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  • Pronósticos para el Nobel de economía

    El ganador del Premio Nobel puede ser un econometrista.
    A mediados de Octubre la Academia sueca hace una nueva elección del
    Premio Nobel de Economía. En el 89 y en el 90 por esta fecha, en columnas de LA
    PRENSA presenté mis pronósticos sobre los posibles ganadores de la más
    codiciada distinción entre los economistas profesionales. El ganador del Premio
    Nobel en 1989 el econometrista noruego Trygve Haavelmo fue una gran sorpresa
    que obviamente no estaba entre mis favoritos. La elección de Gary Becker el año
    pasado no sorprendió a casi nadie y se puede decir que la lógica volvió a
    imperar. El nombre del destacado economista de Chicago se encontraba en la
    lista de favoritos de la mayoría de los economistas. Su orden de aparición
    podía diferir en muchas listas pero todos podrían apostar que en su debida
    oportunidad sería merecedor de la distinción concedida por la Academia sueca.
    Como lo mencioné en mi columna de hace un año en la que comenté el
    resultado del año pasado, la mayoría de las veces los elegidos se han destacado
    en los medios académicos y han sido distinguidos por sus colegas. Paul
    Samuelson, Milton Friedman, James Tobin, Kenneth Arrow, Lawrence Klein, Robert
    Solow y Gary Becker el ganador del Premio Nobel del año pasado, han sido
    premiados con la medalla John Bates Clark antes de haber ganado el Premio
    Nobel. Maurice Allais, Friedrich Hayek, John R. Hicks, James Meade, Richard
    Stone, Jan Tinbergen y el mismo Haavelmo, han sido nombrados miembros
    honorarios extranjeros de la Asociación Económica Americana (AEA) con
    anterioridad al Premio Nobel. Arthur Lewis, Herbert Simon, Gerard Debreu y
    James Buchanan, fueron reconocidos como Miembros Destacados de la AEA. James
    Tobin, W. Arthur Lewis, Robert Solow, Simon Kuznets, George Stigler, han sido
    encargados de dictar la Conferencia Richard T. Ely.
    De lo anterior uno podría concluir que entre los economistas también
    existe la famosa fila india que imperaba en las elecciones presidenciales
    colombianas. Si en el caso colombiano se debía mirar a los antiguos embajadores
    en Washington, en el caso de los economistas parece que para poder saber cuál
    va a ganar es conveniente mirar entre los que han sido destacados con la
    medalla John Bates Clark. Por tanto, podríamos pensar que Hendrik Houthaker,
    Zvi Griliches, Marc Nerlove y Dale Jorgenson quienes ganaron la medalla entre
    el 63 y el 71 tienen una alta probabilidad de ser galardonados con el Nobel de
    economia.
    Curiosamente, todos estos se han destacado en el campo econométrico y
    han tenido importantes contribuciones en la aplicación de las técnicas
    econométricas a problemas empíricos. Houthaker de 69 años, se graduó de la
    universidad de Amsterdam, obtuvo la medalla en 1963 y ha realizado importantes
    contribuciones al análisis de la demanda. Sus campos actuales de investigación
    se encuentran en la demanda del consumidor, los mercados financieros y la
    distribución del Ingreso. Griliches de 63 años, se graduó en la universidad de
    Chicago, obtuvo la medalla en 1965 y tiene intereses en la econometría en la
    productividad y en el cambio tecnológico. Nerlove de 60 años, graduado de la
    Universidad de Johns Hopkins, que obtuvo la medalla en 1969 y tiene interés en
    la los métodos econométricos y en la economía agraria. Por último, pero no por
    ello menos importante, se debe mencionar al Profesor Jorgenson de 60 años,
    graduado de la Universidad de Harvard, quien tiene interés en la econometría del
    comportamiento del consumidor y del productor.

