Category: Cecilia López

  • Del ajuste ético y otras explicaciones

    Los libros de texto de
    principios de economía enseñan que, por regla general, una reducción en la tasa
    de inflación viene acompañada por un aumento en la tasa de desempleo. Más aún,
    con el fin de lograr que los estudiantes recuerden esta importante relación han
    acuñado el concepto de la relación de sacrificio. Para ilustrar la importancia
    de este concepto, algunos de los autores incluyen estimativos de cuanto pierden
    los Estados Unidos en términos del desempleo y del producto nacional por
    reducir cada punto porcentual de la tasa de inflación. Los estudiantes después
    de leer la explicación del libro de texto y de oír la explicación de su
    profesor queda convencido que la economía sirve para algo práctico y que puede
    servir de base para tomar decisiones de política económica pues lo lógico sería
    hacer un estudio costo beneficio para saber si vale la pena reducir la
    inflación.
    Desafortunadamente,
    este convencimiento que se logra con gran esfuerzo de profesores y alumnos
    comienza a desvanecerse cuando el alumno comienza a leer los periódicos. Los
    comentaristas que han atacado la apertura en lugar de reconocer que es el
    resultado de una decisión de disminuir la inflación reiteran por enésima vez
    que esto es consecuencia del modelo neoliberal del anterior gobierno. Las
    consecuencias nefastas del proceso de apertura se comienzan a manifestar, según
    estos comentaristas, a los siete años de su implantación y no de manera
    inmediata como argumentaron cuando defendieron la idea de la gradualidad y
    selectividad de la apertura.
    En su afán de
    justificar sus recomendaciones sobre el modelo de desarrollo más adecuado para
    el país política caen en el error de asignar causas estructurales a un fenómeno
    que obedece más a circunstancias coyunturales creadas por un mal manejo de la
    economía por parte del gobierno de turno. El fracaso de la política económica
    del Gobierno Samper es tan grande que ya se reconoce de manera unánime lo que
    un perspicaz analista describió como el mundo al revés. Un gobierno que
    prometió frenar la devaluación terminó aumentándola, un gobierno que prometió
    aumentar la tasa de crecimiento la redujo a niveles insospechados. El gobierno
    que prometió crear un millón seiscientos mil empleos ha logrado llevar el
    número de desempleados a la mitad de su meta de aumento de empleos.
    Pero lo que es más
    triste, el gobierno que ha aumentado el desempleo a niveles que para muchos
    comienza a ser preocupante en lugar de salir a decir que es la consecuencia de
    buscar una disminución de la tasa de inflación que es lo que enseña la lógica
    económica, trata de convencernos de que es la consecuencia de sus acciones.
    Como el Chapulín Colorado quiere convencernos que esto estaba fríamente
    calculado cuando inició el ajuste ético. Los errores de política económica se
    tratan de justificar como el costo que tiene que pagar la sociedad para
    librarse de uno de sus grandes problemas.
    Sin entrar a discutir
    si el ajuste ético tiene o no sus costos es necesario destacar que precisamente
    el objetivo de una política económica debe ser el compensar cualquier evento
    por fuera del control de las autoridades económicas. Si el país se decide
    lanzar a una guerra las autoridades económicas deben prever los ajustes
    económicos que tienen que hacer para que el aumento del gasto necesario para
    poder ganar la guerra no tenga efectos nocivos sobre la actividad económica. El
    gobierno del Presidente Johnson en los Estados Unidos ha sido encontrado
    culpable por los analistas económicos, precisamente por no haber elevado los
    impuestos a tiempo y por lo tanto por haber desatado una inflación galopante
    que solo pudo ser corregida con graves costos más de diez años después.
    El cuento del ajuste
    ético sería creíble en un gobierno que se hubiera destacado por su
    responsabilidad fiscal y que hubiera mantenido un control sobre los gastos. Ese
    gobierno podría alegar que sus prioridades estaban más por el lado de la
    responsabilidad fiscal que por mantener una demanda agregada alta y que había
    hecho una elección consciente entre la estabilidad de precios y el desempleo.
    Es muy triste que personas tan respetables como la Directora de Planeación y el
    Ministro de Hacienda estén envueltos en un juego de palabras que busca
    desorientar a la gente y ocultar la realidad que la disminución de la inflación
    se ha tenido que pagar con un aumento en el desempleo.

