Category: Alberto Calderón

  • Una propuesta digna de ser estudiada

     Como muy bien lo
    anotaba el anterior Gerente de la EEB para lograr garantizar una mayor
    confiabilidad es necesario contar con niveles adecuados en los más grandes
    embalses y en especial en los embalses agregados de la sabana y en el Peñol.
    Al comienzo de la
    semana se posesionó el nuevo gerente de la Empresa de Energía de Bogotá.
    Deseamos muchos éxitos al Doctor Mauricio Cárdenas en su gestión en la EEB. Al
    anterior Gerente lo felicitamos por su labor y en especial por haber logrado
    que el Proyecto Guavio entrará a generar y a contribuir a la disminución del
    apagón. Entre las iniciativas que no alcanzó a poner en funcionamiento el Doctor
    Calderón durante su corta gestión es conveniente recordar su propuesta de
    buscar llenar los embalses multianuales. Como muy bien lo anotaba el anterior
    Gerente de la EEB para lograr garantizar una mayor confiabilidad es necesario
    contar con niveles adecuados en los más grandes embalses y en especial en los
    embalses agregados de la sabana y en el Peñol. La idea es bien interesante pues
    esto permitiría sortear más fácilmente los problemas causados en años con pocas
    lluvias.
    La propuesta consiste
    en pagar a las empresas de energía por no generar con el agua de sus embalses
    durante los años con buenos regímenes de lluvias, con el fin de poder entregar
    un alto nivel de embalses al concluir el año con abundantes lluvias. Esta
    política de ahorro únicamente se justifica para los embalses multianuales pues
    en los otros como Chivor y Betania no existe suficiente capacidad de
    almacenamiento.
    Aunque la propuesta del
    anterior Gerente es bien atractiva existen una serie de interrogantes que deben
    irse resolviendo. En primer lugar, debe tenerse presente que para poder llenar
    los embalses multianuales es necesario contar con un excedente en el resto del
    sistema que permita satisfacer la demanda sin tener que usar el agua almacenada
    en los embalses. En estos momentos no parece que el sistema cuente con un
    margen de maniobra suficiente para poder reducir las descargas de los embalses
    multianuales. Para poder llenar los embalses se deberían mantener en magnífico
    estado todas las otras plantas para poder utilizarlas en el período de lluvias
    a plena carga.
    En segundo lugar, para
    poder lograr aumentar los embalses se requiere que los dueños de los embalses o
    sea EPM y la EEB encuentren atractivo, desde su propio punto de vista, el no
    utilizar el agua de sus embalses para generar. Según el Doctor Calderón una
    manera de hacer atractivo que las dos empresas más grandes de Colombia no
    generen sería mediante un subsidio pagado por el gobierno o por el resto del
    sistema eléctrico nacional. El monto del subsidio y la forma de pago no ha sido
    definido. La idea parece ser que el gobierno compensara a las empresas por el
    costo de oportunidad incurrido. Como el agua se piensa ahorrar para utilizarla
    en los años secos la compensación que debería hacer el Gobierno a las empresas
    sería equivalente al interés dejado de percibir por las empresas durante el
    período en que mantuvieran almacenada el agua. Otra manera equivalente, sería
    que el gobierno comprara agua en el período de lluvias a las Empresas y lo
    guardara en los embalses hasta que fueran necesario utilizarla en un año de
    sequía.
    Es claro que este
    esquema podría generar una serie de dificultades. En primer lugar, haría que el
    gobierno se viera involucrado en la operación de los embalses y que por lo
    tanto las decisiones se volvieran más políticas de lo que ahora son. No es muy
    difícil pensar el gran incentivo que tendría el gobierno para utilizar sus
    ahorros de agua en vísperas pre-electorales. La determinación de las
    compensaciones a las grandes empresas sería también motivo de grandes
    controversias. Si el Gobierno quiere favorecer a las grandes empresas podría
    fijar altas compensaciones. Si por el contrario quiere extraer parte de las
    ganancias de las grandes empresas fijaría compensaciones muy bajas.

    Si lo que se busca es
    lograr ahorros en las épocas de mucha lluvia para utilizar el agua en épocas de
    poca lluvia pareciera mucho más sencillo establecer un esquema en donde se
    permitieran tarifas diferenciales por estación seca y por estación lluviosa. Si
    las dos empresas más grandes pueden cobrar más en la estación seca que en la
    estación lluviosa, tendrían un incentivo para ahorrar el agua de sus embalses
    multianuales para poderlos utilizarla en la época en que les produjera una
    mayor ganancia. Si el esquema de tarifas está bien calculado, se podría lograr
    que las empresas se comportaran de la manera óptima para la sociedad al querer
    maximizar sus ganancias. Este esquema de tarifas tendría la gran ventaja
    adicional que los consumidores reducirían su demanda en las estaciones secas contribuyendo
    a disminuir las posibilidades de apagón.