    De estos cuatro
    econometristas tres son profesores de la Universidad de Harvard. Tuve el honor
    de ser alumno de Houthaker, Griliches y Jorgenson. Guardo un especial aprecio
    por ellos pues pude apreciar su calidad humana y su pasión por la
    investigación. Como exalumno de la universidad de Harvard pienso que los tres
    profesores son magníficos candidatos al premio Nobel y espero que su trabajo
    sea reconocido. Como el éxito de una buena predicción es cuidarse de dar tanto
    una cifra como una fecha, a último momento cambie el título de mi columna
    borrando de ella el año 93. Pienso que de esta manera mi pronóstico tiene una
    mayor probabilidad de que se cumpla. Más aún, si no se cumplen este año me
    queda la posibilidad de reciclar esta columna en octubre de 1994.

  • El costo de uso del capital en el análisis económico

    Un gran investigador de la Universidad de Harvard cumple 60 años.

    Para celebrar los sesenta años de vida del profesor Dale W Jorgenson se realizó el sábado 8 de mayo una reunión de carácter académico en la Universidad de Harvard.  A ella asistimos algunos de los alumnos que tuvimos la magnifica oportunidad de hacer la tesis doctoral con tan afamado profesor.  A esta cita se hicieron presentes alumnos de todas partes del mundo.  Destacados profesionales de Nueva Zelandia, Corea, Japón, Canadá, Estados Unidos acudieron a este evento académico que contó también con la presencia de los más renombrados economistas de los Estados Unidos.

    Buena parte de la conferencia estuvo dedicada a resaltar la importante contribución del profesor Jorgenson en lo que se refiere al concepto del costo de uso del capital.  Este concepto de suma importancia en el análisis económico fue desarrollado hace 30 años en un famoso articulo publicado en mayo de 1963 en la Revista Americana de Economía.  Este articulo titulado ‘La teoría del capital y el comportamiento de la inversión’ constituye la base de la llamada teoría neoclásica de la inversión, que ha servido para entender los principales determinantes de la decisión de invertir por parte de las empresas.

    Como consecuencia de la investigación sobre los determinantes de la inversión ha quedado claro que una buena política económica puede ayudar a incrementar la inversión.  El impacto de la política tributaria en la inversión, hoy en día, se analiza a través del efecto que tienen las disposiciones tributarias en el costo de uso del capital. El profesor Jorgenson y sus alumnos continuamente son citados al Congreso de los Estados Unidos cuando se discuten los cambios en la legislación tributaria.  Una importante contribución hecha en este campo es la de la tasa efectiva de tributación que permite medir el verdadero impacto del tratamiento de la depreciación.

    La medición adecuada del costo de uso de capital también tiene que ver con los temas de la productividad total de los factores y el crecimiento económico. Jorgenson y sus colaboradores han hecho importante contribuciones a una mejor medición de la productividad.  Gracias al trabajo de este grupo de investigadores se ha podido establecer que gran parte del crecimiento se explica por el crecimiento de los factores de producción.  Para otros investigadores menos cuidadosos, el crecimiento económico sigue siendo un misterio.  La metodología desarrollada por Jorgenson ha sido puesta en práctica en Estados Unidos, Japón y la República Alemana con resultados muy satisfactorios.
    La medición del capital humano en las cuentas nacionales, las decisiones del consumidor, v la manera correcta de medir los cambios en el bienestar de las familias fueron otras de las Area, importantes de investigación que se revisaron en el fin de semana en Cambridge, Massachusetts.

    Las contribuciones de Jorgenson también han sido importantes en el campo teórico y econométrico. El trabajo sobre la función de producción y  demanda de forma translog hecho con Larry Lau y Laurits Christensen avanzó considerablemente la práctica econométrica y permitió desarrollar modelos de equilibrio general mucho más realistas.
    El retorno del pasado realizado el fin de semana anterior sirvió para poder apreciar la magnitud de la contribución del profesor Jorgenson en el campo de la economía. Al finalizar la conferencia todos los asistentes nos sentimos muy contentos por habernos reunido con una persona realmente extraordinaria, que siempre se ha preocupado por mantener vivos los vínculos con sus antiguos alumnos y colaboradores.