Category: Enfermedad holandesa

  • Lecciones de la enfermedad colombo holandesa

    Lecciones de la enfermedad colombo holandesa

    El alto precio de los productos
    básicos originado en buena parte del elevado crecimiento de la economía china
    ha llevado a un crecimiento económico acelerado en los países productores de
    esos productos básicos. Este impulso ha sido más fuerte en los países
    exportadores de petróleo, carbón y otros energéticos.

    El crecimiento basado en los
    recursos naturales ha venido acompañado de una revaluación de la tasa de cambio
    real lo que ha llevado a que la industria y otras actividades orientadas al
    comercio exterior hubieran perdido dinamismo. Este debilitamiento de los
    sectores no basados en los recursos naturales se conoce como el nombre de la
    enfermedad holandesa.
  • El Retorno de los Brujos

    La búsqueda de la
    fórmula mágica que convierta nuestro atrasado país en una economía desarrollada
    ha sido tema de innumerables ensayos. El alquimista de turno, en busca de su
    piedra filosofal, es el conocido economista Eduardo Sarmiento. Su última obra
    Los Nuevos Desafíos del Desarrollo ha sido objeto de una Mención de Honor en el
    Premio de Ciencias Alejandro Angel Escobar. Eduardo Sarmiento es uno de los más
    serios investigadores de la realidad nacional. Sus trabajos han tratado de dar
    un sólido marco teórico a las recomendaciones frecuentemente propugnadas por
    los partidarios de una gran intervención del Estado. Su obra indudablemente es
    digna de resaltar y el premio obtenido
     
    nos ha alegrado mucho a sus amigos. El libro del Decano de Economía de
    la Universidad de los Andes trata tres temas importantes. La primera parte
    analiza las complementariedades en la teoría del Desarrollo. En la segunda, el
    autor se concentra en el crecimiento de las economías donde los recursos
    naturales son abundantes y en la tercera presenta las bases para un nuevo
    modelo de desarrollo.

    El fenómeno de la
    complementariedad aparece recurrentemente en los trabajos de Sarmiento.  A diferencia del enfoque empleado por el
    autor, el tratamiento tradicional de los libros de texto tiende a ser de
    carácter eminentemente práctico. La complementariedad en la demanda de dos bienes
    suele ilustrarse con casos como el café y el azúcar. Como se enseña en los
    tratados elementales, la demanda de azúcar se aumenta cuando el precio del café
    (bien complementario) disminuye. Después de habernos ilustrado con algunos de
    sus ejemplos preferidos, el autor explora, en los Nuevos Desafíos del
    Desarrollo, algunas de las implicaciones teóricas de la existencia de bienes
    complementarios.

    Siendo un poco injustos
    con el tratamiento extenso dado en el libro a este tema y en beneficio de los
    políticos y ejecutivos que no van a tener tiempo de seguir el razonamiento del
    Dr Sarmiento, puede decirse que el mensaje que nos quiere transmitir el autor
    es que la existencia de complementariedades invalida el paradigma neoclásico y
    valida el modelo estructuralista. Sin embargo, una lectura cuidadosa de la
    evidencia aportada apenas permitiría decir que la complementariedad es la
    excepción que confirma la regla de la amplia gama de opciones de substitución
    presentes en la vida práctica.

    El tratamiento del crecimiento
    de los países con amplios recursos naturales presentado por Sarmiento
    contribuye a difundir en el país un tratamiento teórico de la llamada
    Enfermedad Holandesa. Hasta hace pocos años no existía un marco conceptual para
    poder explicar la aparente paradoja de que la mejora de los términos de
    intercambio, por ejemplo la subida del precio del café, podría tener un impacto
    negativo en la economía del país. Como se muestra en el libro el aumento de los
    precios de los recursos naturales no solo tiene un impacto inflacionario por la
    acumulación de Reservas Internacionales sino que tiende a inducir un retraso
    cambiario y a causar impactos negativos en la asignación de recursos.

    Según el análisis
    presentado, gran parte del problema se origina al permitir que los ingresos
    adicionales generados en las bonanzas queden en manos de los dueños de los
    recursos naturales. La política seguida en Colombia en la segunda mitad de los
    setenta recordada con el lema de “La Bonanza es de los cafeteros” es
    pues cuestionada al final de los ochenta por un economista que tuvo una
    importante participación en la fijación de dicha política económica.

    Las considerables
    demoras entre la elaboración de un manuscrito y su publicación algunas veces
    juegan una mala pasada a los autores. El notable esfuerzo de utilizar un modelo
    para analizar el manejo de una bonanza se ve disminuido cuando el libro aparece
    en épocas de vacas flacas. Aun que el tratamiento presentado no requiere sino
    de arreglos de presentación para analizar el caso de las caídas de los precios
    el esfuerzo está fuera del alcance del lector impaciente.

    La tercera parte del
    libro está llamada a causar un impacto importante. Buena parte del material
    presentado será motivo de discusión en la próxima campaña presidencial. El
    diagnóstico presentado resume las principales críticas hechas por el Dr
    Sarmiento al “Modelo de Infraestructura Física y Productos Básicos”.
    Como todos los diagnósticos que buscan llegar a una amplia audiencia, el
    presentado en el libro resalta unos puntos e ignora otros. Además, muchas veces
    es imposible distinguir en la presentación entre lo que se encuentra soportado
    por evidencia incontrastable de lo que es únicamente una hipótesis de trabajo.

    Las prescripciones del
    libro serán compartidas por muchos. Indudablemente, habrá un consenso
    importante en el fomento de la industria manufacturera. Los ochentas han sido
    una frustración tremenda para el desarrollo colombiano especialmente en lo que
    respecta al crecimiento industrial. El empleo y el valor agregado se han
    mantenido por debajo de los valores máximos obtenidos en 1979.


    Como lo han mostrado
    los trabajos del Profesor Chenery no existen casos en que una economía llegue a
    un nivel de desarrollo sin que su sector industrial se convierta en el generador
    de divisas y en líder de la transformación estructural  de la economía.
    Por otra parte, la
    confianza expresada por Sarmiento en la bondad de la intervención del Estado,
    es difícil de compartir por observadores imparciales de los tremendos errores
    de política seguidos en Latino América en los ochentas. Como muy bien lo dice
    en su libro, es sorprendente observar que las terapias propuestas por los
    estructuralistas han tenido efectos tan mediocres a pesar de basarse en
    diagnósticos más cercanos a la realidad. Según lo reconoce el autor las
    prescripciones neoclásicas han sido mejores. El trabajo de Sarmiento tendrá
    indudable importancia en el futuro próximo. No hay duda que se convertirá en un
    Clásico. O sea un libro del que muchos hablan sin haberlo leído.