Category: Demografía

  • El demógrafo, una especie en peligro de extinción

    El demógrafo, una especie en peligro de extinción

    La Facultad de Economía
    de la Universidad de los Andes fue una de las instituciones pioneras en el
    estudio de la demografía en Colombia. Eduardo Wiesner Durán, durante su período
    como decano (1965-1968), logró vincular a la facultad a Álvaro López Toro, una
    de las más brillantes estrellas de la demografía mundial. López Toro le dio un
    gran impulso a la investigación demográfica en Colombia.

    Gracias al interés
    demostrado por los organismos internacionales, muchos profesionales pudieron
    realizar estudios en el exterior en los temas relacionados con la población. Subsecuentemente,
    la Universidad del Valle, la Escuela de Salud Pública de la Universidad de
    Antioquia, la Universidad Javeriana, entre otras instituciones abrieron líneas
    de investigación en el tema demográfico que le dieron oportunidades de trabajo
    a los profesionales con posgrado en demografía. 

    Una vez pasado el
    interés de los organismos internacionales sobre este tema, los recursos
    dedicados a la formación e investigación en el campo demográfico se fueron
    agotando y la edad media de los demógrafos comenzó a incrementarse pues el
    número de nuevos profesionales con estudios en el exterior era cada vez menor.

    La realización de
    los censos de población daba una oportunidad de trabajo a los sobrevivientes
    del boom de finales de los sesenta y comienzos de los setenta. Fuera de estas
    ocasiones las oportunidades de trabajo para el demógrafo eran reducidas.

    (more…)

  • Bogotá al comienzo de la década

    Las cifras de población
    de Bogotá tienen una gran flexibilidad. Para algunos políticos la capital de
    Colombia está cercana a los siete millones de habitantes. Para todos los
    alcaldes menores su zona tiene un millón de habitantes y por tanto el total de
    la ciudad puede llegar fácilmente a los veinte millones. Las Proyecciones de
    Población de la ciudad han tendido a sobreestimar el crecimiento de Bogotá.
    Algunas inversiones en servicios públicos se han tenido que enfrentar a
    demandas inferiores a las previstas con el consecuente exceso de capacidad de
    las inversiones realizadas.
    Las verdaderas cifras
    demográficas de Bogotá hoy en día pueden estar un poco por debajo de los cinco
    millones de habitantes. Según los estimativos del DANE para mediados del año 90
    habrá en Bogotá 4’909.589 habitantes y 5’636.515 habitantes en el año 95. De
    acuerdo con las proyecciones del Dane durante el período del próximo alcalde
    habrá un incremento de 280 mil habitantes en la capital del país. La
    administración Distrital en el corto lapso de dos años tendrá que dotar de
    servicios públicos y vías a una población equivalente a la de Pasto.
    Pero más importante que
    conocer las cifras agregadas de población 
    de Bogotá hoy en día es examinar su distribución al interior de la
    ciudad. Las proyecciones de población por zonas de la ciudad requieren de un
    conocimiento de los patrones de ocupación de las grandes ciudades. Este
    conocimiento es relativamente escaso. Por regla general, las cifras
    desagregadas se conocen únicamente en los años censales.
    Bogotá cuenta con
    proyecciones de población a nivel desagregado, La Empresa de Acueducto realizó
    un estudio en 1982 sobre la Dinámica Sectorial de Bogotá para el período 1972
    -2000.[1] Una
    evaluación rápida de las proyecciones de este estudio muestra que las cifras globales
    resultaron un poco por encima de los resultados censales. La distribución por
    anillos concéntricos obtenidos en el estudio se aproxima bastante a la
    observada en el Censo de 1985 indicando que los patrones de población pueden
    predecirse con relativa aproximación.
    La proyecciones
    desagregadas de población no solo permiten una planeación de las inversiones de
    las empresas públicas sino que permiten confrontar el posible crecimiento
    poblacional con el área disponible en la ciudad. Las proyecciones del Acueducto
    mostraban que para el año dos mil el crecimiento de Bogotá desbordaría el
    actual perímetro de servicios. Para acomodar el posible crecimiento poblacional
    sería necesario incorporar tierras que hoy en día están por fuera del
    perímetro. Aunque para establecer una fecha de saturación del área del Distrito
    se requiere de un estudio detallado es posible pensar que dentro de unos
    veinticinco años todo el crecimiento del Area Metropolitana de Bogotá se esté
    dando por fuera del perímetro urbanizable del Distrito. Como se puede observar
    en los paseos dominicales, buena parte del crecimiento se está dando por fuera
    del Distrito. Este patrón se reforzará en el futuro lo que implica unas
    necesidades de coordinación entre Bogotá y los municipios de la Sabana.


        [1]Sonia de Hernández, Dinámica Sectorial de Bogotá
    D.E. 1972-2000
    Febrero de 1982, CCRP-EAAB
  • ¿Qué Será, Será?

    La posibilidad de utilizar computadores para hacer proyecciones de población ha permitido ampliar su alcance. Hoy en día es posible hacer predicciones del nivel poblacional y de  composición por edad y sexo a un costo mínimo.

