Category: desarrollo económico

  • Lauchlin Currie ya lo había dicho

    Lauchlin Currie ya lo había dicho

    El 10 de abril de 1961 Lauchlin Currie le presentó al
    presidente Alberto Lleras Camargo un Programa Nacional de Desarrollo Económico
    y Social de Colombia. En las palabras de su autor “este programa debe
    concentrarse en acelerar los procesos naturales que actualmente están operando
    en Colombia y que han sido la base principal del desarrollo de todos los países
    avanzados. En esencia, la Operación Colombia consiste en el desarrollo de
    formas y sistemas para crear más empleos productivos y resolver el problema
    agrario, dando un gran impulso a la industrialización y a la tecnificación de
    la agricultura. Educación para todos, mejor salud y vivienda aceptable, serán
    los resultados inherentes al programa
    [1]”.

    La novedad del planteamiento de Currie fue considerar que la
    solución al problema agrario se daría al acelerar el proceso de urbanización y
    al mismo tiempo aumentar la productividad del sector agrícola moderno. Currie
    se dio cuenta de que el alto porcentaje de la población que vivía en el campo
    era un reflejo de la baja productividad de la agricultura tradicional y que por
    lo tanto una gran parte de la población rural sufría de un desempleo
    disfrazado  que se debía considerar como
    sinónimo de la baja productividad en la agricultura tradicional[2]

    (more…)

  • La mejor inversión

    Una política realista en el campo educativo debe partir de un reconocimiento de que lo importante es que el colombiano obtenga un conocimiento de alta calidad que le permita ser mas productivo
    La pasada cumbre de Ibero América en Bariloche trató el tema de la educación como un posible motor de desarrollo.  El gobierno colombiano perdió una magnífica oportunidad para exponer su pensamiento sobre tan importante tema.  El presidente Samper dejo pasar la oportunidad de exponer el pensamiento del gobierno colombiano ante una audiencia amplia.

    No nos debe extrañar que el gobierno no tenga una política de desarrollo basada en los recursos humanos, pues hasta el momento su única preocupación ha sido con temas de carácter coyuntural.  No sólo ha tenido que defenderse de las graves acusaciones sobre la financiación de la campaña presidencial, sino que, además, por no saber hacer las cuentas de la financiación de su plan de desarrollo ha tenido que acudir al Congreso para la aprobación de una reforma tributaria improvisada e inconveniente.
    El tema educativo durante la presente administración no ha sido bien tratado. El primer ministro de la presente Administración, Arturo Sarabia Better, tuvo un manejo bastante desafortunado de la política educativa. Su gestión fue muy pobre y se concentró en atender una serie de huelgas de los sindicatos de maestros y profesores universitarios.  Nos quedamos sin saber cuál era el pensamiento del gobierno sobre el papel de la educación en el desarrollo y cuáles eran las políticas más indicadas para lograr un mayor crecimiento económico.
    Su reemplazo, María Emma Mejía, indudablemente ha tenido mayor éxito dentro de los medios de comunicación.  Hemos visto a la Ministra, con inusitada frecuencia, en todos los medios de comunicación.  Los arreglos laborales han sido bastante generosos y los sindicatos de maestros y profesores se encuentran en relativa calma.  Sin embargo, el Ministerio sigue sin una política educativa orientada hacia el crecimiento económico.

    Una política realista en el campo educativo debe partir de un reconocimiento de que lo importante es que el colombiano obtenga un conocimiento de alta calidad que le permita ser más productivo. Bienestar de los educadores es apenas una condición necesaria pero no suficiente para lograr desarrollo económico.  Por lo tanto, el gobierno debe comenzar a preocuparse por medir los resultados del proceso educativo en lugar de dedicar todos los esfuerzos a mantener contentos a los sindicatos de maestros y profesores universitarios.
    El gasto en educación no es bueno por sí mismo si no por los resultados que produce, el aumentar el gasto en educación no siempre es la solución de los problemas educativos.  Una educación más costosa no es necesariamente mejor.  El sector privado y en especial las instituciones religiosas ofrecen educación de alta calidad a costos por debajo de lo que nos toca sufragar a los contribuyentes.

