Category: FMI

  • Michel Camdessus saca la amarilla

    Con la mayor diplomacia
    el Director Gerente del Fondo Monetario Internacional manda una señal de alarma
    sobre el manejo de la economía colombiana. Después de reiterar el reconocimiento
    de la comunidad internacional por el manejo sensato que ha tenido la economía
    colombiana en los últimos treinta años, el Director del FMI advierte sobre los
    serios peligros que
      se pueden generar si
    no se atiende a tiempo el problema del déficit fiscal.
    La llamada de atención por
    parte de la institución encargada de velar por la salud económica mundial cae
    muy bien en estos momentos en los que el gobierno Samper está tan empeñado en
    comprar el apoyo político para su candidato. Los excesos clientelistas que se
    han despertado con motivo del inminente retiro del Ministro del Interior unidos
    a los graves desequilibrios de carácter estructural pueden llevar a la economía
    colombiana a una grave crisis.
    Un generoso régimen de
    transferencias consagrado en la constitución del 91 inspirado en buena parte
    por el primer Ministro de Hacienda de esta Administración se ha convertido en
    uno de los principales problemas de carácter estructural. Los recursos generados
    por las múltiples reformas tributarias se diluyen en obras locales que muchas
    veces no tienen la menor justificación económica. Las piscinas de olas se
    introducen en los presupuestos locales con gran facilidad. Aplicando el adagio
    popular los gobiernos locales lo que nada les cuesta lo vuelven fiesta.
    La conocida debilidad
    institucional del gobierno colombiano agravada por la crisis de gobernabilidad
    que ha caracterizado a Colombia durante esta Administración ha impedido
    convertir el aumento de los recursos dedicados a la llamada inversión social en
    mejores niveles de vida. Los gastos en educación, en salud y los de la red de
    solidaridad no han tenido el efecto que se esperaba. Los Ministerios encargados
    de la política social siguen con estructuras administrativas totalmente
    inadecuadas para poder utilizar eficazmente los cuantiosos recursos dedicados a
    mejorar el nivel de vida de los colombianos.
    Los cuantiosos aumentos en el
    presupuesto dedicado a la justicia no han logrado garantizar a los colombianos
    el derecho constitucional de una pronta y cumplida justicia. Los procesos se
    demoran una eternidad, las cárceles resultan insuficientes para albergar a los
    acusados que esperan el fallo de la justicia. El problema de la justicia es tan
    grave que la Corte Suprema tiene que llamar a examen a los candidatos a la
    fiscalía para que presenten el proyecto que harían en caso de ser nombrados.
    Ante la falla protuberante de las instituciones, el país se dedica a esperar la
    llegada del Mesías que pueda arreglar los graves problemas que le aquejan.
    El elevado presupuesto para la
    defensa del país es avalado por el FMI, por considerar que en las
    circunstancias actuales puede ser justificable. El colombiano promedio no
    concuerda con la opinión de Messieur Camdessus pues presencia cada día en la
    televisión el triste espectáculo de un Ministro que no manda, de un comandante
    de las fuerzas armadas que es ignorado por los medios de comunicación y que
    prácticamente está con los dos pies por fuera. El general Bonnet, el tercero en
    el mando se apodera de los micrófonos para recitar la línea oficial. Los cortos
    circuitos en la toma de decisiones no dejan de ser preocupantes en un país en
    el que la subversión cada vez tiene más poder.

    El anterior análisis nos debe
    llevar a la conclusión de que el Fondo Monetario ha sido demasiado suave con el
    Gobierno colombiano y que por lo tanto los ajustes recomendados deberán hacerse
    muy rápido y probablemente sean más fuertes de lo que se percibe por la lectura
    de los mensajes del Director del FMI.
  • Panorama Económico Mundial 1996