    La cercanía a un nuevo milenio produce un deseo incontenible de viajar en compañía de Marty y su amigo el profesor a observar lo que nos depara el futuro. Ante la imposibilidad de volver al futuro el analista  debe contentarse con apelar a sus técnicas de proyección para predecir lo que va a ocurrir en el próximo siglo. Sin pretender competir con Herman Kahn y sus muchachos del Instituto Hudson que hicieron un ambicioso ejercicio de prospección a mediados de los sesenta el presente artículo presenta algunas cifras sobre lo que le espera a Colombia al comienzo del Siglo XXI.

    El proyectar el futuro es por regla general una labor con un gran riesgo pues tiene muchas incertidumbres asociadas. Las proyecciones de los ingresos de un país o de una empresa requieren conocer tres elementos claves: el precio del artículo, la demanda per-cápita y el número de personas. Una revisión del grado de acierto de las proyecciones de estos elementos muestra que el error de predicción de las variables demográficas (el número de cápitas) es menor que el de las otras variables. A los que mejor les ha ido en épocas recientes en estas labores ha sido a los demógrafos. Sin embargo, este éxito relativo es relativamente reciente.

    Las proyecciones de población tuvieron una triste historia en Colombia. Por regla general, exageraron el crecimiento y dieron lugar a inversiones sobre dimensionadas que han representado altos costos de oportunidad para la sociedad. Mi primera publicación hace más de 20 años fue precisamente una crítica a la metodología seguida en ese entonces para realizar las proyecciones de población. Las hipótesis implícitas de dichas proyecciones eran evidentemente imposibles de sostener en el largo plazo. Las altas tasas de crecimiento utilizadas para proyectar la población de las grandes ciudades colombianas se vieron desvirtuadas como consecuencia de la llamada transición demográfica. Las bajas en las tasas de mortalidad dieron lugar con un retraso a bajas considerables de las tasas de fecundidad pasándose de un régimen de altas tasas de mortalidad y fecundidad a uno de bajas tasas. Como se mostraba en el mencionado artículo publicado en el Boletín mensual de estadística al cambiarse algunos de los supuestos de proyección se obtenían resultados más de acuerdo con la realidad. 

    Si bien las proyecciones de población a nivel nacional tuvieron errores menores, no por ello dieron en el blanco. Por ejemplo las elaboradas por el CEDE en 1970 tenían un estimativo de 32’818.000 Habitantes para 1985. Según los resultados del Censo la población en 1985 era de 29’879.330 habitantes. El error de proyección para Colombia fue entonces menos del diez por ciento. Sin embargo, esta precisión es mucho mayor que la lograda en la proyección del precio del petróleo. Como se mencionó en una columna anterior, los analistas del Banco Mundial proyectaron en 1980 que el precio del barril iba a llegar a los ochenta dólares al final de la década. 


    En estos veinte años debido a las mejoras en la tecnología de proyecciones, a la relativa abundancia de cifras demográficas producidas por el sistema de encuestas periódicas y a una estabilización de las tendencias demográficas las proyecciones de población han pasado de ser el elemento de mayor incertidumbre de los planes de desarrollo y se han convertido en sus más sólidas fundaciones.  

    En el avance logrado en el campo de la demografía en Colombia han contribuido destacadas personalidades. Tal vez el pionero en este campo fue el Doctor Alvaro López Toro que no solo hizo contribuciones importantes a la teoría de las poblaciones estables y cuasi-estables sino que inició en Colombia el campo de la investigación demográfica aplicada. El Doctor López Toro y sus asociados del Centro  de Estudios de Desarrollo Económico CEDE de la Universidad de los Andes utilizaron los materiales de los Censos de 1951 y 1964 para realizar las primeras proyecciones de población utilizando técnicas modernas de análisis. 

    El gran impulso dado a la investigación demográfico en los años setenta dió origen a Institutos de Investigación dedicados al investigación en el campo de la población que fueron modelo en la América Latina. La Corporación Centro Regional de Población con sus investigaciones sobre las relaciones entre población y desarrollo contribuyó positivamente al avance del campo. 

    La posibilidad de utilizar computadores para hacer proyecciones de población ha permitido ampliar su alcance. Hoy en día es posible hacer predicciones del nivel poblacional y de  composición por edad y sexo a un costo mínimo. Los métodos de componentes pueden ser utilizados con relativa facilidad para calcular la evolución de algunos grupos de interés. No es extraño contar con proyecciones de fuerza de trabajo, de familias y de estudiantes.

    El Departamento de Estadística recientemente ha presentado unas proyecciones de población que nos permiten inferir que para la fecha en que salga este artículo habrá en Colombia 32’715.697 habitantes de los cuales 16’241.074 corresponderían al sexo masculino y 16’474.023 al bello sexo. De acuerdo con las proyecciones del DANE la esperanza de vida al nacer de los varones en 1990 es de un poco menos de 66 años. Las mujeres según el DANE vivirán casi 6 años más que los hombres pues alcanzarán a sobrevivir hasta el año 2061. A los políticos les puede interesar que de acuerdo con los estimativos del DANE existen casi 19 millones de electores. De estos 18’870.032 electores potenciales 9’201.396 son hombres y 9’666.836 son mujeres.

    De acuerdo con las proyecciones del DANE la población va a crecer en la década del 90 al 1.8 por ciento por año llegando a comienzos del siglo XXI a 39’100.000. Al comienzo del dos mil según el DANE habrá una mayoría de 357.600 mujeres.  El potencial electoral para el 2000 será de un poco más de 24 millones de electores de los cuales 11’765.000 serán hombres y 12’404.000 serán mujeres.