    La educación pública puede no costarle mucho a los padres de los estudiantes, sin embargo, para la sociedad y para los contribuyentes los costos son muy altos.  Donde más se puede apreciar el elevado costo de la educación oficial es en las universidades públicas de Bogotá.  La Nacional y la Distrital tienen unos costos por alumno muy superiores a los de universidades particulares de igual calidad.  Si el Gobierno, el día de mañana, decidiera cerrar estas dos universidades con la mitad del presupuesto podría pagar becas en las mejores universidades colombianas para la totalidad de Los estudiantes matriculados en ellas.

    El gobierno tiene que cambiar su enfoque educativo.  El Ministerio no puede seguir siendo la institución cuya única preocupación sea mantener contento a Fecode y pagar a tiempo a los maestros.  Mucho menos debe dedicar sus esfuerzos al cumplimiento del famoso pacto social.  Su responsabilidad tiene que ser el montar un sistema educativo, eficiente y eficaz que responda a las necesidades del desarrollo económico.  Los cambios necesarios son profundos y requieren un esfuerzo continuado, el aumento en los presupuestos no se traducen necesariamente en mejores resultados para los alumnos.

  • El Desafío del Desarrollo

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    La economía tradicional
    es ahora aplicable a los problemas de los países en desarrollo.

    El Banco Mundial ha
    publicado recientemente su Informe sobre el Desarrollo Mundial. La elaboración
    del décimo cuarto número correspondiente a 1991 estuvo a cargo de un destacado
    equipo de profesionales encabezado por Vinod Thomas. El Doctor Thomas fue uno de
    los economistas principales de la División de Colombia del Banco durante el
    período de ajuste de mediados de los ochenta. Su vinculación al país ha sido
    muy fructífera. El libro de Vinod Thomas, Macroeconomía y Política
    Agropecuaria: La Experiencia Colombiana, en el que se presentan los principales
    resultados de sus trabajos en Colombia es una referencia obligada sobre el tema
    agropecuario.
    El Informe de 1991
    trata cinco temas. En el primero de ellos se analiza la importancia que tiene
    para el desarrollo los factores de origen interno y los de carácter externo. En
    el segundo se estudian cuáles han sido las fuentes del crecimiento en los
    últimos años. El tercer tema tratado en el informe es el del desarrollo de los
    recursos humanos. El cuarto tema se relaciona con la política económica. El
    tema final es el de la reforma del Estado.
    Si bien el crecimiento
    de los países en desarrollo está condicionado en buena parte por las políticas
    de los países industrializados, también depende de las políticas internas. El
    proteccionismo de los países avanzados es una causa importante del poco
    dinamismo del sector exportador de las economías en desarrollo. Los países en
    desarrollo podrían obtener unos 55 mil millones de dólares adicionales como
    ingreso de exportación si se permitiera el libre acceso a los mercados de los
    países industrializados. Esta cifra es equivalente al monto de la ayuda que
    reciben los países en desarrollo en la actualidad.
    Según el informe, tanto
    el crecimiento de los factores productivos como el aumento en la productividad
    total de los factores explican el crecimiento de la producción mundial. La
    inversión realizada en bienes de capital explica más del cincuenta por
    ciento del crecimiento del producto durante el período 1960-1987. La rentabilidad
    de las inversiones del sector público explican en buena parte la diferencia
    entre las economías que crecieron satisfactoriamente y las que no lo hicieron.
    La inversión en
    recursos humanos en general y la mejora de la educación en particular, ha sido
    una de las causas que explican el crecimiento de la economía de los países en
    desarrollo. La eficiencia de la inversión en los recursos humanos es muy
    importante para lograr un buen desempeño. La educación primaria debe tener
    prioridad sobre la universitaria. La expansión de los servicios de atención
    primaria debe hacerse antes de dedicar considerables fondos a los sistemas
    costosos de atención curativa.
    Entre las mejoras que
    deben hacerse en el manejo de la economía el informe destaca la apertura
    económica. El abrir la economía a la competencia internacional y el dar
    prioridad a la inversión en recursos humanos puede ser, según el autor del
    informe, la combinación de política que permita a todos los países del tercer
    mundo encontrar su camino al futuro.
    El encontrar el balance
    justo entre el estado y el mercado es el tema final del Informe sobre el
    Desarrollo Mundial. La experiencia mundial ha mostrado que los países donde la
    intervención del gobierno ha sido baja, han crecido a tasas relativamente
    altas. Algunos países donde la intervención del Estado ha sido intensa  han crecido. En estos países la intervención
    ha sido selectiva y flexible.
    La presentación del
    informe realizada en la Universidad de los Andes el viernes pasado, ha iniciado
    una discusión importante sobre el tema del desarrollo. El lanzamiento del nuevo
    plan de desarrollo cuyos elementos esbozó el Subdirector de Planeación será
    otra oportunidad para analizar tan importante tema. Todos los economistas
    tendrán la oportunidad de participar activamente en estas discusiones pues
    parece que la teoría del desarrollo ha pasado a mejor vida. La economía
    tradicional es ahora aplicable a los problemas de los países en desarrollo.
  • Transporte y desarrollo

