del transporte particular al transporte público.


    El Plan Maestro de Transporte hace una serie de planteamientos sobre la inversión para los próximos veinticinco años. A partir de unas previsiones sobre el desarrollo de la ciudad en lo referente a la población y el empleo, los expertos japoneses estiman la futura demanda de transporte para el año 2020. Estas predicciones están basadas en proyecciones demográficas que a pesar de algunas limitaciones en los parámetros demográficos utilizados dan una idea aproximada de la posible evolución futura de la población y del empleo. A partir de la información sobre el total del Distrito y teniendo en cuenta la disponibilidad de área para el desarrollo urbano, los expertos japoneses llegan a unos estimativos sobre la futura utilización del espacio urbano de Bogotá. Basados en estos estimativos y en la posible posesión de vehículos se establecen las demandas de transporte para el año 2020 y a partir de esta demanda y de la oferta actual se obtiene un cálculo de las necesidades de infraestructura de transporte necesario apara satisfacer esta demanda.


    Los resultados de este ejercicio de planeación de transporte son una base sólida para entrar a discutir alternativas de solución al problema del transporte. El Seminario que se va a realizar en el día de hoy será, sin lugar a dudas, una buena oportunidad para comenzar a plantear alternativas de solución a un problema que ha preocupado desde hace bastante tiempo a los bogotanos.

  • El futuro de Bogotá

    El reto grande para las autoridades actuales
    y futuras de la capital es lograr que el desarrollo responda al concepto de las
    ciudades dentro de las ciudades.

     La misión japonesa ha
    entregado su informe preliminar sobre el Plan Maestro de Transporte para
    Santafé de Bogotá.
      El estudio presenta
    un análisis de la situación actual del transporte en Bogotá y hace un
    interesante análisis de la posible evolución del desarrollo de la capital.
      Dejando para un futuro el diagnóstico y las
    propuestas relativas al transporte urbano es conveniente analizar la visión que
    presenta la Misión Japonesa sobre el futuro desarrollo de la capital.
    A nadie escapa la importancia
    de tener un buen diagnóstico sobre la evolución futura de la población y el
    empleo en una Metrópoli del tamaño de Bogotá. 
    Las necesidades de la infraestructura de transporte están determinadas
    por la ubicación de las diferentes actividades al interior de la ciudad.  El Profesor Owen de la Brookings Institution
    logró convencer a los planeadores urbanos que era mucho más eficiente planear
    una ciudad que minimizara las necesidades de movilización en lugar de responder
    a un desarrollo no planeado.
    Este concepto que dio origen a
    la idea de las ciudades dentro de las ciudades popularizada en Colombia por el
    recordado Profesor Currie debe ser tenido muy en cuenta en la planeación del
    transporte y se pone en evidencia al analizar las proyecciones de la Misión
    Japonesa.  En efecto, al mirar en detalle
    las proyecciones de población se puede apreciar que gran parte del crecimiento
    de la ciudad se espera que ocurra en el antiguo municipio de Suba.  Según el mencionado informe, la localidad de Suba
    incrementará su población en más de un millón doscientos mil personas y contará
    con un millón setecientos cincuenta y un mil habitantes en el año 2020.
    La magnitud del esfuerzo que
    requiere la capital para atender las necesidades de una población de este
    tamaño es realmente gigantesco.  En menos
    de veinticinco años es necesario crear una infraestructura de transporte
    superior a la de una ciudad como Barranquilla y al final del período se debe
    tener una red de transporte similar a la de Cali o Medellín de hoy en día.
    Lo que nos debe quedar muy
    claro al pensar en resolver un problema de carácter tan monumental es que es
    mucho más sencillo si se logra hacer que Suba pueda resolver la mayoría de sus
    necesidades urbanas dentro de la misma localidad.  Si logramos minimizar la necesidad de
    movilización por fuera de la localidad lograremos una solución mucho más
    económica que si el centro tradicional la absorbe.
    Lo que resultaría insostenible
    es convertir a Suba en una ciudad dormitorio. Las inversiones en
    infraestructura de transporte serían considerablemente superiores. No solo
    tendríamos que construir una infraestructura de carácter local sino que
    tendríamos que entrar en la era de las superautopistas para conectar con el
    resto de la ciudad con este dormitorio del tamaño de Medellín o Cali.
    Lo que debe quedar claro es
    que no podemos tomar el riesgo de permitir que la ciudad crezca de una manera
    tan ineficiente. El reto grande para las autoridades actuales y futuras de la
    capital es lograr que el desarrollo se dé dentro del concepto de ciudades dentro
    de las ciudades. Las autoridades deben considerar como prioritario la
    elaboración de un plan maestro de la localidad de Suba. No solo es necesario
    tomar medidas sobre la ubicación de las viviendas y sus densidades sino que
    también es necesario tener muy bien definidas las necesidades de
    infraestructura social: escuelas, hospitales, colegios, universidades y
    recreación que hagan la vida atractiva en esa localidad.
    Además, es urgente dotar a la
    localidad de la capacidad institucional y financiera para poder convertir
    planes en realidad. Un Alcalde Menor y una Junta Administradora Local no es
    suficiente para poder construir y manejar una ciudad cercana a los dos millones
    de personas.
    Definitivamente, es necesario
    comenzar la discusión sobre el futuro de Bogotá aún antes de entrar a discutir
    las propuestas concretas sobre la solución del transporte. La planeación urbana
    puede ayudar a mantener bajo control una situación que puede convertirse en un
    caos que sea necesario arreglar posteriormente a un costo prohibitivo.