  • Siguen los cambios en el equipo económico

    El caos imperante en los Seguros permanece  a pesar de los grandes esfuerzos realizados por la antigua directora.


    La diligente directora del Seguro Social, siguiendo el ejemplo del Presidente de Ecopetrol presentó renuncia a su cargo.  El gobierno de inmediato nombró en su reemplazo a Fanny Santamaría otra desatacada profesional que se venía desempeñando en la Tesorería General de la Nación.  Este cambio que se originó en enfrentamientos relacionados con los cambios propuestos por el gobierno en el régimen pensional permite ahora si presentar un frente unido en la defensa de tan importante proyecto de ley.


    En declaraciones radiales la antigua directora ha mostrado su desacuerdo con aspectos importantes del proyecto.  Ha sostenido que no está de acuerdo con la creación de los fondos pensionales porque los principales beneficiados van a ser los grandes grupos financieros.  Esta afirmación que para muchos es absolutamente evidente en la realidad, no es enteramente cierta. Lo que escapa a muchos interesados en el tema es el hecho que los verdaderos dueños de los Fondos son los aportantes y que las sociedades administradoras de cesantías y pensiones son apenas unos consejeros en inversión a los que se les paga una comisión por el manejo de un portafolio.


    Es entonces claro que los grandes beneficiados de la reforma pensional propuesta por el gobierno van a ser los trabajadores que ahora sí van a obtener una buena rentabilidad por sus ahorros.  En el sistema anterior, los aportes se perdían en un hueco negro, en donde no se sabía cuánto había aportado cada uno de los afiliados.  Mucho menos se premiaba a los ahorradores que habían puesto sus ahorros desde el comienzo pues las recompensas eran independientes de los aportes reales.


    El caos imperante en los Seguros permanece a pesar de los grandes esfuerzos realizados por la antigua directora.  Una empresa que no sabe a ciencia cierta  a quién le debe y que no conoce el monto de sus deudas nunca puede considerarse como bien administrada.  Los pobres candidatos a pensionarse tienen que probar en cada caso individual sus derechos.  Además, como el Coronel Aureliano Buendía tienen que esperar eternidades hasta que les comiencen a girar sus mesadas.


    Fuera de tener unos sistemas de información primitivos, el Seguro Social se ha mostrado como un pésimo administrador de nuestros recursos.  Las inversiones que ha hecho el ISS no han tenido el retorno económico deseado.  


    El apoyo al IFI y al difunto ICT pueden haber contribuido a llevar a cabo una política muy meritoria pero descapitalizaron totalmente el Seguro Social.  Un consejero en inversiones con un récord semejante hace mucho tiempo que no contaría con ningún cliente.  El seguir dependiendo de los consejos de semejante asesor para nuestra jubilación es sin lugar a dudas una de las grandes fallas del régimen vigente.


    Si no se ha presentado un movimiento en contra de tan mal administrador es porque hasta el momento ha contado con el respaldo de un papá que en principio lo respalda.  Las limitaciones fiscales del gobierno y el gran monto de las obligaciones acumuladas han puesto a pensar al gobierno si debe seguir respaldando a un instituto con tan buenos propósitos pero con tan malos resultados.


    La renuncia de la doctora Cecilia López ha dado un movimiento de solidaridad en el ISS.  Los funcionarios que le han acompañado en su labor han mostrado su apoyo a la ex directora.  Esto refleja tanto el natural agradecimiento con una persona de reconocido liderazgo como el lamento de quien ve el marchitamiento de una institución que tan buenos beneficios les ha deparado a sus empleados en el pasado.