    El crecimiento económico mundial ha continuado, en
    promedio, a un ritmo satisfactorio, soportado en parte por un fuerte
    crecimiento de los países con mercados emergentes
    Acaba de salir la publicación anual del Fondo
    Monetario sobre el “Panorama Económico Mundial” correspondiente a
    mayo de 1996. Este año se incluyen cinco interesantes capítulos, destacándose
    el tratamiento de la política fiscal. El primer capítulo trata de las políticas
    y perspectivas de la economía global mirando tres grupos de países: los
    industrializados, los países en desarrollo y los antiguos países comunistas,
    hoy llamados países en transición. En el capitulo dos se presenta la situación
    económica mundial y las perspectivas de corto plazo en donde se analiza primero
    la situación de los tres tipos de países mencionados anteriormente y luego se
    presentan aspectos de la coyuntura mundial en lo que se refiere a  precios, mercados de divisas y financieros y
    situación del sector externo. Los tres últimos capítulos presentan para cada
    uno de los grupos de países, principales problemas relacionados con el manejo
    de la política fiscal.
    Debido a las limitaciones naturales de una columna
    de opinión no es posible considerar todo el material presentado en el informe
    del Fondo sino que es preferible tratar, por ahora, el primer tema relativo a
    las políticas y perspectivas a escala global. De acuerdo con el análisis del
    Fondo, “el crecimiento económico mundial ha continuado, en promedio, a un
    ritmo satisfactorio, soportando en buena parte por un fuerte crecimiento de los
    países con mercados emergentes”. El crecimiento de 1995 se redujo en parte
    por una desaceleración de los países de Europa y Norte América que el Fondo
    considera será de carácter temporal. En efecto, según la publicación señalada
    se prevé un crecimiento de la economía mundial cercana al cuatro por ciento
    para 1996 y 1997 que representa un aumento sobre el tres y medio por ciento de
    1995.
    La publicación del Fondo destaca la gran
    sensibilidad de los mercados financieros a las preocupaciones sobre
    desequilibrios económicos y financieros. Para los países que no ejercen un auto
    control de sus políticas económicas la economía globalizada ha comenzado a
    ejercer a un gran costo una disciplina de mercado. Sin lugar a dudas, esta
    disciplina del mercado no le gusta a los gobiernos populistas y por eso añoran
    las épocas de autarquía en la que los errores de política no tenían una
    respuesta tan inmediata. Aunque la integración de los mercados financieros
    puede, en última instancia, proteger al consumidor, es mucho mejor adoptar una
    política sana que evite los grandes sobrecostos que le infringe a la economía
    la disciplina del mercado.
    A diferencia de lo que se vislumbra para Colombia,
    para la economía mundial 1996 presenta una serie de signos positivos. Las
    presiones inflacionarias son moderadas. Las tasas de interés reales son mucho
    más bajas que las imperantes a comienzos de los ochenta. Los precios de las
    acciones han continuado en alza. Las tasas de cambio entre las principales
    monedas han vuelto a niveles compatibles con los elementos estructurales.
    Los desequilibrios fiscales, en opinión de los
    funcionarios del Fondo encargados de la publicación reseñada, pueden afectar
    negativamente la situación económica mundial. En los países industrializados,
    los desequilibrios fiscales continúan siendo una fuente de presión alcista en
    las tasas de interés real, lo que ha tenido como consecuencia un desplazamiento
    de la inversión del sector privado. Los problemas de la seguridad social y de
    los sistemas de salud requieren de una urgente reforma para lograr eliminar una
    fuente importante de desequilibrio fiscal de los países industrializados.
    Aunque los países en desarrollo han hecho
    importantes reformas en el campo fiscal se continúan distrayendo recursos de la
    actividad productiva privada y se continúa manteniendo una participación en
    actividades de carácter cuasi fiscal que crean importantes desbalances en el
    área fiscal. Aunque las economías en transición han hecho importantes reformas
    en el área fiscal, los desequilibrios siguen siendo causantes de problemas
    inflacionarios y retrasan innecesariamente la transformación de la actividad
    económica de estos países.

