Category: Innovaciones financieras

  • ¿Interés en Cuentas Corrientes?

    La decisión de pagar
    intereses sobre los saldos en cuenta corriente
     
    tendrá que venir acompañada de una racionalización en los cobros por los
    servicios prestados por el banco.
    En los cursos de
    macroeconomía se enseña que uno de las consecuencias de una disminución de la
    inflación es hacer más atractivo el dinero. En efecto, la inflación da una
    medida del costo de oportunidad de mantener dinero y por lo tanto entre mayor
    sea el crecimiento de los precios menor será la demanda de dinero. Teniendo en
    cuenta esto, sería muy lógico pensar que una vez el ministro Hommes logre bajar
    la inflación la demanda por dinero aumente. En consecuencia, las cuentas
    corrientes se tornarán un poco más atractivas una vez se tenga una menor
    inflación.
    Sorprende entonces que
    en estos días aparezca en los periódicos la noticia que hay algunos bancos
    interesados en que les permitan pagar a sus cuenta habientes intereses sobre
    los saldos en las cuentas corrientes.
    Si el pagar intereses
    no busca, primordialmente,  proteger al
    usuario de las cuentas corrientes de la inflación es claro que este cambio se
    debe originar en el deseo de algunos bancos de mejorar su posición competitiva.
    Es claro que cuando está operando la restricción del encaje marginal del ciento
    por ciento y por lo tanto el crédito está congelado el beneficio que obtenía el
    titular de una corriente por tener acceso al crédito, ha perdido un poco su
    atractivo y por lo tanto el deseo de mantener saldos altos en cuenta corriente
    para obtener como contraprestación un crédito habrá disminuido.
    La pérdida de la
    competitividad no solo se es una consecuencia de la restricción monetaria sino
    que también se debe a que las cuentas de ahorro tradicional han mejorado su
    rentabilidad. Como consecuencia de la liberación de intereses en las cuentas de
    ahorro tradicional, algunos bancos reaccionaron agresivamente brindando
    intereses muy atractivos a sus ahorradores. Los altos intereses en cuenta de
    ahorros, liquidados sobre saldos diarios, pagados por algunos bancos que además
    permiten traslados entre la cuenta corriente y la de ahorros, a través de las
    redes de cajeros automáticos han dado una ventaja competitiva a los bancos que
    disponen de esta tecnología. Los bancos que no cuentan con esta tecnología,
    indudablemente se están quedando atrás en la carrera por los clientes que se ha
    desatado como consecuencia de las recientes reformas financieras. Estos bancos
    pueden encontrar una ayuda en la competencia en el pago de intereses sobre los
    saldos en cuentas corrientes.
    La decisión de pagar
    intereses sobre los saldos en cuenta corriente 
    tendrá que venir acompañada de una racionalización en los cobros por los
    servicios prestados por el banco. Hoy en día como los bancos no pagan
    directamente por los fondos provenientes de las cuentas corrientes deben
    hacerlo a través de servicios subsidiados de procesamiento de cheques y
    producción de extractos.
    Por otra parte si
    hacemos que las cuentas corrientes se asemejen a las cuentas de ahorro del
    sistema UPAC debemos permitir que las cuentas de ahorros de dicho sistema
    también se asemejen a las cuentas corrientes pues de otra manera el sistema de
    financiación de la vivienda perdería su competitividad lo que en últimas incidiría
    negativamente en la posibilidad de cumplir con el plan de vivienda del actual
    gobierno.

    No pareciera muy
    difícil darle una chequera a los clientes del sistema de ahorro y vivienda y
    permitir que estos pudieran girar un número reducido de cheques cada mes. Esto
    sería más lógico que la práctica actual 
    en la que el ahorrador tiene que ir a la Corporación para que allí le
    hagan el cheque. Debemos suponer que buena parte de los usuarios del sistema de
    ahorro y vivienda saben girar cheques y que por lo tanto no necesitan ir al
    banco para que un cajero muy ocupado se los haga.