descontento con los partidos tradicionales, el fuerte impacto del alza en los
servicios públicos, la nueva contribución de valorización y la recesión que se
avecina, son razones poderosas que pueden sacar adelante una candidatura de
oposición.
contrario, dentro de un año y un mes, Bogotá tendrá un nuevo alcalde electo. Si
la elección fuera este año y teniendo en cuenta la situación económica sería
muy posible que el partido liberal perdiera la alcaldía. El poco éxito
alcanzado por el actual Alcalde, el descontento con los partidos tradicionales,
el fuerte impacto del alza en los servicios públicos, la nueva contribución de
valorización y la recesión que se avecina, son razones poderosas que pueden
sacar adelante una candidatura de oposición.
dividido en su apreciación de la administración distrital. Se pueden apreciar
tres tendencias dentro del partido liberal. Una encabezada por El Tiempo que
respalda irrestrictamente al Alcalde, encuentra meritorio que haya terminado
algunas de las obras que venía realizando la Administración anterior. Su fervor
llega hasta el extremo de resaltar como un gran logro el habernos dejado sin
agua durante un largo fin de semana. Otra vertiente del partido se ha alejado
del burgomaestre, algunos de los aspirantes han comenzado a distanciarse. La tercera
tendencia encabezada por el Doctor Carlos Lemos Simmonds, distinguido
constituyente con columna en El Tiempo, ha entrado en franca oposición. Esta
tendencia ha encontrado en los excesivos cobros de la administración del
Alcalde de Verdad, una bandera electoral muy atractiva. Su movimiento 4:56 ha
venido creciendo bajo el impulso de políticas tarifarias equivocadas que por
favorecer a los pobres han llegado a alienar a las clases altas.
no ha cumplido mucho de lo que prometió. En la campaña se le creó al candidato
una imagen de ejecutivo de verdad. Se hizo creer a la ciudadanía que se iba a
cambiar la Administración Distrital. La realidad es bien diferente. En lugar de
mejorar la gestión y de instalar su prometido tablero de control, lEo que se ha
hecho es crear nuevos Departamentos y contratar una gran cantidad de asesores
muchos de ellos pagados por Naciones Unidas. Además, por mirar por el espejo
retrovisor ha perdido muchas veces el rumbo que había fijado en su campaña.
valorización por beneficio general, hasta el momento, lo más importante que ha
hecho la Administración es la creación de los CADES. Estos centros cuyo
concepto se originó en la patria chica del actual burgomaestre tienen un
aparente atractivo. En principio, al ciudadano se le facilita su acceso a las
instituciones del gobierno. En la práctica, la creación de los CADES no
representa una gran mejora. Por el momento, lo único que se ha hecho es
bautizar algo ya existente con un nombre más sonoro. Debemos recordar, que
desde hace varios años los usuarios de los servicios públicos podían pagar en
un mismo sitio todas sus cuentas de servicios.
pago de servicios públicos y de impuestos es algo totalmente anacrónico. Como
lo puede comprobar cualquier persona que haya vivido en los Estados Unidos, el
realizar un viaje especial para hacer un pago es el colmo del absurdo. El pago
por correo es infinitamente más eficiente que hacer un viaje a un sitio
especializado. Los que tienen un microcomputador con un modem pueden evitarse
la estampilla del correo y el viaje al buzón haciendo una transferencia
electrónica de fondos. Los pocos que no tienen cuenta corriente en Estados
Unidos pueden hacer sus pagos en los Supermercados y Droguerías, combinando sus
compras con el pago de los servicios.
el peor error que puede hacer el gobierno es recibir directamente los pagos. La
Dirección de Impuestos afortunadamente acabó con las recaudaciones de
impuestos. El Seguro Social ha venido reduciendo los pagos directos y ha
incentivado el pago en Bancos. Esto no solo es importante porque baja los
costos administrativos, sino por que además se eliminan gran parte de los
fraudes.
El Distrito está en
mora de hacer lo mismo que hizo el gobierno nacional con sus recaudos. La
Tesorería Distrital podría reducir drásticamente su nómina si en lugar de abrir
nuevas oficinas suprime las recaudaciones existentes. De los quinientos
empleados de la Tesorería se podrían eliminar por lo menos 420. Con los 80
restantes se podrían desempeñar las verdaderas funciones de una moderna
tesorería. No podemos olvidar que en estas épocas modernas de transferencia
electrónica de fondos, lo importante para el manejo eficiente de la liquidez es
disponer de un flujo de información oportuno. El sistema financiero y los
transportadores de valores pueden realizar las labores rutinarias del manejo
del dinero contante y sonante. El Gobierno debería concentrarse en sus labores.
La Tesorería a manejar la liquidez y la Secretaría de Hacienda, utilizando
algunos de los actuales trabajadores de la Tesorería, se podría dedicar al
control de los recaudos.