    Finalmente, no sobra resaltar la importancia de
    este tipo de publicaciones que permiten mirar los acontecimientos mundiales y
    que dan una buena perspectiva para poder analizar nuestra propia situación. La
    información y el análisis presentados permiten tener una nueva perspectiva
    sobre asuntos como si la crisis colombiana es de carácter estructural o si
    tiene orígenes en la falta de gobernabilidad. Por esta y muchas otras razones,
    la recomendación para los interesados en la economía colombiana es muy clara:
    hay que mantenerse informado de lo que pasa en el mundo.
  • La solución a la inflación puede llegar de Caracas

    Si las recetas del
    Profesor Dornbusch tienen éxito en Venezuela, es probable que termine
    asesorando al gobierno colombiano en la forma de bajar la inflación a un sólo
    dígito.
    Los datos divulgados
    por el DANE a comienzos del mes muestran que la inflación continua alta y muy
    por encima de la meta fijada por la Autoridad Monetaria. En efecto, el DANE nos
    muestra una inflación en los primeros cinco meses cercana al catorce por
    ciento, cinco puntos porcentuales por debajo del 19 por ciento fijado por la
    Junta Directiva del Banco de la República. Como la inflación de los últimos
    doce meses está casi cinco puntos porcentuales por encima de la meta
    inflacionaria del 19 por ciento, para poder llegar a la meta de inflación sería
    necesario tener inflaciones mensuales que fueran inferiores en casi un punto
    porcentual, a las registradas el año anterior.
    Si miramos algunos
    determinantes de la inflación podríamos ver que estos se encuentran por fuera
    de los límites fijados por la Junta Directiva del Banco de la República. Los
    medios de pago en la última semana volvieron a salirse de los corredores
    fijados por el Banco Central. El crecimiento acelerado de los medios de pago y
    de los cuasidineros, sin lugar a dudas, inducirán fuertes presiones
    inflacionarias que dificultarían el logro de la meta inflacionaria.


    Como si no fuera
    suficiente la presión de los medios de pago, en estas tres semanas operará con
    gran intensidad el llamado ciclo económico de origen político. El candidato del
    partido liberal con su Ministro de Agricultura han comenzado a ofrecer
    regalitos para tratar de atraer electores que en la primera vuelta se mostraron
    poco convencidos por los ofrecimientos del partido de gobierno.
    Ante los
    acontecimientos en Venezuela, el control de la inflación colombiana se ha
    vuelto extremadamente crítica. Para poder mantener la situación en la frontera
    bajo control es necesario que nuestra inflación esté muy por debajo de la
    inflación en Venezuela.
    Mientras la inflación
    venezolana compense la devaluación del Bolívar frente al dólar, las exportaciones
    colombianas pueden mantenerse. Tan pronto la economía venezolana entre en un
    proceso de estabilización y la inflación en el hermano país comience a bajar,
    el problema en la frontera oriental se complicará tremendamente.
    Como ha informado la
    prensa, los asesores del FMI, entre ellos el Profesor Dornbusch del MIT, se han
    trasladado a Caracas para comenzar a promover sus recetas de estabilización
    inmediata. Es muy posible que ante la gravedad de la crisis y teniendo en
    cuenta la necesidad de contar con el apoyo del FMI, al gobierno venezolano no
    le quede otra alternativa que la de emprender un fuerte programa de ajuste que
    se traduzca en una pérdida de competitividad de la economía colombiana con
    serias consecuencias para la zona fronteriza.
    La posibilidad de que
    un plan de estabilización pueda dar resultado en Venezuela depende en buena
    parte en que el Gobierno venezolano tome medidas drásticas como las propuestas
    por el Profesor Dornbusch. La congelación de precios, salarios y la tasa de
    cambio, es bastante atractiva y probablemente se tome muy pronto. Por el
    contrario, la elevación del precio del petróleo y la gasolina y de otros precios
    controlados por el gobierno, puede ser bastante complicada. Pero si se quiere
    contar con el aval del FMI, necesario para contar con la confianza de la
    comunidad internacional, será preciso hacer ajustes penosos en los precios de
    algunos energéticos.

    La experiencia en el
    plan de estabilización del gobierno venezolano, debe ser mirada con mucho
    detenimiento por el gobierno colombiano. Es necesario ver si este plan está
    teniendo éxito, para entrar a tomar medidas similares en Colombia. Es muy
    probable entonces, que si sus recetas tienen éxito en Venezuela, el Profesor
    Dornbusch termine asesorando al gobierno colombiano en como se baja la
    inflación y que al fin Colombia tenga una inflación de un dígito.

  • Bienvenido Mr Camdessus

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    La entrada de la Unión
    Soviética al Fondo Monetario puede ser el comienzo de una nueva era en las
    relaciones económicas internacionales.

