Category: Bienes públicos

  • Bill Gates sabe más de economía que el Profesor Samuelson

    Las razones del éxito de Bill Gates deben indicarnos en donde están las
    fallas de la argumentación de tan ilustres profesores que han pregonado durante
    tanto tiempo el argumento de las fallas del mercado como justificación de la
    intervención del Estado
    .
    El lanzamiento mundial de Windows 95 el nuevo sistema operativo de la
    compañía Microsoft debería ser motivo de reflexión para los grandes teóricos de
    la economía que a través de sus enseñanzas han moldeado buena parte de las
    políticas económicas que nos han guiado en épocas pretéritas.  En efecto, la intervención del Estado en la
    actividad productiva ha venido siendo justificada con el argumento de la
    existencia de fallas del mercado.  Dentro
    de esta teoría la presencia del Estado se justifica, entre otros casos, en la
    provisión de los llamados bienes públicos. 
    Estos bienes públicos, se caracterizan por el hecho de que su consumo
    por parte de un individuo no impide que sean consumidos por otras personas.
    Los profesores de microeconomía y los libros de texto ilustran este
    concepto de los bienes públicos con una serie de ejemplos entre los que se
    encuentran la iluminación de un faro, las señales de televisión y la
    información.  Los estudiantes aceptan sin
    mucha discusión que este tipo de bienes no pueden ser producidos a través del
    mercado y que por lo tanto seria conveniente crear el Ministerio de los Faros,
    de la Televisión y el de la información que produzca en abundantes cantidades y
    a costos mínimos lo que el mercado no puede hacer.
    El gran consenso sobre la existencia de fallas de mercado que justifica
    la presencia del Estado es cuestionado en ocasiones por exponentes de la
    Escuela de Chicago como el Profesor Ronald Coase ganador del premio Nobel de
    economía quien descubre evidencia histórica de una presencia importante del
    sector privado en la provisión de servicios de iluminación por faros en
    Inglaterra.  La necesidad de la
    intervención del Estado en la provisión de señales de televisión no requiere de
    una amplia investigación histórica. 
    Basta comparar las diferencias entre la calidad y cantidad de señales de
    los sistemas estatales de televisión con la calidad y calidad de los sistemas
    de televisión para darse cuenta de la superioridad del sector privado.  La fortuna y el éxito alcanzado por los
    magnates de la televisión por cable a escala mundial contradicen las enseñanzas
    de los profesores que quieren convencer a sus alumnos de que la existencia de
    bienes públicos justifica la intervención del estado.
    El éxito logrado por Ted Turner que descubrió que uno de los negocios
    más atractivos de los últimos tiempos era entrar a mercadear agresivamente la
    provisión de señales de televisión es mínimo cuando se compara con lo logrado
    por Bill Gates.  Este visionario de los
    sistemas ha logrado acumular la mayor fortuna del planeta con la producción y
    distribución de programas de computador que pueden considerarse como un ejemplo
    más de los bienes públicos.
    No nos debe quedar duda alguna que Bill Gates ha logrado demostrar una
    vez más con el lanzamiento de su nuevo sistema operacional que los ejemplos
    mencionados en clase para justificar la intervención del Estado en la economía
    deberían ser utilizados, más bien, para justificar la privatización de muchas
    actividades productivas.  Parece mucho
    más razonable concluir que muchas de las fallas del mercado son apenas una
    posibilidad teórica y que el sector privado puede tener éxito aún en sectores
    en los que el Estado puede tener un papel de primera línea.
    Las razones del éxito de Bill Gates deben indicamos en donde están las
    fallas de la argumentación de tan ilustres profesores que han pregonado durante
    tanto tiempo el argumento de las fallas del mercado como justificación de la
    intervención del Estado.  Sin lugar a
    dudas, el elemento clave en el éxito de Microsoft ha sido la existencia de las
    leyes que protegen la propiedad intelectual. 
    Si no existieran estas leyes y si Microsoft no hubiera invertido
    cuantiosas sumas en asesoría legal, el precio de los sistemas operacionales
    hubiera llegado a ser igual a su costo de reproducción y todas las empresas
    productoras de software no hubieran podido generar los excedentes necesarios
    para mantener un activo programa de investigación y desarrollo.