Category: Devaluación gota a gota

  • La vivienda en 1985

    Un análisis desapasionado de lo realizado por el actual gobierno en el
    período agosto de 1982 a diciembre de 1984, muestra que la vivienda ha sido un
    campo en donde se ha podido cumplir las promesas hechas durante la pasada
    campaña electoral. En efecto, tanto las entidades gubernamentales
    especializadas en el campo de la vivienda, especialmente el ICT y el BCH, como
    el sector privado a través del sistema UPAC, han cumplido con las metas
    asignadas en el plan Cambio con Equidad.

    Este resultado es de admirar pues se ha logrado en circunstancias
    bastante desfavorables. En primer lugar, ha sido necesario superar la
    desconfianza del público en el sector financiero. Al respecto es bueno recordar
    que el presente gobierno comenzó su período un par de meses después del
    comienzo de la crisis del sector financiero. En segundo lugar, hemos atravesado
    un período de recesión agravado por el desequilibrio del sector externo.
    Finalmente, el gobierno ha tenido que enfrentar situaciones heredadas de
    gobiernos anteriores, como el control de arrendamientos, que distorsionaron
    radicalmente el mercado de la vivienda.

    Los problemas de la vivienda en 1985.


    Con el fin de analizar las perspectivas del sector vivienda en 1985,
    es necesario pasar primero una revista a sus principales problemas.

    Sin lugar a dudas, el mayor problema del sector de la vivienda se
    relaciona con la demanda. Como es el caso se todos los bienes de consumo
    durable, la demanda por vivienda depende primordialmente del ingreso de las
    familias, del precio y de la tasa de interés. A pesar del discreto aumento en
    el PIB ocurrido en 1984, las perspectivas de mejoras sustanciales en el ingreso
    familiar durante el presente año no parecen muy factibles. Más aún, es muy
    probable que para poder cumplir con el programa de ajuste actualmente en
    negociación con el FMI, se requiera controlar la demanda agregada a niveles que
    afecten la demanda por vivienda.

    La evolución de las tasas de interés durante el presente año va a ser
    otro de los problemas que enfrentará la demanda por vivienda. Hoy en día, para
    nadie es un secreto que el nivel de tasas de interés está íntimamente ligado
    con el ritmo de devaluación. En la medida en que el ajuste cambiario se
    continúe haciendo mediante el proceso de las minidevaluaciones, el nivel de las
    tasas de interés se mantendrá alto. Mientras las tasas de interés se mantengan
    elevadas, la demanda por vivienda se mantendrá deprimida.

    El problema causado por el desfase cambiario y que ha dado lugar a las
    altas tasas de interés, también ha influido negativamente en el sistema de
    valor constante. Al aumentarse el ritmo de devaluación, el UPAC perdió
    competitividad frente a otros activos financieros, pues el rendimiento del
    sistema de valor constante se rezagó con relación al de sus alternativas, como
    consecuencia de la desaceleración en la inflación que acompaña una disminución
    rápida en las reservas internacionales. Para compensar la disminución de las
    captaciones ocasionada por el fenómeno descrito anteriormente, fue necesario
    incrementar la correción monetaria por encima de la inflación. Si bien esta
    reforma permitió recuperar la competitividad del sistema de valor constante,
    encareció el crédito a los constructores y a los usuarios. El aumento del costo
    del crédito, tuvo como consecuencia una disminución en la demanda por vivienda,
    que en parte se compensó por el aumento en los fondos prestables del sistema.

    El control de arriendos establecido por el gobierno en 1976, cuando
    era ministro de Hacienda el doctor Abdón Espinosa Valderrama, prácticamente
    acabó con la demanda por vivienda para arrendamiento. Poco a poco, se ha notado
    un resurgir de la demanda para arriendo como consecuencia de las medidas
    tomadas por el actual gobierno. La liberación de los arriendos para las
    viviendas financiadas por el sistema UPAC y la vinculación del canon al avalúo
    catastral, han permitido la solución del problema para los usuarios del sistema
    UPAC y para los propietarios que han reavaluado. Los efectos positivos de estas
    medidas se han visto reducidos por la confusión creada por las reformas
    propuestas por algunos políticos que se presentan con falsas “soluciones a
    la mano”.

    Perspectivas para 1985.


    El reto para el gobierno en el presente año es encontrar soluciones a
    los problemas mencionados anteriormente. El resultado de los programas de
    vivienda para el presente año va a depender en buena parte de la solución de
    los problemas que afectan al sector. Para que se construyan las viviendas que
    el país requiere es necesario incentivar la demanda. Para ellos es importante
    ante todo solucionar lo más pronto posible, el problema del sector externo colombiano.
    Mientras no se vuelva a la paridad cambiaria, es muy difícil mantener una
    demanda alta.

    Es probable que en el presente año se requiera realizar ajustes en los
    sistemas de financiación de vivienda. La experiencia ha mostrado que el sistema
    de valor constante es muy sensible a las variaciones en la rentabilidad de
    otros activos denominados en moneda nacional o extranjera y, por lo tanto, las
    perturbaciones en el sector externo se trasladan rápidamente al sector de la
    construcción. El sector oficial, bajo condiciones de un déficit alto, pierde su
    empuje. La posibilidad de utilizar fuentes externas se cierra cuando existe un
    retraso cambiario, por la dificultad política de trasladar al usuario el costo
    de una devaluación acelerada. En la medida en que existan entidades
    internacionales interesadas en financiar vivienda, parece razonable que el
    Banco de la República entre a compartir el riesgo cambiario, por cuanto los
    nuevos préstamos van a tener un impacto positivo en la reservas
    internacionales.

    Si el gobierno desea mantener el impulso al plan de vivienda debe
    tratar de contrarestar las fuerzas que están frenando la demanda. Un campo
    importante podrá ser relacionado con la vivienda usada. Para lograr una
    reactivación de la demanda por vivienda usada se requeriría, además de definir
    lo referente al régimen de arriendos, reforzar los mecanismos de financiación
    de este tipo de vivienda.