    El mundo da muchas
    vueltas. En los años sesentas los intelectuales de izquierda no podían ver ni
    en pintura el nombre del Fondo Monetario Internacional. Para la izquierda, el
    FMI era el instrumento del sistema capitalista para acabar con la riqueza de los
    países de la periferia.
    En los noventas, por el
    contrario, las enseñanzas del Fondo comienzan a ser aceptadas en los centros de
    enseñanza. en los que ha predominado las tendencias antiimperialistas. La
    Universidad Nacional coloca anuncios en la prensa promoviendo cursos sobre
    programación financiera. Como bien se sabe, la programación financiera es un
    empaque sofisticado de las recetas utilizadas por el Fondo en sus programas de
    ajuste. Perú que durante la época de Alan García tuvo un enfrentamiento total con
    el Fondo, ha firmado un acuerdo con este organismo multilateral.
    Pero el cambio de
    percepción del papel del Fondo no solo ocurre en el trópico. El Señor Gorbachov
    después de pensarlo mucho, encuentra que la solución de los problemas de su
    país puede venir de la calle 19 de Washington D.C. sede del Fondo. Como primer
    paso de este proceso ha solicitado su ingreso al Fondo como miembro pleno.
    Lo interesante del
    momento es que no solo los países están cambiado su manera de pensar sobre los
    temidos organismos multilaterales de crédito. El Fondo está siendo más sensible
    a la situación de los países miembros. Las publicaciones de este organismo
    dejan ver cierta simpatía por los países altamente endeudados.
    La entrada de la Unión
    Soviética al Fondo Monetario puede ser el comienzo de una nueva era en las
    relaciones económicas internacionales. El sometimiento del anterior llamado
    Segundo Mundo a las reglas de la economía del mercado y a las de las
    instituciones multilaterales encargadas de promoverlas indican un fuerte deseo
    de cambio. El apoyo que pueda darle Occidente a los cambios en Europa Oriental
    es muy importante.
    Las economías
    latinoamericanas indudablemente van a sentir el efecto de un acercamiento
    económico entre el Occidente y el Oriente. Los recursos de los organismos
    internacionales se desviarán hacia otros rumbos. Sin embargo, en el largo plazo
    Colombia, al igual que otros países del tercer mundo, pueden beneficiarse del
    resurgimiento del mercado en el oriente. Estas economías pueden convertirse en
    el futuro en grandes importadores de nuestros productos.
    Los países de oriente de Europa además de comprar café nos comprarán
    otros productos manufacturados con mayor contenido de mano de obra. Además, por
    nuestras compras recibiremos dólares en vez de productos “Made in
    URSS”. En el futuro no tendremos que apelar al ineficiente sistema de
    trueque en el que nos tocaba aceptar artículos de dudosa calidad a cambio de
    nuestros productos. El Wartburg, llamado en los sesentas el cariño verdadero,
    por aquello de que ni se compra ni se vende, y el trolley rumano traído a
    comienzos de los ochenta entrarán a la galería del recuerdo como ejemplo de lo
    que conocemos como “huesos”. 
  • Panorama Económico Mundial 1990

    Por
    estas épocas el Fondo Monetario Internacional publica todos los años su llamado
    Panorama Económico Mundial en el que entre otras cosas presenta sus pronósticos
    sobre la posible evolución de la economía mundial.
      