     Como
    bien lo anotaba la Misión Currie, “La falta de un sistema unificado de
    transporte en Colombia es uno de los factores principales que contribuyen a un
    elevado costo de los artículos manufacturados”.
    Los candidatos a la
    Presidencia de la República han identificado la mejora del sistema de
    transporte como una condición necesaria para tener éxito en la política de
    apertura. Las mejoras en el transporte son vistas por muchos como la salvación
    mientras que por otros, en especial los fabricantes de vehículos, como una
    disminución de su demanda. Estos últimos consideran que entre mejores sean las
    condiciones del sistema mayor será la eficiencia del transporte y por lo tanto,
    para transportar un volumen de carga dado, menores serán los requerimientos de
    equipo.
    Hay dos aspectos
    importantes que afectan los requerimientos de vehículos. En primer lugar, un
    aumento en la velocidad no se traduce en un aumento proporcional de los
    kilómetros recorridos al año. Existen una serie de tiempos muertos como el
    cargue y descargue que no dependen de la velocidad. En segundo lugar, si bien
    los kilómetros recorridos en un año pueden aumentar, la vida útil de los
    vehículos medida en años se reduce cuando el kilometraje anual aumenta. La
    disminución de la vida útil en años genera un aumento en la demanda de equipos
    en el largo plazo.
    Por otra parte, existe
    un fenómeno más importante que es el efecto de las mejoras de transporte en el
    desarrollo económico. La Misión del Banco Mundial dirigida por el Profesor
    Currie, planteó en 1951 la importancia de integrar la economía colombiana en un
    gran mercado nacional. Como bien lo anotaba la Misión Currie, “La falta de
    un sistema unificado de transporte en Colombia es uno de los factores
    principales que contribuyen a un elevado costo de los artículos manufacturados.
    A su turno estos costos limitan en proporción considerable la demanda de tales
    bienes”. Como consecuencia de los estudios del Banco Mundial se construyeron
    los tramos más importantes de la red troncal nacional y el Ferrocarril del
    Magdalena.
    El Plan de Integración
    Nacional (PIN) puesto en marcha durante el Gobierno del Presidente Turbay
    continuó esta tradición iniciada por la Misión del Banco.  En el PIN se replanteó la importancia de unir
    las grandes regiones colombianas mediante inversiones en infraestructura para
    lograr un mayor crecimiento económico.
    Los planteamientos del
    Banco y del PIN, no sólo obedecían a una estrategia de dotación de infraestructura
    sino que también incluían una perspectiva del desarrollo de la economía. Las
    inversiones buscaban incentivar la especialización del trabajo y así obtener
    economías de escala en la producción. Al igual que Adam Smith consideraban que
    la especialización estaba limitada por la extensión del mercado. Con una mayor
    eficiencia del transporte se pretendía lograr un mayor grado de especialización
    y una mayor eficiencia de las industrias.
    Las mejoras del
    transporte han logrado crear un mercado de carácter nacional para muchos
    artículos. La producción se ha concentrado en los sitios con mejores
    características y se han podido lograr economías de escala. Infortunadamente,
    por la misma topografía del país, los costos de transporte siguen siendo
    elevados y se constituyen hoy en día, en una de las limitantes mayores para que
    Colombia se pueda insertar en la economía mundial. La estrategia de los noventa
    parece ser entonces, aumentar la especialización de Colombia en el contexto
    mundial mediante la reducción de los costos de transporte. Hoy como ayer los
    fabricantes de vehículos pasarán algunas noches de insomnio pensando en la
    reducción temporal de la demanda de toneladas-kilómetro.