Category: Jeffrey Sachs

  • El Milagro Alemán

    Volkswagen y otras
    compañías que reduzcan su jornada laboral, verán disminuir su participación en
    el mercado mundial ante rivales que trabajan más intensamente.
    Según el Profesor
    Jeffrey Sachs, hay una gran diferencia entre los mercados de trabajo de Estados
    Unidos y Europa. Mientras que en los Estados Unidos los ajustes se dan mediante
    un cambio en los salarios, en los de Europa los ajustes se dan más por el lado
    de la cantidad trabajada. Como consecuencia de este comportamiento diferencial,
    los cambios ocasionados por los choques externos tienden a aumentar el
    desempleo en el viejo continente y a disminuir el nivel salarial en los Estados
    Unidos.
    La incorporación de más
    de tres mil millones de personas a la economía mundial ha ocasionado un gran
    efecto negativo en el empleo europeo y ha dado lugar a un fuerte rechazo a los
    inmigrantes. El aumento del desempleo europeo ha venido acompañado de un
    incremento en las tendencias proteccionistas de la comunidad europea, lo cual
    ha dificultado la culminación exitosa de la Ronda Uruguay.
    Para solucionar el
    problema del aumento del desempleo se han propuesto una serie de medidas que
    aparentemente pueden tener éxito, pero que en el largo plazo son
    contraproducentes. Entre las más discutidas está la de disminución de la
    jornada laboral. Con esta medida se pretende repartir el trabajo existente
    entre más personas, pensando que de esta manera se logrará el objetivo de aumentar
    el número de trabajadores empleados.
    Hay varios problemas
    con este tipo de soluciones. En primer lugar, la disminución de la jornada
    laboral suele venir acompañada de un incremento en el salario por hora. Los que
    tienen trabajo no están dispuestos a cambiar una hora de trabajo por una hora
    de ocio si esto implica un gran sacrificio monetario. En segundo lugar, el
    realizar la misma cantidad de trabajo con un mayor número de trabajadores por
    lo general le implica a la empresa aumentar el entrenamiento. Es apenas lógico
    que si tenemos empleados de medio tiempo para desempeñar un oficio determinado,
    que usualmente es realizado por un solo empleado de tiempo completo, debemos
    realizar un doble entrenamiento.
    Es claro, entonces, que
    cuando se divide el trabajo entre más trabajadores, el costo laboral por unidad
    de producción tiende a aumentar. Por tanto, las empresas como Volkswagen que se
    han comprometido a reducir la jornada laboral a cuatro días, van a ver
    incrementados sus costos laborales y por lo tanto, sufrirán una pérdida de
    competitividad frente a sus rivales. A menos que se introduzcan una serie de
    innovaciones tecnológicas que compensen en el largo plazo esta pérdida de
    competitividad, Volkswagen y otras compañías que reduzcan su jornada, verán
    disminuir su participación en el mercado mundial ante rivales que trabajan más
    intensamente.
    En Colombia, en esta
    época preelectoral, debemos estar muy pendientes de este tipo de experimentos y
    debemos tener clara conciencia de los graves problemas que puede implicar para
    nuestro país, para no dejarnos convencer de aquellos que siempre tienen
    soluciones a la mano para todo tipo de problemas. En lugar de mirar hacia
    Alemania debemos más bien mirar hacia el Oriente, en donde el trabajo arduo y
    el esfuerzo continuado, han sido los instrumentos para lograr un aumento en el
    nivel de vida.

  • La globalización del sistema económico

    La incorporación de
    casi la mitad de la humanidad al mercado económico mundial es un evento que
    marca un cambio importante en las relaciones entre los países pobres y los
    ricos.
    El viernes de la semana
    pasada tuve la oportunidad de asistir a una conferencia del Profesor Jeffrey
    Sachs en la que trató temas importantes relacionados con el comercio
    internacional. Con gran propiedad el Profesor Sachs tocó puntos de especial
    actualidad tales como los relacionados con el Tratado de Libre Comercio entre
    Estados Unidos, México y Canadá.
    Para poner de presente
    la importancia del TLC, el profesor Sachs hizo un breve repaso de algunos
    desarrollos recientes. Para el ilustre catedrático, el mundo está viviendo un
    momento especial pues en los últimos años más de la mitad de la humanidad ha
    entrado a formar parte de la economía mundial. A los cuatrocientos millones de
    latinoamericanos que, después de superar las enseñanzas de la CEPAL, han
    entrado a participar en el comercio mundial abriendo sus economías se deben
    sumar los ciento cincuenta millones de habitantes de Europa Oriental, los
    trescientos millones de rusos que están tratando de formar una economía de
    mercado, los mil doscientos millones de chinos que desde hace algunos años
    guiados por su líder abandonaron el dogmatismo de Mao y los novecientos
    millones de hindúes que han decidido integrarse a la economía mundial dejando
    atrás sus claras tendencias proteccionistas.
    La incorporación de
    casi la mitad de la humanidad al mercado económico mundial es un evento que
    marca un cambio importante en las relaciones entre los países pobres y los
    ricos. El TLC es, entonces, el inicio de un nuevo trato entre el Norte y el Sur
    que puede llegar a ser el camino para un mejoramiento del nivel de vida de los
    países en desarrollo. Sin embargo, este ajuste no es ni inmediato ni fácil.
    Las dificultades de
    ajuste explican, en parte la oposición que tuvo el Tratado en los Estados
    Unidos. Para el ilustre Profesor de Harvard, la oposición de los sindicatos
    surge del natural deterioro que pueden tener los salarios de los trabajadores
    menos calificados cuando se abren los mercados a un país que tiene una
    abundancia de trabajadores poco calificados. Es claro que las industrias del
    país avanzado que utilizan una mano de obra poco calificada van a tener que
    enfrentar directamente la competencia de las industrias de los países menos
    avanzados.
    El posible efecto del
    TLC se puede prever por lo que ha pasado en varios países a raíz de la entrada
    de la China al mercado mundial. Estados Unidos y los países de la Comunidad
    Económica Europea han visto desaparecer la competitividad de industrias como el
    calzado y los textiles en las que se aprecia inmediatamente el impacto de
    trabajadores chinos motivados y laboriosos que ganan apenas 25 centavos de
    dólar la hora.

    La manera como el mundo
    reaccione a los cambios en la distribución del ingreso que ocurren cuando las
    industrias intensivas en trabajo no calificado de los países avanzados son
    desplazadas por las de los países en desarrollo puede marcar el éxito o el
    fracaso del proceso de globalización. Si los países avanzados flexibilizan sus
    mercados de trabajo el impacto será de poca duración y la globalización vendrá
    acompañada de un aumento en el número de puestos de trabajo. Por el contrario,
    si no se acepta que los salarios de los trabajadores menos calificados se
    ajusten el resultado final será un aumento del desempleo y una tensión social
    que puede acabar con el proceso de globalización que esta viviendo el mundo.