    Para buena parte de
    nuestros analistas, Colombia constituye un caso excepcional. Los eventos que
    ocurren en la economía mundial suelen ignorarse completamente. Muy pocos comentaristas
    están pendientes de lo que acontece en otras partes del mundo. Las discusiones
    de política económica en Colombia no utilizan suficientemente la experiencia de
    otros países. Sin embargo, algunos tratan de estar informados de lo que está
    ocurriendo en el resto del mundo. Los informes que publican los organismos
    internacionales usualmente contienen información muy valiosa. El Banco Mundial
    presenta anualmente el Informe sobre el Desarrollo Mundial. El BID publica su
    Informe llamado Progreso Económico y Social de América Latina que presenta un
    interesante resumen de los acontecimientos económicos latinoamericanos. Por
    estas épocas el Fondo Monetario Internacional publica todos los años su llamado
    Panorama Económico Mundial en el que entre otras cosas presenta sus pronósticos
    sobre la posible evolución de la economía mundial.
    En el capítulo sobre
    los principales problemas de política en los países industrializados el informe
    del FMI nos presenta en primer lugar un interesante análisis sobre la importancia
    de considerar como principal objetivo de la política monetaria la estabilidad
    de precios. Según el análisis del fondo, la experiencia reciente parece estar
    mostrando que los países que han logrado reducir la inflación han experimentado
    una larga expansión económica. Para los que aprendieron macroeconomía a
    comienzo de los setenta estos resultados pueden parecer increíbles. En esa
    época se suponía que existía una relación inversa entre la tasa de desempleo y
    la inflación. Se pensaba que una inflación más alta permitía disminuir la tasa
    de desempleo y hasta distinguidos economistas galardoneados con el Premio
    Nobel, utilizaban estas relaciones para explicar cual debería ser la mezcla
    óptima de los instrumentos de política macroeconómica. Estos ilustres profesores
    del MIT dieron respetabilidad a lo que se conoció como la curva de Philips. Los
    eventos recientes parecen entonces estar mostrándonos que el célebre Profesor
    Inglés no hizo honor al lema de la famosa multinacional holandesa pues no fue
    “alguien en quien confiar”.
    Esta revaluación de la
    sabiduría convencional indudablemente debe afectar el manejo de la política
    económica colombiana. No es posible que mientras los países industrializados
    están pensando en adoptar una política de estabilidad de precios, en Colombia
    todavía estamos tolerando una inflación del 30 por ciento. Más aún, no
    deberíamos contentarnos con el veinte por ciento que nos ofrecen algunos
    distinguidos colegas.
    Evidentemente la
    reducción de la inflación no es fácil. Como decía Milton Friedman en una
    entrevista en el Playboy de febrero de 1973 desde el punto de vista técnico no
    es muy difícil parar la inflación. El problema real es que los efectos
    favorables aparecen al comienzo mientras que los problemas ocurren
    posteriormente. Según Friedman la inflación se parece al licor. Los primeros
    tragos producen un ambiente agradable mientras que el guayabo ocurre al otro
    día.  Los costos de reducir la inflación
    no son cero.
    El informe del Fondo
    Monetario presenta algunas experiencias interesantes de los países que han
    ingresado a la Organización de Inflacionarios Anónimos. Algunos de estos países
    han logrado desterrar de sus economías la inflación por medio de medidas
    ortodoxas mientras que otros han complementado las medidas ortodoxas de control
    de los medios de pago con otras un poco heterodoxas como el control de ingreso
    y salarios. Según el Panorama Económico Mundial 1990 “La experiencia
    sugiere que el basarse en una reducción endógena del déficit fiscal puede no
    ser suficiente para un programa creíble de reducción de la inflación. Donde la
    inflación se ha arraigado dando lugar a la indexación, las políticas
    financieras acomodaticias en exceso, son típicamente parte del problema y no
    una mera consecuencia de la inflación. En tales casos,un fuerte ajuste fiscal
    es una precondición esencial para un programa creíble de estabilización debido
    a que elimina las expectativas de una recaída en el financiamiento
    inflacionario del déficit fiscal”.

  • El Mundo en los Ochentas

    Las cifras del crecimiento en las dos últimas décadas muestran que
    Colombia ha crecido al mismo ritmo del mundo en desarrollo. Todo parece indicar
    que el manejo económico de nuestro país en los ochentas no ha sido tan efectivo
    como se nos ha hecho creer.
     

    Esta es una época de
    balances. Desde los estudiantes hasta los industriales están interesados en
    conocer cómo les fue. Algunos pasaron el curso mientras otros, como Querubín y
    algunas de sus amigas, les tocará repetir. En el campo económico, es necesario
    abandonar el punto de vista parroquial y analizar el desempeño de la economía
    colombiana desde una perspectiva mundial, para poder apreciar en su justo valor
    nuestros logros. Para facilitar esta labor, el Fondo Monetario Internacional
    presenta en abril de cada año el panorama económico mundial en donde se hace un
    interesante análisis de la evolución de la economía mundial.

