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  • Bogotá 1992-1994

    El poco éxito alcanzado por el actual Alcalde, el
    descontento con los partidos tradicionales, el fuerte impacto del alza en los
    servicios públicos, la nueva contribución de valorización y la recesión que se
    avecina, son razones poderosas que pueden sacar adelante una candidatura de
    oposición
    .
    Si la Asamblea Constituyente no dispone lo
    contrario, dentro de un año y un mes, Bogotá tendrá un nuevo alcalde electo. Si
    la elección fuera este año y teniendo en cuenta la situación económica sería
    muy posible que el partido liberal perdiera la alcaldía. El poco éxito
    alcanzado por el actual Alcalde, el descontento con los partidos tradicionales,
    el fuerte impacto del alza en los servicios públicos, la nueva contribución de
    valorización y la recesión que se avecina, son razones poderosas que pueden
    sacar adelante una candidatura de oposición.
    Adicionalmente, el partido liberal se encuentra
    dividido en su apreciación de la administración distrital. Se pueden apreciar
    tres tendencias dentro del partido liberal. Una encabezada por El Tiempo que
    respalda irrestrictamente al Alcalde, encuentra meritorio que haya terminado
    algunas de las obras que venía realizando la Administración anterior. Su fervor
    llega hasta el extremo de resaltar como un gran logro el habernos dejado sin
    agua durante un largo fin de semana. Otra vertiente del partido se ha alejado
    del burgomaestre, algunos de los aspirantes han comenzado a distanciarse. La tercera
    tendencia encabezada por el Doctor Carlos Lemos Simmonds, distinguido
    constituyente con columna en El Tiempo, ha entrado en franca oposición. Esta
    tendencia ha encontrado en los excesivos cobros de la administración del
    Alcalde de Verdad, una bandera electoral muy atractiva. Su movimiento 4:56 ha
    venido creciendo bajo el impulso de políticas tarifarias equivocadas que por
    favorecer a los pobres han llegado a alienar a las clases altas.
    El ciudadano encuentra que la actual administración
    no ha cumplido mucho de lo que prometió. En la campaña se le creó al candidato
    una imagen de ejecutivo de verdad. Se hizo creer a la ciudadanía que se iba a
    cambiar la Administración Distrital. La realidad es bien diferente. En lugar de
    mejorar la gestión y de instalar su prometido tablero de control, lEo que se ha
    hecho es crear nuevos Departamentos y contratar una gran cantidad de asesores
    muchos de ellos pagados por Naciones Unidas. Además, por mirar por el espejo
    retrovisor ha perdido muchas veces el rumbo que había fijado en su campaña.
    Sin contar como éxito el aumento desmesurado de la
    valorización por beneficio general, hasta el momento, lo más importante que ha
    hecho la Administración es la creación de los CADES. Estos centros cuyo
    concepto se originó en la patria chica del actual burgomaestre tienen un
    aparente atractivo. En principio, al ciudadano se le facilita su acceso a las
    instituciones del gobierno. En la práctica, la creación de los CADES no
    representa una gran mejora. Por el momento, lo único que se ha hecho es
    bautizar algo ya existente con un nombre más sonoro. Debemos recordar, que
    desde hace varios años los usuarios de los servicios públicos podían pagar en
    un mismo sitio todas sus cuentas de servicios.
    Más aún, el establecer sitios especializados para el
    pago de servicios públicos y de impuestos es algo totalmente anacrónico. Como
    lo puede comprobar cualquier persona que haya vivido en los Estados Unidos, el
    realizar un viaje especial para hacer un pago es el colmo del absurdo. El pago
    por correo es infinitamente más eficiente que hacer un viaje a un sitio
    especializado. Los que tienen un microcomputador con un modem pueden evitarse
    la estampilla del correo y el viaje al buzón haciendo una transferencia
    electrónica de fondos. Los pocos que no tienen cuenta corriente en Estados
    Unidos pueden hacer sus pagos en los Supermercados y Droguerías, combinando sus
    compras con el pago de los servicios.
    La reciente experiencia colombiana ha mostrado que
    el peor error que puede hacer el gobierno es recibir directamente los pagos. La
    Dirección de Impuestos afortunadamente acabó con las recaudaciones de
    impuestos. El Seguro Social ha venido reduciendo los pagos directos y ha
    incentivado el pago en Bancos. Esto no solo es importante porque baja los
    costos administrativos, sino por que además se eliminan gran parte de los
    fraudes. 

    El Distrito está en
    mora de hacer lo mismo que hizo el gobierno nacional con sus recaudos. La
    Tesorería Distrital podría reducir drásticamente su nómina si en lugar de abrir
    nuevas oficinas suprime las recaudaciones existentes. De los quinientos
    empleados de la Tesorería se podrían eliminar por lo menos 420. Con los 80
    restantes se podrían desempeñar las verdaderas funciones de una moderna
    tesorería. No podemos olvidar que en estas épocas modernas de transferencia
    electrónica de fondos, lo importante para el manejo eficiente de la liquidez es
    disponer de un flujo de información oportuno. El sistema financiero y los
    transportadores de valores pueden realizar las labores rutinarias del manejo
    del dinero contante y sonante. El Gobierno debería concentrarse en sus labores.
    La Tesorería a manejar la liquidez y la Secretaría de Hacienda, utilizando
    algunos de los actuales trabajadores de la Tesorería, se podría dedicar al
    control de los recaudos.