    Este ejercicio del temido
    organismo internacional se ha venido realizando desde 1980 y permite tener así
    un panorama de lo acontecido durante esta década. Se inicia con una situación
    de desequilibrio causada por el segundo choque petrolero. Para muchos
    analistas, entre ellos los del Banco Mundial, los ochentas se iban a
    caracterizar por la persistencia de altos precios del petróleo y de la Energía.
    En el Informe del Desarrollo Mundial, publicado por el Banco, se afirmaba que
    el precio del petróleo probablemente subiría en un 3 por ciento por año en
    términos reales o 10 por ciento en términos nominales. El cálculo del precio al
    final de la década, tomando como base las hipótesis del Banco (casi ochenta
    dólares por barril), no pudo estar más alejado de la realidad. Recordemos que
    en 1986 el precio llegó a 6 dólares y que en febrero de 1989, después de una
    recuperación, se cotizaba a 16 dólares el barril.

    Los primeros tres años
    de la década fueron de ajuste en los países industrializados. El ajuste se
    completó en 1982, después de haber tenido un año de crecimiento negativo. La
    recuperación esperada en el segundo semestre se demoró por una debilidad
    imprevista en la actividad de inversión, por una liquidación rápida de los
    inventarios y por una baja en la demanda por importaciones del mundo no
    industrializado. En 1982 se logró un avance considerable en el control de la
    inflación de los países industrializados. Una consecuencia importante de este
    fenómeno fue la baja de las tasas de interés. En 1982 explotó la crisis de la
    deuda. Con la moratoria de México se ponen en evidencia los problemas del mundo
    en desarrollo y la vulnerabilidad del sistema financiero mundial. En varios
    países se presentan crisis financieras importantes.

    La locomotora
    estadounidense comenzó a impulsar la economía mundial en 1983. Las tasas de
    desempleo  que habían permanecido  a niveles altos, comienzan a descender
    primero en los Estados Unidos y luego en los principales países industrializados
    de Europa. Al dismunuír la inflación a un cinco por ciento en los países
    industrializados, arrastra en su caída las tasas de interés. Por primera vez en
    la década se obtienen tasas de interés en los Estados Unidos de un solo dígito.

    El desempeño de la
    economía mundial en 1984 resultó mejor de lo esperado al comienzo del año. El
    producto creció fuertemente en los países industrializados, especialmente en el
    Japón y los Estados Unidos; la inflación continuó descendiendo y los países en
    desarrollo contemplaron una mejora, tanto en su posición de pagos
    internacionales como en su desempeño doméstico. El temor de que la situación de
    la deuda se empeorara no se materializó.

    1985 fue ligeramente
    desilusionante desde el punto de vista del crecimiento económico. La expansión
    cayó más de lo que se esperaba en el mundo industrial y el comercio mundial
    aumentó muy modestamente. Como resultado de esto las ganancias reales de las
    exportaciones de los países en desarrollo se estancaron y su tasa de
    crecimiento económico se redujo. Esto a su vez hizo la situación de la deuda
    más difícil de manejar.

    1986 fue un año de
    cambios sustanciales en el entorno económico internacional. El precio del
    petróleo descendió considerablemente, se debilitaron los precios de los bienes
    primarios diferentes al petróleo y el dólar continuó bajando con relación a las
    principales monedas.

    Aunque la economía
    mundial continuó su expansión en 1987, la persistencia de grandes desbalances
    fiscales y externos nublaron el panorama económico mundial. Un importante
    desarrollo de 1987 fue el refuerzo de la coordinación de las políticas entre
    los países industriales más grandes. El déficit fiscal de los Estados Unidos
    cayó substancialmente, al igual que otros países grandes con posiciones
    fiscales peligrosas. Mientras tanto, se tomaron medidas para inducir el
    crecimiento de la demanda en los países con superávit. Como  resultado se lograron importantes ajustes en
    la dirección deseada de la balanza comercial de los tres países más grandes. La
    tasa de crecimiento en los países industriales se situó sobre el 3 por ciento,
    mientras que la inflación permaneció en niveles bajos. En el mundo en
    desarrollo la recuperación de los términos de intercambio en los últimos meses
    del año, unido a la continuación de los esfuerzos de ajuste, condujeron a la
    primera baja significativa en la relación deuda exportación desde el comienzo
    de la crisis de la deuda.

    Las condiciones
    económicas mundiales mejoraron significativamente durante 1988. En los países
    industrializados el crecimiento del producto se reforzó marcadamente en un
    entorno de inflación moderada. El comercio mundial se expandió a la tasa más
    alta desde 1984, lo cual tuvo importantes efectos en muchos países en
    desarrollo, particularmente los exportadores de manufacturas; Un progreso
    importante fue la reducción de los desbalances externos entre los países
    industrializados más grandes; y el agregado de la relación entre deuda y
    exportaciones se redujo en los países en desarrollo.

    Un buen resumen del
    desarrollo mundial es el crecimiento del producto durante la década. El mundo
    vio crecer su producto en 32%. Esto 
    equivale a un crecimiento compuesto del 2.8% anual. Los países
    industrializados crecieron un poco más lento que el mundo, pues su producto
    aumentó 30% en la década o 2.7% por año. Los Estados Unidos tuvieron un
    comportamiento muy parecido al promedio de los países industrializados, 29% en
    la década o 2.6% por año. En el Japón el producto aumentó un 50 %; el país del
    Sol Naciente creció a una tasa del 4.1% anual. El mundo en desarrollo en
    general, y Colombia en particular, experimentaron un aumento del 37 por ciento
    en la década, o sea 3.2% por año. La región con un crecimiento mayor fue Asia,
    con un aumento del 94% en la década y un crecimiento compuesto de casi 7%
    anual.

    El crecimiento en el
    mundo fue en general inferior al de los años setentas, cuando mostró una tasa
    anual de 4.1%. Los países industrializados a 3.3%. Los Estados Unidos al 2.8,
    el Japón a 5.2, los países en desarrollo al 5.6%, Asia a 5.4% y Colombia a 5.7
    por ciento. Las cifras del crecimiento en las dos últimas décadas muestran que
    Colombia ha crecido al mismo ritmo del mundo en desarrollo. Todo parece indicar
    que el manejo económico de nuestro país en los ochentas no ha sido tan efectivo
    como se nos ha hecho creer. 
  • La visita del FMI: y el computador ¿para qué?

    Tan
    pronto como los periódicos informaron de la llegada de la misión del Fondo
    Monetario Internacional comenzaron las discusiones de los comentaristas
    económicos, cada uno desde su propio punto de vista, sobre el posible impacto
    que va a tener dicha mision.

    Para
    el cínico, son evidentes dos hechos: En primer lugar, que los funcionarios del
    Fondo no confían mucho ni en la infraestructura de sistemas de nuestro país ni
    en la habilidad de las aerolíneas para transportar el equipaje; de ahí que
    trajeron sus microcomputadores como “equipaje de mano”. En segundo lugar,
    que lo único que se va a lograr es que , al mismo tiempo que escampan un poco
    del crudo invierno de Washington, obtienen unos puntos para el plan de
    “Viajeros Frecuentes” al que pertenecen todos los funcionarios
    internacionales. (Si se tiene en cuenta que los viajeros del FMI se desplazan
    en primera clase, el recorrido Washington‑Bogotá‑Washington les representa un
    total de 10000 puntos). En el otro extremo estaría el nacionalista furibundo
    que piensa que la visita tendría repercusiones catastróficas, pues puede implicar
    el primer paso en la pérdida de la soberanía nacional.

    Sin
    embargo, el verdadero efecto de la misión estaría entre las dos posiciones
    extremas: contabilizará unos puntos para los “Viajeros Frecuentes” y
    va a generar un cambio en la política económica del Gobierno. Analicemos un
    poco lo que hará el equipo del FMI durante la visita.


    Actualización
    de Cifras.‑

    El
    objetivo primordial de la visita es preparar el informe sobre la situación
    actual de Colombia y, por lo tanto, es una actualización del realizado el año
    pasado. En este aspecto es muy poco lo que se va a adelantar. Los cambios no
    han sido muy grandes y además, dada la ausencia de cifras trimestrales de
    cuentas nacionales, los indicadores mostrarán únicamente aspectos parciales de
    la coyuntura económica. El trabajo de la misión en este campo, aunque
    dispendioso, no aportará mucho a la solución de los verdaderos problemas. Desde
    este punto de vista, la visita no se justificaría pues sería mucho más
    eficiente contar con suscripciones a revistas como Guión, (y otras más), que
    tratan oportunamente los temas económicos. O aún más simple sería cruzar la
    calle 19 en Washington, para hablar con los funcionarios de la División de
    Colombia en el Banco Mundial, los cuales, por lo general, se mantienen muy bien
    informados de la situación económica colombiana.
      
    Elaboración
    de un diagnóstico


    Además
    de la recopilación de información la misión del Fondo busca analizar las
    posibles causas de la situación, aunque para esto es muy probable que no
    hubiera tenido que venir a Colombia ni menos traer equipos de computación, pues
    probablemente hubiera bastado asistir a la reunión anual de la Asociación de
    Economistas Norteamericanos donde se discutieron  ampliamente los orígenes de los problemas de
    las economías latinoamericanas. Según la posición de un alto funcionario del
    Fondo, (que entre paréntesis es el Jefe de la División de los  integrantes de la misión), los problemas se
    han originado por errores en las políticas de los gobiernos,  más que por condiciones externas. De acuerdo
    a esta interpretación, que compartimos en parte, las causas de los problemas
    colombianos se deben a errores de políticas en el período 1978‑1982 que
    condujeron a un alto endeudamiento externo, a un retraso cambiario y a un
    déficit fiscal.      
      

    Formulación
    de recomendaciones
      
    Si
    bien las fases de actualización de cifras y de elaboración del diagnóstico algo
    van a ganar con la venida de la misión del Fondo probablemente la misión va a
    discutir con el gobierno algunas modificaciones en la política económica.
    Algunas medidas son tan obvias que no se requiere de un computador para
    analizarlas. Por ejemplo, es necesario llegar a la paridad cambiaria lo antes
    posible pues de otra manera no solo se perderán las reservas internacionales
    sino que se abortará cualquier intento de reactivación al mantenerse las altas
    tasas de interés reales. Realmente, no se necesita tener un microcomputador
    para sumar a la tasa de interés internacional, el monto de la devaluación y
    para restarle la tasa de inflación doméstica. Tampoco se necesita del
    computador para comprender que una política de flotación del dólar permitiría
    aliviar estos problemas. Si se tiene en cuenta que en este momento el dólar
    negro está muy cerca del dólar oficial se podría concluir que la flotación no
    tendría los efectos perjudiciales asociados con cambios muy bruscos. Más aún,
    una flotación unida a una disminución de las restricciones a las importaciones
    permitiría que la asignación de las divisas se hiciera a través del mercado y
    no de acuerdo al criterio de los funcionarios del INCOMEX.
      
    Tampoco
    se necesita de un computador para darnos cuenta que en una situación como la
    actual, se requiere cuidar muy bien las divisas. Es claro que proyectos que
    tienen un alto contenido importado y que no generan divisas, deben ser
    pospuestos. En este sentido, es de alabar la decisión del gobierno distrital de
    posponer la realización de la construcción del Tren Metropolitano. Si no se
    hubiera hecho esto, en lugar de tener en 1985 una disminución en las reservas
    internacionales de mil millones de dólares se tendría una de dos mil millones.
       

    Otras medidas como
    fijar un precio más alto a la gasolina y mejorar la administración de impuestos
    tampoco requieren de computadores. Probablemente lo que si necesita de un
    computador y específicamente de sus habilidades como procesador de palabra, es
    la reiteración de estas recomendaciones. En esta labor los microcomputadores
    son muy útiles pues un documento básico se puede actualizar muy rápidamente
    cambiando algunas frases y reubicando algunos párrafos. Probablemente para esta
    labor fue para la que los funcionarios del fondo trajeron sus microcomputadores
    y la razón por la cual no se apartaron 
    de ellos durante todo el viaje.¿Será que traen un informe y lo único que
    tienen que hacer ahora es reemplazar la palabra Brasil o Méjico por la palabra
    Colombia?.